Volkswagen Passat Variant 2.0 TSI  R-Line DSG7
photo_camera Volkswagen Passat Variant 2.0 TSI R-Line DSG7

Motor

Tiene un precio de 35.850 euros

Volkswagen Passat Variant 2.0 TSI R-Line DSG7: Valor seguro

La elegante e intemporal carrocería del Volkswagen Passat Variant se tiñe de cierto toque de deportividad y refinamiento con el nivel de acabado superior, el R-Line

La versión 2.0 TSI monta un motor de gasolina de 2 litros, que desarrolla 190 CV, y un cambio automático DSG de doble embrague con 7 velocidades. 

Dentro de la amplia gama de productos que ofrece Volkswagen, el Volkswagen Passat presume de ser uno de los vehículos más exitosos del mercado mundial al haber superado la barrera de los 30 millones de unidades fabricadas, constituyendo para  la firma alemana su segundo modelo más vendido, después del Golf. Con estas etiquetas la vigente octava generación del Volkswagen Passat, que se lanzó al mercado en 2014 y se actualizó en 2019, se presenta ante el consumidor como un apetitoso bocado, una apuesta segura. La variante con carrocería familiar, que recibe la denominación Variant, hereda toda la elegancia de la berlina a la que se añade un extra de versatilidad y de espacio para los equipajes. Con una longitud de 4,77 m va especialmente dirigida a aquellos usuarios que requieren un vehículo amplio, con buena capacidad de carga, pero que prefieren una carrocería de corte familiar en lugar de recurrir a los tan de moda SUV o todocamino.

Puede decirse que la puesta al día de la octava generación del Volkswagen Passat, que se materializó en el nuevo Passat 2019, es bastante continuista a nivel de diseño exterior, pero en el campo de la tecnología si introdujo interesantes novedades y alguna que otra primicia. El frontal, ligeramente rediseñado, incorpora un nuevo paragolpes que acoge una entrada de aire inferior de distinto formato, con los antiniebla ahora enmarcados. Modificaciones muy ligeras sufren asimismo tanto los faros como la parrilla. Detrás, los cambios son todavía más imperceptibles, varía la parte inferior del paragolpes y ahora el nombre Passat se sitúa por debajo del emblema VW.

 

Tecnología de primera

Aunque los cambios introducidos a nivel de carrocería fueron muy sutiles (hay que fijarse muy bien), la actualización técnica del nuevo Volkswagen Passat es considerable al incorporar las últimas innovaciones tecnológicas de la marca. El sistema  Travel Assist permite una conducción semiautónoma o autónoma de nivel dos, es decir, el conductor no puede despreocuparse de la conducción. Conjuga el control de crucero adaptativo y el sistema de mantenimiento de carril, pero requiere que el conductor lleve las manos en el volante. A tal efecto incorpora un volante capacitivo (el primer Volkswagen que lo monta) capaz de detectar el toque de la mano. Con tan solo tocarlo (no es necesario accionarlo) transmite al sistema que el conductor tiene el vehículo bajo su control. Otra nueva función es la dirección asistida de emergencia, dispositivo  que mediante acciones de frenado durante la realización de maniobras evasivas incrementa notablemente la seguridad al facilitar que pueda mantenerse la trayectoria. En el apartado de la iluminación se adoptan los faros matriciales de Led (IQ.LIGHT), una tecnología hasta ahora disponible exclusivamente en el Touareg.

 

En el interior el protagonismo recae a partes iguales tanto en la pantalla del sistema de infoentretenimiento (MIB3) como en el nuevo cuadro digital (Digital Cockpit). Este panel de instrumentos digital ha sido mejorado notablemente, la pantalla con gráficos de alto contraste ofrece una imagen más nítida y de alta calidad. Hasta tres configuraciones distintas se pueden personalizar con un solo botón a través del nuevo volante multifunción. La tercera generación del sistema multimedia o de  infoentretenimiento (MIB3) debutó también junto al Passat, teniendo en cuenta que la App Connect (la interfaz para la integración de aplicaciones de Smartphone) ofreció por primera vez en Volkswagen la integración inalámbrica de aplicaciones de iPhone a través de Apple CarPlay. Si el usuario lo desea, ahora el vehículo puede estar conectado de forma permanente gracias al MIB3, pues los nuevos sistemas de infoentretenimiento vienen con una tarjeta SIM integrada de serie.

