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Crisis de Gobierno. La ministra de Exteriores, Arancha González Laya, y el de Ciencia, Pedro Duque, abandonan el Ejecutivo

Arancha González Laya.
photo_camera Arancha González Laya

La hasta ahora ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Arancha González Laya, abandona el Ejecutivo dentro de los cambios que anunciará esta mañana Sánchez. José Manuel Albares, ahora embajador en París, sustituye a Arancha González Laya en el Ministerio de Exteriores

El ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, dejará de formar parte del Ejecutivo como parte de la remodelación que está llevando a cabo Pedro Sánchez. La alcaldesa de Gandia, Diana Morant, es la nueva ministra de Ciencia e Innovación en sustitución de Pedro Duque.

Cambio profundo en el Gobierno, que contará con tres vicepresidencias. El jefe del gabinete del presidente del Gobierno, Iván Redondo, sale del Ejecutivo, y será sustituido por Óscar López, un histórico del PSOE y del primer equipo de Pedro Sánchez, según ha adelantado la Cadena SER y ha confirmado EL PAÍS.

La vicepresidenta Carmen Calvo también abandona el Ejecutivo, y la vicepresidencia primera será asumida por Nadia Calviño. Yolanda Díaz ostentará la segunda, y Teresa Ribera, la tercera. La ministra de Exteriores, Arancha González Laya y el ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, abandonan el Ejecutivo, según fuentes cercanas a ambos ministros.

Félix Bolaños, hasta ahora secretario general de la Presidencia, será el titular del Ministerio de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática. Los cinco ministros de Unidas Podemos se mantendrán en sus cargos.

José Manuel Albares, de 49 años, pertenece a esa rara avis en la política española de funcionarios de carrera que ocupan los segundos escalafones de la política pero cuya influencia se extiende más allá de su cargo. Los conocidos como sherpas, que acuden a las reuniones importantes en representación de sus Estados, donde debería estar sus líderes pero para las que no tienen tiempo. Eso fue Albares durante seis años hasta llegar a la Embajada en Francia.

Su llegada a una embajada de primer nivel como la legación española en Francia, donde normalmente se llega con 40 años de servicio antes cerca de la jubilación, no estuvo exenta de polémica por su juventud (apenas 47 años) y falta de experiencia al cargo de otras embajadas menores lo que provocó un runrún entre otros diplomáticos que esperaban su oportunidad.

Sánchez llega a La Moncloa

Tras la moción de censura que llevó a Sánchez a La Moncloa en 2018 Albares, sherpa del presidente, se reveló como especialista en política internacional del nuevo presidente y uno de los tres asesores principales de Pedro Sánchez, uno de los sherpas del presidente que lo acompañan a todos lados en sus viajes.

De hecho Albares se hizo famoso -muy a su pesar, porque hasta ahora prefirió siempre los segundos planos antes que los primeros- en la famosa foto del Falcon de Pedro Sánchez con gafas de sol y a cuyo lado aparecía en un viaje a Cuba en noviembre de 2018. La fotografía fue distribuida por Presidencia del Gobierno, pero aquel viaje destapó la polémica del uso del Falcon por Pedro Sánchez e inspiró cientos de memes.

 

Albares aspiraba entonces a ser ministro de Exteriores, pero tras el nombramiento de Arantxa González Laya en enero de 2020 su enfado fue mayúsculo y evidente.

Pedro Sánchez no podía prescindir de uno de sus tres sherpas favoritos de Exteriores ni tenerlo enfadado, aunque sí quería tenerlo en el banquillo: José Manuel Albares Bueno, entonces Secretario general de Asuntos Internacionales, Unión Europea, G-20 y Seguridad Global era el principal, Luis Marco Aguiriano, secretario de Estado para la UE otro de ellos y el tercero en discordia resultó ser Pablo García-Bardoy, que negoció el capítulo relativo a Gibraltar durante el Brexit y no era propiamente de la cuerda de Sánchez, ya que fue nombrado por Rajoy en sustitución de Alfonso Dastis que ocupó la cartera de Exteriores, pero cumplió ampliamente en favor de los intereses españoles. Así, en febrero de 2020 lo nombró por fin embajador en la flamante e importantísima legación española en Francia y el Principado de Mónaco.

