Metas empresariales.
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Negocio

La importancia de establecer metas empresariales

Establecer metas claras y realistas es una de las técnicas más efectivas para mejorar el rendimiento de nuestra empresa

En el presente contexto en que la competencia en el mercado se vuelve cada día más feroz, se vuelve especialmente necesaria la implementación de estrategias efectivas para mejorar el rendimiento de nuestra empresa. Según los especialistas, una de las técnicas más efectivas para lograrlo es Establecer Metas claras y realistas.

¿De qué hablamos cuando hablamos de “establecer metas”?

Se trata de una práctica ancestral: empezar por donde queremos estar. En este sentido, debemos preguntarnos dos cosas;

  • ¿Cuál es nuestro negocio?
  • ¿Qué necesidad queremos satisfacer?

Según Javier Ramos, especialista en materia de administración de empresas y estrategias de negocios, la primera pregunta nos permite conocer el mercado y la competencia, mientras que la segunda nos permite conocer al cliente y lo que este necesita. Una oferta no es una oferta si se trata, por ejemplo, del atributo de un producto que nuestros competidores ofrecen de manera predeterminada y sin cargo, y que el cliente espera como un aspecto esencial de dicho producto.

Estableciendo nuestras metas: técnicas y estrategias

La idea de establecer metas supone una comunión entre ambas cuestiones (el mercado y la demanda) para saber qué metas queremos alcanzar: ¿queremos ser un proveedor de referencia o dedicarnos a un sector acotado en particular?, ¿queremos alcanzar una cuota de mercado o ampliar nuestra línea de productos? Establecer estas metas nos permitiría concentrarnos en cómo alcanzarlas.

Metas en función del cliente

En primer lugar, debemos emplear la psicología; conocer a nuestro cliente en profundidad es fundamental para saber qué necesita y cuál es la mejor manera de ofrecérselo. Por ejemplo, la sensación de escasez ante el lanzamiento de un nuevo producto puede resultar en un aumento exponencial de su demanda. Si nuestra meta es ganar una mayor participación en el mercado, esta estrategia nos dará un gran impulso inicial.

Metas en función de nuestra organización

Muchas veces, las metas responden a cuestiones internas al funcionamiento de la empresa. Una organización más eficiente puede, por nombrar un ejemplo, reducir los costos de producir un determinado producto, por lo que terminaremos ganando en el mercado —nuestra meta será una configuración más eficiente de los recursos disponibles—. De cierto modo, las metas de este tipo tienen que ser compatibles con el funcionamiento normal de la empresa, puesto que no podemos interrumpir nuestra actividad por completo.

Metas en función de la competencia

Si nuestra meta es diferenciarnos de la competencia, una estrategia efectiva para lograrlo es la implementación de una campaña de marketing asertiva en la que destaquen los aspectos que nos diferencian de la competencia o las características de nuestro servicio que destacan por sobre esta. Por ejemplo, en el caso de la prestación de servicios de financieros, podemos establecer una tasa fija o un periodo de gracia antes de comenzar a pagar la deuda.

Establecer metas supone una actitud creativa y proactiva que busca enfatizar el trabajo enfocado en los resultados obtenidos. Ya sea en función del mercado, de la competencia o de la propia organización interna de la empresa, este método nos permite dirigir los esfuerzos y aprovechar los recursos de la mejor manera.

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