Política

Debate sobre el estado de la nación

Empate técnico entre Rajoy y Rubalcaba

El presidente se atrincheró en la economía y sorprendió con nuevas medidas. El líder del PSOE se centró en el drama social de los españoles y estuvo más combativo

Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba durante el debate.
photo_camera Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba durante el debate.

Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba protagonizaron un debate sobre el estado de la nación tenso, aunque con escaso duelo dialéctico. Cada uno empleó 'armas' distintas para rebatir al otro, pero sin responder a cuestiones concretas: el presidente se centró en la economía y en medidas sorpresa frente a las acusaciones de recortes sociales del líder de la oposición.

El 'cara a cara' entre ambos dirigentes dejó muchas cuestiones en el aire, como qué pasará con la reforma del aborto o la postura de Rubalcaba sobre la reforma energética y el déficit de tarifa que dejó el Gobierzo Zapatero. Cada uno intentó atacar a su oponente planteando temas en los que no se sintieran cómodos, pero lo cierto es que ninguno impuso sus argumentos por encima del otro.

El cruce de acusaciones entre el presidente y el líder de la oposición provocó que sus respectivos grupos parlamentarios, que habían jaleado a sus líderes en sus primeras intervenciones, obligaran a Jesús Posada a pedir silencio en repetidas ocasiones por culpa de las interrupciones que se estaban produciendo.

Rajoy se apoyó siempre de datos económicos

Antes del duelo entre Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba, el presidente del Gobierno había avanzado, en su discurso de apertura del debate, una serie de medidas económicas que pillaron desprevenido al líder de la oposición.

El presidente, que llegó al hemiciclo a falta de menos de cinco minutos para que se iniciase el pleno de las 12, anunció la 'tarifa plana' de 100 euros de cotización a la Seguridad Social a las empresas que firmasen nuevos contratos indefinidos, y la supresión del IRPF para aquellos trabajadores que cobren menos de 12.000 euros anuales.

Esta última medida, similar a una conocida exigencia de Rubalcaba, que llevaba tiempo reclamando esa exención para cotizantes que cobraran menos de 16.000 euros, 'descolocó' al líder de la oposición que, en su intervención inicial de las cuatro de la tarde, preguntó a Rajoy cuánta gente se beneficiaría de la eliminación del IRPF. El presidente ya había especificado por la mañana que esa iniciativa afectaría a 12 millones de españoles.

Rubalcaba intentó “poner nervioso a Rajoy”

Si Rajoy contó con todo lujo de detalles los avances económicos conseguidos en estos dos últimos años -destacando la reducción de la prima de riesgo, el aumento de un 47% de la inversión extranjera, y el incremento de afiliación a la Seguridad Social- Rubalcaba se limitó a relacionar esos datos con la intervención del presidente del BCE Mario Draghi, e intentar llevar el debate a los conflictos sociales.

Jaleado por los diputados de su grupo parlamentario, Rubalcaba respondió a los titulares sobre la economía española citados por Rajoy en la mañana con noticias de periódicos en las que se hablaban de los problemas sociales de los españoles. Acusó al presidente de emplear la “crisis como coartada” para llevar a cabo recortes en Sanidad, Educación, y derechos como “el de manifestación y el del aborto”.

 

Mariano Rajoy no quiso entrar en ese debate, acusando a Rubalcaba de “no basar sus argumentos en datos objetivos”. El presidente sí empleó cifras para recordar en qué situación encontró al país tras tomar el relevo al Gobierno Zapatero.

A la salida del hemiciclo, los diputados socialistas consultados por ECD aseguraron que Rubalcaba había conseguido “poner nervioso” a Mariano Rajoy. Consideraron que el líder de la oposición estuvo “mejor” que el año pasado, forzando al presidente a buscar un debate más corto: “Hace un año el 'cara a cara' duró hasta las seis y cuarto de la tarde y hoy hemos acabado a menos veinte”.

Rajoy fue mas aplaudido y Rubalcaba se llevó dos 'bravos'

En ese cruce de acusaciones, los diputados de ambos grupos intercambiaron aspavientos y comentarios contra el orador rival. Rajoy y Rubalcaba tuvieron que oír como, desde la otra bancada, se les llamaba “mentiroso” en un par de ocasiones.

También ambos dirigentes se llevaron un gran número de ovaciones por parte de los suyos. En su discurso inaugural, Mariano Rajoy recibió un total de 35 aplausos. Alfredo Pérez Rubalcaba, que al ser líder de la oposición tuvo una primera intervención más breve, recibió 22 ovaciones por parte de su bancada.

En el intercambio de réplicas, los dos dirigentes 'empataron' en cuanto a número de aplausos se refiere: 14 cada uno. A Mariano Rajoy, además, le animaron con un “olé” al contestar a Rubalcaba, mientras que el líder de la oposición escuchó, desde su bancada, cómo sus compañeros le decían “¡Bravo!” en un par de ocasiones.

Los diputados más activos del Grupo Popular fueron Juan Manuel Albendea y los jóvenes situados en el 'balconcillo'. Del lado socialista, destacaron Elena Valenciano, María González Veracruz, y Eduardo Madina.

Moragas 'teledirigió' al presidente

Además de estos diputados, si hubo alguien que no paró quieto durante todo el debate sobre el estado de la nación fue Jorge Moragas. El jefe de gabinete de Mariano Rajoy estuvo en permanente contacto visual, desde su escaño, con el presidente, para intentar marcarle el ritmo del discurso.

En varias ocasiones, como en las referencias de Rajoy a Cataluña, pudo verse a Moragas pidiendo al presidente que hiciera pausas para enfatizar el mensaje o que repitiera algún concepto para darle mayor repercusión.

Además, el jefe de gabinete del presidente también fue uno de los que llevó el mando en el grupo parlamentario, animando a los compañeros a aplaudir después de algunas intervenciones de Mariano Rajoy. También aprovechó los turnos de palabra de Rubalcaba para pasar papeles al jefe del Ejecutivo.

Los barones regionales del PP, en el Congreso

El debate sobre el estado de la nación trajo a Madrid a importantes presidentes y barones regionales del PP, que no quisieron perderse la intervención del presidente del Gobierno.

Ignacio González, Juan José Imbroda, Pedro Sanz, Juan Jesús Vivas, Luisa Fernanda Rudi y Alberto Fabra acudieron a primera hora de la mañana al Congreso para escuchar a Rajoy, desde la tribuna de autoridades, en su discurso de apertura. Junto a ellos estaba la mujer del presidente, Elvira Rodríguez, que estuvo toda la mañana en el hemiciclo.

Por la tarde, de los que acudieron a las 12 del mediodía, solo quedaron los presidentes de la Comunidad Valenciana, Ceuta, y Melilla. Tomaron el relevo María Dolores de Cospedal, que tuvo un acto con la infanta Elena por la mañana; José Antonio Monago y Juan Vicente Herrera.

Además, aprovechando su condición de senadores, siguieron el debate desde la bancada 'popular' Alicia Sánchez-Camacho y Javier Arenas. El vicesecretario general de Política Local del PP siguió el discurso de inicio de debate de Mariano Rajoy junto a Esteban González Pons y Carlos Floriano.

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