Motor

Porsche Panamera: en cuerpo y alma

El Porsche Panamera se renueva a base de ligeras, casi imperceptibles, pinceladas en el diseño exterior y un reposicionamiento de la gama que incluya nuevas versiones, como la Turbo S (630 CV) y la híbrida enchufable 4S E-Hybrid (560 CV). Está disponible con tres carrocerías, berlina, Executive (batalla alargada) y Sport Turismo (familiar), con un precio de partida de 104.350 euros.

A pesar de la idea que se tiene de Porsche como fabricante de deportivos, la obsesión de la marca por los vehículos de cuatro plazas es una constante prácticamente desde su fundación. Buena prueba de ello es el prototipo Porsche 356 Type 530 de los años 50, considerado el primer Porsche de cuatro plazas. A finales de los años 50 a un prototipo de 2+2 plazas, el 754 T8, se le consideró el embrión del mítico Porsche 911 de 1963. Una vuelta más de tuerca dio en 1989 el exclusivo 928 H50, que además ya contaba con cuatro puertas (las traseras de apertura contraria a la marcha). También en 1989 el proyecto 989, una especie de 911 con cuatro puertas,  se erigió en el auténtico antecesor del Panamera.

Con este rico historial el terreno estaba más que abonado para el debut en 2009 del Porsche Panamera. Un debut por todo lo alto puesto que se trataba de la primera berlina del fabricante alemán de deportivos, con toda la carga de expectación que ello conllevaba. Porque no está al alcance  de muchas marcas de automóviles la gran gesta realizada por Porsche con el lanzamiento de este vehículo, fabricar una berlina deportiva de cinco puertas  capaz de acoger a cuatro pasajeros con la comodidad típica de las berlinas de lujo. Por decirlo de alguna forma, un deportivo tanto por concepto o espíritu como por cuerpo o formas. Constituyó todo un reto desarrollar un automóvil capaz de combinar un comportamiento y un tacto de conducción propios de un Porsche 911 con un confort de marcha que nada tuviera que envidiar al de un Mercedes-Benz Clase S. 

El Panamera se actualiza

La primera generación del Porsche Panamera (G1) cedió el testigo a la segunda generación (G2) en 2016. Hasta el momento se han vendido un total de 278.000 unidades, de las cuales 162.000 corresponden a la primera generación y el resto, 116.000 unidades, corresponden a la actual generación (G2). Cabe destacar que el Porsche Panamera copa el 12 por ciento de las ventas de la marca, y dentro de la gama la variante con carrocería de tipo familiar (Sport Turismo) acapara el 33 por ciento de las ventas del modelo, mientras que por tipo de motorización el Panamera Hybrid es el más vendido.

Transcurridos 4 años desde su lanzamiento al mercado, ahora se actualiza la segunda generación del Porsche Panamera (G2). Sigue siendo el líder indiscutible de su segmento apoyado en tres fuertes pilares, deportividad, confort y sostenibilidad. Esta actualización introduce algunas variaciones en la gama. Desparece el Turbo y aparece el Turbo S (630 CV), mientras la paleta híbrida enchufable se amplía hasta acoger un total de tres modelos con la incorporación del 4S E-Hybrid (560 CV). A nivel de diseño exterior apenas se registran variaciones, tan solo pequeños retoques en el frontal que atañen a paragolpes y tomas de aire a los que acompañan, en la parte trasera, nuevas colas de escape y nuevos difusores. Todos los Panamera disfrutan del frontal que anteriormente se ofrecía con el paquete Sport Design, pero el del Turbo S es exclusivo a base de un paragolpes específico con tomas de aire más amplias así como con doble luz diurna. En el interior no hay cambios.

 

Una gama muy variada, hasta 21 versiones

Toda la gama Panamera cuenta con una caja de cambios automática de doble embrague PDK con 8 velocidades y tracción integral, salvo el modelo de acceso, el Panamera básico (330 CV), que solo está disponible con tracción trasera. En cuanto a los propulsores, si bien se ofertan con distintos escalones de potencia que dan como resultado una gama muy variada, hay un V6 biturbo con 2,9 litros de cilindrada y un V8 biturbo de 4 litros de cilindrada. Variedad a la que también contribuyen los tres tipos de carrocería que se ofrecen, berlina, berlina de batalla alargada (Executive) y familiar (Sport Turismo). Tanto la berlina como el Sport Turismo tienen una longitud de 5,05 m, con una batalla de 2,95 m, en tanto la carrocería Executive estira su longitud hasta los 5,20 m y la batalla se incrementa hasta los 3,10 m, de los que se deduce que esos 15 cm adicionales de la Executive se suman únicamente a la batalla.