 

Motor agradable y económico

Dentro de la gama Volkswagen Passat Variant, el acabado R-Line constituye el nivel superior. Además del paquete estético R-Line exterior e interior, que le confiere cierto aire de deportividad, añade una completa dotación de serie que incluye: Digital Cockpit, retrovisores plegables, cámara de visión trasera, acceso manos libres, llantas de 18 pulgadas, Park Assist, control de crucero ACC predictivo, Front Assist más detección de peatones, Lane Assist, climatizador de tres zonas, etc. Los asientos R-Line ofrecen una buena sujeción lateral además de resultar muy cómodos. Una generosa dotación capaz de atraer a los usuarios más ambiciosos.

La versión Volkswagen Passat Variant R-Line 2.0 TSI monta un motor de gasolina de 4 cilindros en línea con 2 litros de cilindrada que proporciona 190 CV. Una cifra de potencia capaz de satisfacer a los conductores más exigentes con el acelerador, además de  añadir una gran dosis de agrado de uso. No se trata de que disponga de una buena reserva de potencia a discreción, destaca más bien su  capacidad de respuesta desde abajo, algo que se puede deducir a priori con un simple vistazo a la gama de revoluciones a las que está disponible el par máximo: 320 Nm entre 1.500 y 4.100 rpm.

Este motor se ofrece combinado exclusivamente con un cambio automático DSG de doble embrague, con 7 velocidades, que cumple muy bien su cometido. Funciona con rapidez y, sobre todo, con progresividad, no aparecen los molestos tirones que a veces se dan en este tipo de transmisiones cuando se realizan maniobras de estacionamiento o al iniciar la marcha. El motor 2.0 TSI de 190 CV no muestra mucha avidez por la gasolina.  En ciclo combinado WLTP firma un consumo de 7,5 l/100 km, y no está nada mal esa cifra en torno a los 7,4 l/100 km cuando se rueda por autovía a velocidades entre 120 km/h y 130 km/h. En cuanto a las prestaciones, alcanza  232 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 7,7 s.

Cuidando la ergonomía

Este Passat familiar R-Line 2.0 TSI se perfila como un coche muy cómodo para viajar. Trata muy bien a todos sus ocupantes. En lo que atañe al conductor le resultará extremadamente fácil encontrar la postura adecuada al volante, cuenta con mucho espacio en términos reales y no tendrá la sensación de ir encajonado como en otras berlinas similares de la competencia. Competencia entre la que se encuentran modelos como, el Ford Mondeo, Renault Talisman, Kia Optima o Peugeot 508. Es un vehículo que a la hora de acomodarse transmite la impresión de haber tenido ya un encuentro previo, como si del coche de toda la vida se tratara. Además resulta ergonómico, poniéndose desde el primer momento al servicio del conductor, sin exigirle a este que se adapte al coche. Es un automóvil que no tiene “manías”  a las que se tenga que adaptar o acostumbrar el conductor, y que suelen ser la consecuencia derivada de la servidumbre que a veces impone el diseño.

Los pasajeros de las plazas traseras del Volkswagen Passat Variant disfrutarán de mucho espacio para acomodar sus piernas y una más que generosa altura para sus cabezas, unos centímetros adicionales sobre la berlina por el perfil del techo. Otra ventaja que brinda la variante familiar o Variant del Volkswagen Passat con respecto a la berlina, es que los ocupantes del asiento trasero cuentan con un acceso al interior del habitáculo más cómodo al ser las puertas traseras de mayor tamaño. Pero la gran baza de este familiar reside en el generoso maletero que dispone, sus 650 l de capacidad, ampliables a un máximo de 1.780 l, le permiten erigirse en un toda una referencia. Una característica primordial que sabrán valorar los potenciales compradores.

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