Política

Desaparece la posibilidad de una segunda vuelta

Elecciones en Cataluña: Después del 155 Puigdemont seguirá siendo presidente

Ciudadanos gana con claridad pero no podrá gobernar, el PP se hunde y PSC y los Comunes no serán relevantes

Junts per Catalunya celebra el resultado de las elecciones.
photo_cameraJunts per Catalunya celebra el resultado de las elecciones.

Ciudadanos ha ganado las elecciones autonómicas en Cataluña, con el voto de más de un millón de catalanes, en lo que ha sido una jornada histórica: por primera vez un partido no nacionalista ha resultado vencedor en los comicios regionales. Sin embargo, no podrá gobernar. Los 37 escaños conseguidos no son suficientes para formar una mayoría constitucionalista junto a PSC y PP.

Por contra, la coalición Junts per Catalunya, liderada por Puigdemont, ha quedado en segundo lugar, con 34 escaños y 809.483 votos, superando a ERC, al que muchas encuestas dieron como ganadores, pero que ha sido tercera con 32 escaños y  el apoyo de 800.653 electores. Las dos formaciones suman 66 diputados y se quedan a sólo dos escaños de la mayoría absoluta.

La podrían obtener fácilmente de la CUP, que pierde siete escaños, se queda en cuatro, pero determinantes. Con ellos, Puigdemont sumaría 70 diputados y por tanto alcanzaría mayoría absoluta: los partidos independentistas pueden volver a formar gobierno.

Es decir, la situación en Cataluña será exactamente la misma que antes del 1 de octubre y de la aplicación del artículo 155. Y evita la posibilidad de una repetición de las elecciones.

Puigdemont, president

Desde Bruselas, Puigdemont ha seguido el recuento de votos y ha celebrado la victoria de Junts per Catalunya. Desde que el juez del Supremo retiró la orden internacional de detención contra él, el ex president no ha dejado de repetir durante la campaña que, si resulta vencedor, regresará a Cataluña como presidente legítimo que ha pasado más de un mes en el exilio.

Durante la campaña, Puigdemont ha repetido un mensaje: estas elecciones mostrarán si los catalanes "quieren 155", o si, por el contrario, desean la proclamación de una república independiente. Queda por ver si Puigdemont regresa, aun sabiendo que las autoridades judiciales ordenarán su detención, o si decide “gobernar” desde la capital belga.

Sea como fuere, la coalición Junts per Catalunya ha superado las expectativas de las encuestas, que al principio no vaticinaron demasiados votos para la formación, ni mucho menos la victoria, y que en los días finales ha experimentado una subida vertiginosa.

ERC no ha arrasado

Los pronósticos se han incumplido con ERC, que al inicio de la campaña se postulaba como claro vencedor, incluso con una mayoría aplastante de votos. Ha obtenido más de 800.000, pero finalmente se ha quedado por detrás del otro bloque independentista, JxC.

La situación de ERC se repite nuevamente: no es la primera fuerza, Oriol Junqueras se queda sin la presidencia de la Generalitat, pero en cambio queda legitimado para ser el número dos de Puigdemont, si superan las enormes diferencias de los últimos meses. Puede repetirse la misma foto que antes del referéndum de independencia.

Hundimiento del PP

El líder del PP, Xavier García Albiol, calificó anoche de "muy mal resultado" los tres escaños obtenidos por su partido, que incluso se quedará sin grupo propio en el Parlament. Es más, estará en el Grupo Mixto junto con la CUP, que también se ha quedado por debajo de los cinco diputados.

Durante la campaña, los populares constataron que Albiol no era un buen candidato y ya vaticinaban muy pocos votos en los comicios.

Los pronósticos de Génova se han cumplido y el PP ha obtenido el peor resultado en Cataluña, un desplome histórico de apoyos que ha beneficiado a Ciudadanos, que ha conseguido diez escaños más que en las elecciones de 2015.

C’s se ha hecho en el voto útil en Cataluña muy por delante del PP, lo que no beneficia al partido de Gobierno actual. De ese modo, la formación naranja puede enfilar con bastantes posibilidades las próximas generales.

PSC y los Comunes, poco relevantes

El PSC de Miquel Iceta y los Comunes de Xavier Domènech tampoco han obtenido los resultados previstos. Aspiraban a ser decisivos para la formación de un gobierno de izquierdas no independentista. De hecho, Iceta aspiraba incluso a ser president de la Generalitat con el apoyo de los Comunes, sumando los votos de Esquerra.

El PSC se ha quedado en 17 escaños,  y aunque ha sumado uno más que en 2015, ha quedado lejos de los 20 a los que aspiraba. Un síntoma es la debacle sufrida en el Bajo Llobregat.

Catalunya en Comú, con 8 diputados, ha perdido tres escaños y pierde el codiciado papel de árbitro para formar gobierno que le dieron todas las encuestas, que pronosticaban que ninguno de los bloques, independentistas y constitucionalistas, conseguirían la mayoría y por tanto necesitarían de ellos.

 
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