El “sherpa” Albares comenzó a sonar como sustituto de González Laya, pero en su contra se posicionaron las críticas de funcionarios a su gestión al frente de la Embajada española en Francia, que no dudan en calificarlo como un snob por algunos de los funcionarios más antiguos, que también reconocen que con la llegada de Albares en febrero de 2020 las cosas mejoraron respecto a Fernando Carderera Soler, un hombre “chapado a la antigua que parecía vivir en el Siglo de Oro español”, resume un funcionario que trabajó durante algunos años con él.

Las críticas contra Albares se orientan hacia la militancia socialista del embajador, acostumbrados a profesionales de la Diplomacia que se han mostrado asépticos con la política partidista de turno. Con estos antecedentes Sánchez ha preferido la fidelidad socialista a poner al frente de la cartera de Exteriores a un profesional.

Orígenes humildes como Sánchez

Viniendo de un hombre nacido en el humilde barrio de Usera, en Madrid, la afirmación de snob no deja de ser chocante, aunque todos los que le conocen dicen que se ha ganado el puesto con esfuerzo y dedicación, primero estudió el bachillerato en Boston (EEUU) gracias a una beca, luego estuvo un año en el colegio americano de Tánger y se graduó primero de su promoción. Eligió la Universidad de Deusto para estudiar el doble grado de Derecho y Empresariales y allí conoció a su esposa, la jueza Hélène Davo, enlace de Francia y España en la lucha contra ETA y actual asesora de Enmanuel Macron en el Eliseo, un hándicap para su regreso a España.

De cualquier manera, la familia está acostumbrada a viajar. La mayor de sus cuatro hijos nació en Colombia, el segundo en Francia y los dos pequeños en España.

Luego Albares opositó a Exteriores y así entró en la carrera diplomática, fue Cónsul de España en Colombia, consejero Cultural en la Embajada de España en París y ha estado destinado en la Representación Permanente de España ante la OCDE. En su destino en la OCDE fue elegido Vicepresidente del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD), según el currículum oficial que se puede consultar en el Portal de Transparencia.

Militante del PSOE de base desde la mayoría de edad, conoció a Sánchez y ligó su destino al suyo desde 2015 con una encomiable fe ciega en el entonces aspirante a la presidencia del Gobierno. Por eso esperaba ser nombrado ministro de Exteriores, por Sánchez dejó su puesto como consejero cultural y París, donde vivía con su esposa y cuatro hijos para aceptar el puesto de secretario general de Asuntos Internacionales.

Fue precisamente Albares quien aconsejó a Pedro Sánchez aquel famoso tuit sobre el Atlántico cerca de aterrizar en La Habana, en español y en inglés: “Tras mi conversación con Theresa May, nuestras posiciones permanecen lejanas. Mi Gobierno siempre defenderá los intereses de España. Si no hay cambios, vetaremos el Brexit”. Aquella fue toda una declaración de intenciones que hizo recapacitar a la UE sobre el famoso artículo 184 del tratado de salida de los británicos de Europa.

Aquel viaje a Cuba, organizado y diseñado por Albares, el primero en treinta años de un gobernante español a Cuba, recibió fuertes críticas porque cuando se esperaba al presidente del Gobierno en Bruselas oponiéndose a ese acuerdo del Brexit resultó que estaba volando a la isla caribeña.

En febrero de 2020 recibió el premio que esperaba y fue nombrado embajador de España en la República de Francia y el Principado de Mónaco, donde se trasladó con su mujer y sus hijos aquel mismo mes. En París, naturalmente, tienen casa y en Madrid también.

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