Como se apuntaba anteriormente, el Panamera básico es el modelo de acceso (104.350 euros),  su V6 2.9 desarrolla 330 CV y sólo se comercializa con carrocería berlina. En el siguiente escalón se sitúa el Panamera 4,  comparte la mecánica V6 de 330 CV con el anterior pero ahora la tracción es integral y se ofrece con las tres carrocerías (desde 108.794 euros). La variante 4S va propulsada por un V6 de 2,9 litros (440 CV) y asimismo se vende con las tres carrocerías (desde 136.303 euros).  Dentro de la gama la versión GTS es la de mayor talante deportivo, yendo dirigida a un cliente más joven. Su motor V8 biturbo de 4 litros de cilindrada  desarrolla 480 CV y un par máximo de 620 Nm. Los técnicos de la marca han trabajado profundamente en este propulsor sobrealimentado en aras a conseguir un comportamiento lo más parecido al de un motor atmosférico, con el claro objetivo de dotar al vehículo de un carácter más purista, más del gusto de ese conductor deportivo al que va dirigido. Firma una velocidad máxima de 300 km/h, en tanto invierte 3,9 s en acelerar de 0 a 100 km/h. Dado su carácter racing no se comercializa en versión Executive, cuesta 161.688 euros y el Sport Turismo 164.946 euros.

Coronando la gama de gasolina se posiciona el nuevo Panamera Turbo S; va propulsado por una mecánica V8 biturbo con 4 litros de cilindrada (630 CV y 820 Nm de par máximo) que le permite alcanzar los 315 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 3,1 s. Se vende con las tres carrocerías a partir de 211.780 euros, siendo la variante Turbo S Executive la más cara de toda la gama Panamera (227.120 euros).

Trilogía híbrida enchufable

Pero si emocionales resultan los  Panamera de gasolina, no menos excitante se revela la familia híbrida enchufable, compuesta por tres modelos que comparten con sus hermanos de gasolina los propulsores V6 biturbo 2.9 o V8 biturbo 4.0, en función del modelo. Estos híbridos enchufables suman a sus respectivos propulsores de combustión un motor eléctrico de 136 CV y 400 Nm de par, en tanto equipan una batería de 17,9 kWh de capacidad.  Como versión de acceso figura el Panamera 4 E-Hybrid, que monta un V6 biturbo de 2,9 litros de cilindrada (330 CV) asociado al electromotor de 136 CV para desarrollar una potencia combinada de 462 CV. Puede recorrer en modo eléctrico hasta 56 km a una velocidad máxima de 140 km/h. El Panamera 4S E-Hybrid eleva la potencia del V6 biturbo de 2,9 litros a 440 CV, que se suman a los 136 CV del motor eléctrico para proporcionar una potencia conjunta de 560 CV.

El trío híbrido enchufable se completa con el auténtico buque insignia de toda la gama Panamera en lo que a potencia se refiere. Se trata del Panamera Turbo S E-Hybrid, que combina un motor V8 biturbo de 4 litros de cilindrada (571 CV) con el electromotor de 136 CV para dar una potencia combinada de nada menos que 700 CV, mientras la cifra de par es de locomotora: 870 Nm. Las prestaciones están a la altura del potencial, 315 km/h y 3,2 s para pasar de 0 a 100 km/h. En lo que atañe a la autonomía eléctrica puede recorrer hasta 50 km, siendo la velocidad máxima de 140 km/h. Todos disponen de un modo E-Charge que permite al motor de combustión recargar la batería. Porsche ofrece esta trilogía híbrida enchufable con los tres tipos de carrocería, de lo que se deduce que hay disponibles 9 versiones, cuyos precios oscilan entre 116.411 euros (Panamera 4 E-Hybrid) y 208.492 euros (Panamera Turbo S E-Hybrid Executive). Estas 9 variantes sumadas a las de gasolina conforman una gama compuesta por un total de 21 versiones.

