El Volkswagen ID. R se pone a punto de cara al desafío de la Carretera al Cielo.
photo_cameraEl Volkswagen ID. R se pone a punto de cara al desafío de la Carretera al Cielo.

Motor

Nuevo desafío para el Volkswagen ID. R: Alto voltaje en la carretera al cielo

El próximo mes de septiembre, el prototipo eléctrico Volkswagen ID. R asumirá un nuevo desafío en China, batir el récord de la escarpada carretera del Dragón, también conocida como Carretera al Cielo

A sus mandos, Romain Dumas, tratará de sacar el mayor jugo posible a los 680 CV de tan espectacular vehículo eléctrico.

Volkswagen quiere hacer valer su aporte a la movilidad eléctrica no solo fabricando coches de calle. Con vehículos como el Volkswagen ID. R, la marca pretende utilizar la experiencia cosechada en torno al automovilismo de competición para ampliar todavía más sus conocimientos en el desarrollo de tecnologías de propulsión eléctrica,  de tal forma que pueda incorporarlos en la fabricación de los modelos de serie.

El nuevo reto al que se enfrentará el ID. R en el mes de septiembre de 2019 será batir el récord de la famosa Carretera al Cielo.

Las enseñanzas en propulsión eléctrica extraídas del mundo de la competición pueden aplicarse posteriormente en los modelos eléctricos de calle.

Esta legendaria y escarpada carretera de la montaña Tianmen, en China, tiene una longitud de 11,3 km y 99 curvas, abriéndose paso entre uno de los paisajes montañosos más vírgenes del mundo.

También conocida con el nombre de carretera del Dragón, es utilizada por los autobuses que transportan a los turistas hasta la montaña Tianmen.

Comienza en un valle situado a unos 200 m sobre el nivel del mar y termina a una altura de 1.300 m, pero la cima de la montaña está a 1.519 m. Al final de la misma, una escalera con 999 peldaños conduce hasta el arco de roca natural de la conocida como “puerta del cielo”, un agujero o arco de piedra que tiene 131,5 m de altura y 30 m de ancho.

La Carretera al Cielo o carretera del Dragón tiene un recorrido de 11,3 km y un total de 99 curvas. Termina a una altura de 1.300 m.

No existe un récord oficial

La marca alemana ha escogido tan exótico escenario porque la carretera del Dragón es una de las más difíciles del mundo. Todo un desafío  para el ID. R con el que se pretende marcar un nuevo hito para vehículos eléctricos a la vez que se apoya la estrategia eléctrica de Volkswagen en China, que realmente está cobrando un gran impulso este año.

Al no existir un récord oficial en este recorrido de 11,3 km, Volkswagen China organizará una competición virtual previa en la que los participantes podrán establecer su propio tiempo. Posteriormente, en septiembre, Romain Dumas tratará de mejorar el tiempo del participante más rápido, eso si, sobre el escenario real.

En palabras de Dumas: “hasta ahora solo conozco el recorrido por las fotos y algunos videos. El área donde se enmarca la carretera es espectacular, como si fuera el escenario de una película. La ruta es muy sinuosa, extremadamente estrecha en algunos puntos y muy desigual. Sin duda va a ser una experiencia muy especial. Estoy deseando empezar este nuevo reto”. Romain Dumas, de 41 años, ganó la edición 2018 de la subida a Pikes Peak, consiguiendo un nuevo récord absoluto. Toda una gesta. Además para ir abriendo boca, antes de viajar a China en septiembre, tratará de conseguir a bordo del ID. R un nuevo récord de vuelta rápida para coches eléctricos en el trazado norte del circuito de Nürburgring.

 

Dos motores eléctricos y 680 CV

El Volkswagen ID. R va propulsado por dos motores eléctricos que desarrollan una potencia conjunta de 680 CV y un par máximo de 650 Nm, pasados al asfalto mediante un sistema de tracción integral. Estas cifras le permiten unas prestaciones de auténtico infarto, pues acelera de 0 a 100 km/h en 2,25 s, más rápido que un Fórmula 1 y un Fórmula E, mientras la velocidad máxima es de 240 km/h.

Las baterías de litio son muy compactas, van situadas a los lados y debajo del piloto, asegurando una perfecta distribución del peso. Un peso muy ligero para un eléctrico, menos de 1.100 kg con el piloto incluido. El chasis y los elementos aerodinámicos están confeccionados en un compuesto de fibra de carbono y Kevlar para asegurar la máxima rigidez al conjunto a la par que una gran ligereza.

La aerodinámica también ha jugado un papel fundamental en el desarrollo, pues permite al vehículo  lograr una carga aerodinámica máxima, mayor que su propio peso, durante la subida.

Propulsado por dos motores eléctricos que generan una potencia total de 680 CV, el Volkswagen ID. R cuenta con una depurada aerodinámica.

Se ha priorizado el compromiso prestaciones/peso. Cuanta más potencia se demande mayor será el peso de las baterías, sin embargo la ligereza se impone claramente en un ascenso.

Un coche pesado estaría en franca desventaja a la hora de frenar y al acelerar para salir de las curvas. Al final la solución al dilema pasa por obtener la mayor ligereza posible, pero manteniendo un alto nivel de rendimiento.

También hay que considerar que los objetivos no son los mismos para un prototipo de competición, que requiere la mayor entrega de potencia posible, en relación con un coche eléctrico de calle, de producción, cuya prioridad es obtener la máxima autonomía.

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