Política

El desánimo se extiende entre los dirigentes regionales

Consejeros de Cifuentes: “Soraya y Cospedal han acabado de hundir al PP de Madrid”

Altos cargos de la Comunidad les reprochan las escenas de distanciamiento que protagonizaron en los actos del 2 de mayo

María Dolores de Cospedal, Ángel Garrido y Soraya Sáenz de Santamaría.
photo_cameraMaría Dolores de Cospedal, Ángel Garrido y Soraya Sáenz de Santamaría.

Las escenas de distanciamiento que protagonizaron Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal el 2 de mayo han molestado profundamente al PP de Madrid. Consejeros del Gobierno regional lamentan que se trasladara esa imagen en un momento en el que se necesita lanzar un mensaje de unidad y esperanza a los votantes.

Ángel Garrido, presidente de la Comunidad de Madrid en funciones, intentó insuflar ánimos a unos dirigentes del PP entre los que cundía el “desánimo”. No sólo por la marcha de quien ha sido su presidenta durante tres años; sino también por la sensación de que todo su trabajo no había servido para nada a raíz del escándalo de Cifuentes.

Desconcierto por la presencia de Cospedal

María Dolores de Cospedal decidió a última hora acudir a la fiesta de la Comunidad de Madrid cubriendo así el vacío dejado por Cristina Cifuentes, a la que ella, como secretaria general del PP, impulsó en 2015 para el Gobierno regional.

Era la primera vez que Cospedal asistía a los actos del 2 de mayo y allí coincidió con la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y con el vicesecretario, Pablo Casado.

La presencia de la ministra de Defensa desconcertó en un primer momento a los altos cargos de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, los dirigentes populares lo interpretaron como un "gesto de ánimo" y con el objetivo de lanzar un mensaje de unidad en un momento de horas bajas y de vacío de poder en el Gobierno regional.

Han acabado de hundir aún más al partido”

Pero las escenas que Sáenz de Santamaría y Cospedal protagonizaron durante el transcurso del acto dejaron “descolocados” a varios consejeros del Ejecutivo en funciones. La ministra de Defensa se sentó al lado de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, solo separadas por la silla vacía del presidente en funciones, Ángel Garrido.

Pero ni se miraron, ni intercambiaron apenas palabra. Una imagen que centró las miradas de los asistentes y dio alas a los comentarios sobre su mala relación personal. Ninguna de las dos se quedó al ágape, ni participaron en los corrillos posteriores de la recepción en la Puerta del Sol.

Esa imagen de distanciamiento ha molestado a los diputados del PP de Madrid. Especialmente, porque la mayoría fueron testigos de que, de forma recurrente, los miembros de la oposición hurgaron en esa herida abierta entre las dos mujeres más poderosas del equipo de Rajoy.

“Soraya y Cospedal han acabado de hundir al PP de Madrid”, sentenció a El Confidencial Digital uno de los consejeros del Gobierno regional.

La militancia se encuentra también “abatida”

“El resultado de su asistencia ha sido justamente el contrario al deseado”, lamentó. En la dirección nacional del PP se trata de abonar estos días la tesis de la remontada del partido en las elecciones del año que viene.

Pero ese mensaje de optimismo contrasta, sin embargo, con el estado de ánimo de buena parte de los cargos públicos que formaron los corrillos de la fiesta del 2 de mayo en la Real Casa de Correos: “El desánimo es total en todo el partido, pero lo peor ocurre en las sedes, entre la miltancia. Está abatida”, reconocía un diputado en la Asamblea.

Una percepción que, no obstante, se entremezcla con el convencimiento de que las encuestas que apuestan por enterrar las opciones del PP pueden volver a equivocarse: “Ciudadanos siempre gana en las encuestas y pierde en las elecciones. Queda un año”, apuntaba sin mucho entusiasmo otro alto cargo del partido en Madrid.

 
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