Vista aérea de una fábrica.
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Negocio

Plan de gestión de riesgos y cambio climático en las empresas

Los clientes cada vez tienen más conciencia ecológica y priorizan la compra de determinados productos con una mejor imagen medioambiental

El cambio climático parece algo de lo que solo se ocupan ciertos sectores de la sociedad, pero lo cierto es que también afectará a las empresas de muchas maneras que hay que tener presentes a la hora de hacer los planes para los próximos años.

Podemos pensar que este cambio solo perjudicará a algunos tipos de empresas, como las energéticas, pero lo cierto es que todas se verán implicadas en una transformación del clima que ya estamos viviendo.

Hay que identificar los riesgos físicos

Cuando vemos cómo se mide el cambio climático siempre pensamos en el aumento de las temperaturas, pero este cambio trae consigo el aumento de las catástrofes en forma de grandes nevadas, como la que vivimos en enero, en forma de tormentas, incendios, etc.

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Hay que identificar cuáles de estos riesgos pueden afectar a nuestra empresa y de qué forma. Por poner un ejemplo, puede que no sea buena idea construir un edificio en una zona que en los últimos años no para de sufrir inundaciones, para llevar esa construcción a otro lugar en el que no ocurren estos desastres.

¿Qué ocurrirá con las materias primas?

Si nuestra empresa es dependiente de alguna materia prima en concreto habrá que evaluar que va a pasar con ella en los próximos años.

Es posible que esa materia prima se encarezca o que incluso desaparezca debido a las condiciones climáticas que cada vez van a ser más extremas, algo a tener muy en cuenta para futuras inversiones.

¿Cómo actuarán los clientes con respecto a nuestro producto?

Los clientes cada vez tienen más conciencia ecológica, lo que hace que ya estén priorizando la compra de determinados productos con una mejor imagen medioambiental.

Hay que estudiar cómo van a actuar los clientes frente al producto que vendemos, en especial si tiene ciertas implicaciones que se pueden relacionar con el cambio climático. No debemos esperar a encontrarnos con un boicot por parte de los compradores y sí debemos estudiar los posibles riesgos para comenzar a actuar ya.

Dejar estos análisis para más adelante puede suponer que nuestra reacción llegue demasiado tarde y que la empresa no sea viable en el medio plazo.

Podemos convertir los riesgos en oportunidades

Las empresas que mejor sobreviven a los grandes cambios son aquellas que consiguen convertir los grandes riesgos o crisis en oportunidades de negocio.

Estos riesgos que van a cambiar el mercado significarán nuevos clientes que demandarán nuevos productos que podemos sacar al mercado para satisfacer la demanda.

Para ello hace falta un buen plan de riesgos a años vista, que sea capaz de analizar qué es lo que va a ocurrir en los años venideros o al menos guiarnos en los cambios de tendencia que ocurrirán y que ya están ocurriendo de manera menos perceptible.

El cambio climático trae una serie de riesgos para las empresas, tanto en lo que podemos llamar plano o medio físico, como en todo lo que afecta a su reputación y a la imagen que perciben los clientes. Es por ello por lo que hay que comenzar a invertir en hacer un análisis riguroso para estar preparados cuando lleguen los cambios asociados al calentamiento global. 

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