Política

Gallardón, clave en el caso Dívar. El ministro controla a distancia al Consejo del Poder Judicial a través de los afines al PP y de los neutrales

El pleno extraordinario del Consejo del Poder Judicial de hoy, sábado, es el más polémico y agrio desde que existe este organismo. La petición de dimisión tiene un respaldo amplio, pero no suficiente. Y el papel de Alberto Ruiz Gallardón, ministro de Justicia, va a ser determinante.

A última hora del viernes, la opción de la remoción de Carlos Dívar, es decir su cese inmediato por votación del Consejo, tenía solo dos votos a favor. La que tenía más posibilidades de salir adelante es la moción de dimisión, una oferta elegante para que el afectado vaya eligiendo tiempo y forma.

La clave de la permanencia de Carlos Dívar como presidente del Consejo del Poder Judicial y del Supremo la tiene el ministro de Justicia, Ruiz Gallardón, según fuentes judiciales a las que ha tenido acceso El Confidencial Digital.

Gallardón controla el CGPJ

El ministro controla a distancia al Consejo del Poder Judicial a través de los afines al PP y de los neutrales.

No obstante no se ha contado, y se oculta por parte del Gobierno y su entorno, que el ministro está teniendo buen cuidado en no hacer una defensa numantina del cuestionado presidente.

La defensa de Dívar que todavía hace Gallardón sorprende a los no iniciados, puesto que el presidente del CGPJ es alguien sin adscripción política alguna, y su designación fue fruto de un consenso de Zapatero y Rajoy gracias a su inocuidad.

El trasfondo es que, si Dívar dimite, el ministro perdería poder en el Consejo, y por eso intenta mantenerlo. Además, el gobierno no quiere abrir más frentes y tener que buscar otro presidente.

Hablan los jueces decanos

El telón de fondo de este pleno extraordinario es el comunicado de los jueces decanos de toda España que, en nombre de los 4.000 jueces del cuerpo, han pedido al Consejo que se recupere la dignidad del órgano y que esté a la altura de las circunstancias. Dicho en castellano cervantino: que Dívar dimita sin más.

Por lo que se sabía el viernes, Dívar se mantiene en sus trece de seguir en el cargo y de darse un baño de protocolo esta semana con el bicentenario del Tribunal Supremo. Sin embargo, tal como está su imagen, es ya dudoso que se pueda fotografiar con el rey.

Aunque se empeñe en mantenerse en el cargo, si Gallardón baja el dedo tendrá que dimitir sin más demora. Si así lo decidiera el ministro, entre 9 y 11 y vocales del Consejo votarán dimisión, y solo dos pedirán remoción fulminante.

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