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Decadencia sin retorno (uno)

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el Congreso de los Diputados.
photo_camera Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el Congreso de los Diputados.

Escribí días atrás un artículo sobre la ya conocida inclinación del presidente Sánchez de faltar a la verdad al ser refractario a la misma y que se evidencia, más que por hechos u omisiones de una gestión penosa, por la escalada de escándalos día tras día incesantes y cuya relación pormenorizada se sale de los límites de este modesto ensayo.

Asistimos a espectáculos más propios de comedia bufa o sainete interpretados por "actores mediocres" que hacen de las mismas tragedias para cuantos ciudadanos pagamos sus sueldos y gabelas, individuos "situados" por el sistema, y ostentan el enorme poder que el mismo les otorga sin más cualidad visible que la obediencia, gente sin capacidad intelectual, profesional o empresarial requeridas que de siempre entendí la trayectoria para el ejercer el poder investidos de la autoridad de quiénes hacen del servicio a los ciudadanos, no revancha y mucho menos venganza, sino el privilegio de poder devolver a la sociedad cuánto entienden que la misma les ha adelantado.

A la pregunta si somos responsables los ciudadanos de cuánto está sucediendo la respuesta es "SÍ", comenzando por la elección de personajes que dicen "representan la voluntad popular", falacia por cuanto son "elegidos a dedo" por mandamases que nos han hecho creer son insustituibles para el ejercicio de lo que se ha dado en llamar "democracia representativa", siendo en realidad un sistema partitocrático sin otro fin que el ejercicio del poder por el poder mismo.

La proliferación de actores a los que aludía tiene su origen en un sistema que los elige, además de por ser obedientes como ya dije, por incapacidad manifiesta debida a su falta de preparación y de escrúpulos, comenzando por un presidente que ha situado los doctorados en almoneda y cuya avidez de notoriedad es solo comparable a la de Pablo Iglesias, personaje con quien compartió la etapa inicial del actual Gobierno en "especial dualidad y simbiosis por necesidad de mutuo apoyo". Han sido sus egos, que llevaron a una situación de imposible solución por encontrarse ambos en la misma vía, de igual dirección, pero sentidos opuestos. Me pregunto si Sánchez suspiraba por la "inteligencia" que posiblemente atribuía a Iglesias y si éste último lo hacía en función de la figura varonil con sinusoidales movimientos de caderas de Sánchez, creído le hacen irresistible. En definitiva, dualidad imperfecta que hubiera devenido en trinidad perfecta de haber incorporado un tercero que añadiera inteligencia y honestidad.

La cosa terminó, al menos aparentemente, con la salida de Iglesias ya imposible de mantener al margen de sus consentidas excentricidades, dado fueron sus acciones, mucho más allá del ridículo travestismo que representaban la coleta y el moño emulado a Falete que le llevaron al descrédito, en mi opinión absoluto y en todas sus variables, incluida la personal, como entre otras, forzar el nombramiento en acto de escandaloso nepotismo de su por entonces novia como ministra, la incoherencia de predicar a sus palmeros la felicidad que le embargaba por vivir en un piso VPO que trocó por un hermoso chalé en zona de "semi-ricos", su penoso papel como correveidile de Sánchez con los secesionistas catalanes "entonces encarcelados",  su comprensión y amistad con gentes de ETA a los que en algún caso señalado tiene por gente de paz, sus continuos ataques al sistema representado por la Monarquía "en contradicción flagrante a su cargo y promesa", su afición y comentarios sobre la guillotina como herramienta democratizadora, etc.. etc....

Su salida, nombrando a dedo como heredera a "Yolanda Díaz", obedece al patrón ya conocido en la extrema izquierda de darse continuidad con familiares o personas cercanas, en este caso una mujer que, en mi opinión, encubre su falta de conocimientos en cuestiones de las que siquiera sabe disimular, "lo suyo es la propaganda", y acciones según sus palabras encaminadas a hacer fracasar la ampliación del aeropuerto del Prat que habría creado más 83.000 puestos de trabajo (creí que su función como ministra del Trabajo era crearlo), ello además ninguneando a su compañera de gabinete Ribera sus competencias. En definitiva, incompetencia clamorosa cuyo evidente desconocimiento intenta encubrir con sonrisas y mohines de falsa afectación.

Y no, no estoy hablando de la niña de Rajoy, hablo de la mujer de sonrisa estudiada e impostada que cita a Galeano y Benedetti, (le faltó Alberti, para quien Stalin era padre, maestro y camarada) que me llevó a preguntarme si cita con igual fruición los poemas de este último (Stalin), o de Maduro, Daniel Ortega, Abimael Guzmán, Pedro Castillo, Pol Pot, Mao, Castro...etc....

Y sigo preguntándome lo que diríamos de un o una "apolo-jeta" que, valga la redundancia, hiciera apología de "Mein Kampf", manual de cabecera del "Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes" más conocido como Partido Nazi. Cosas que pasan, que diría Larralde.

Continuará.

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