Deportividad y confort se dan la mano

En el interior no hay cambios, tan solo cabe apuntar que el sistema multimedia PCM es más potente y cuenta con mayor resolución. Un interior que rezuma vanguardismo, sofisticación así como calidad a partes iguales, cuyo impactante salpicadero acoge nada menos que cuatro pantallas. La consola central incorpora un panel táctil que permite prescindir de los tradicionales botones en aras a simplificar el manejo de los distintos sistemas. En el centro del salpicadero destaca la gran pantalla táctil de 12,3 pulgadas que sirve para controlar el sistema multimedia y otras funciones del vehículo. Es configurable por parte del usuario para que éste tenga un cómodo y rápido acceso a las funciones que más utiliza. Con respecto al cuadro de instrumentos presenta en el centro un cuentarrevoluciones analógico flanqueado a izquierda y derecha por sendas pantallas de 7 pulgadas.

Dada su condición de berlina de lujo e incluso de representación, el Porsche Panamera no escatima recursos a la hora de acoger con sobresaliente comodidad a todos sus ocupantes. Presenta para ello un habitáculo configurado para acomodar a cuatro personas en asientos individuales. Tanto los asientos delanteros como los traseros poseen ajuste eléctrico, con 18 posiciones para los delanteros y 8 para los traseros. Asimismo los cuatro asientos pueden incluir cinco programas de masaje, calefacción y ventilación. Pero este Porsche presume también de ser la berlina de lujo más deportiva de su exclusivo segmento.

Una dinámica de conducción intachable

Conducir el Panamera significa no querer bajarse jamás del vehículo, que los kilómetros a recorrer se eternicen. Ofrece en curva unas reacciones magníficas, precisas, que se traducen en un comportamiento de lo más gratificante. Desde el primer momento, por mucho que se fuerce, transmite de inmediato una gran sensación de dominio y seguridad.  Su tacto de conducción no admite ningún tipo de reproche, posiblemente sea, si no el mejor, de los mejores del mercado. Si a todo esto se le suma un sobresaliente confort de marcha, nada más se le puede pedir. Pero unir en perfecto maridaje una deportividad casi extrema con una comodidad que no desentona con la de la mejor berlina de representación del mercado requiere algo más que potentes mecánicas y sofisticadas suspensiones. Requiere más bien  una refinada puesta a punto del chasis.

Precisamente en este apartado se ha puesto toda la carne en el asador para lograr una dinámica de conducción única, máximo confort en los desplazamientos y una gran eficacia. El chasis aporta suspensiones con subchasis en aluminio para reducir peso en los componentes, frenos opcionalmente cerámicos, llantas de 19 a 21 pulgadas, etc. El sofisticado sistema 4D Chassis Control engloba una serie de elementos cruciales para conseguir esta inigualable dinámica: suspensión neumática con tres cámaras de aire por amortiguador, sistema PASM que regula de forma continua la dureza de los amortiguadores, sistema PDCC Sport de estabilización activa del balanceo y eje trasero direccional. La tecnología de las tres cámaras de aire permite variar la flexibilidad de los muelles neumáticos. Juega con tres constantes elásticas asignadas a cada modo de conducción, pero el sistema conmuta a la rigidez óptima en función de las condiciones de conducción. Con respecto a las barras estabilizadoras activas se accionan  mediante actuadores eléctricos para ganar en rapidez.  

Hay disponibles cuatro programas de conducción: Normal, Sport, Sport Plus  e Individual que actúan sobre los componentes del chasis. El selector de modo, un mando giratorio situado en el volante, permite seleccionar cualquiera de estos cuatro programas. Por añadidura en el centro de dicho mando se ubica, el botón de respuesta deportiva (Sport Response), que al activarlo permite disponer de todo el potencial deportivo del vehículo. Sobre un ordenador central recae la responsabilidad de que todos los componentes trabajen coordinados. El control Dinámico de Estabilidad (ESP) permite regular su funcionamiento con total independencia del programa seleccionado. Como colofón, sencillamente, no se puede pedir más.

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