Política

Algunas de las entrevistas se han desarrollado en el Parlament

Inés Arrimadas ha realizado una discreta ronda de contactos sobre su candidatura a la Generalitat

Ha mantenido conversaciones con los portavoces de otros grupos parlamentarios, incluidos los Comunes, y ha constatado que no cuenta con votos suficientes

Inés Arrimadas, en el Parlament de Cataluña.
photo_cameraInés Arrimadas, en el Parlament de Cataluña.

Tras la decisión del presidente del Parlament, Roger Torrent, de aplazar el pleno de investidura de Carles Puigdemont, siguen abiertos los interrogantes sobre la elección del president y la configuración del nuevo Govern. El PP presiona a Inés Arrimadas para que se postule pero la líder de Ciudadanos se ha anticipado a confirmar que no tiene opciones.

Arrimadas ha tomado conciencia de que la escisión de la alianza independentista puede abrir nuevos escenarios y acabar derivando en un gobierno constitucionalista presidido por ella. En cualquier caso, sabe que la posición de los Comunes de Xavier Domènech resulta clave.

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Antes incluso de esta situación de bloqueo en Cataluña, la posición de C's como primera fuerza política en las elecciones del 21-D empujó a su líder a tomar la iniciativa. Pretendía hacer frente a cualquier tipo de crítica por parte de algún miembro del bloque constitucionalista, especialmente del PP, a su “inmovilismo”.

Ha valorado además que en el bloqueo para elegir presidente del Gobierno de España en 2016, Rajoy citó en La Moncloa a los líderes de todos los partidos con representación en el Congreso, antes de declinar el ofrecimiento del rey y evitar someterse a la investidura. Se reunió incluso con Pablo Iglesias, sabiendo de antemano que no contaba con su apoyo.

Una discreta ronda de contactos

Por ello, según ha podido saber El Confidencial Digital por fuentes conocedoras del proceso, la líder de Ciudadanos ha realizado una ronda de consultas en el Parlament, con contactos informales, para constatar que su candidatura a la Generalitat no cuenta con los apoyos suficientes. 

Pero Arrimadas considera que “esa era su obligación como vencedora de las elecciones”, aunque se propuso llevar a cabo esa exploración adoptando un perfil bajo y realizar las gestiones con la máxima discreción, sin darle un carácter público ni oficial.

Conversaciones con otros grupos 

Así, según las fuentes consultadas por ECD, la líder de Ciudadanos ha mantenido conversaciones informales con los portavoces de otros grupos parlamentarios en el Parlament, incluidos los comunes. 

Los contactos se desarrollaron “hace unos diez días” en distintas dependencias de la Cámara autonómica, y en otros casos fueron a través de conversaciones telefónicas.

Se produjeron antes del aplazamiento del pleno de investidura y antes de la campaña de presión desplegada recientemente desde la dirección del PP para que Ciudadanos mueva ficha y desbloquee la situación de parálisis.

La idea de Arrimadas era precisamente confirmar con estas conversaciones que no existe actualmente posibilidad alguna de presentarse a una investidura con votos suficientes como para ser elegida presidenta de la Generalitat.

Fuentes oficiales de Ciudadanos señalan que la ronda de consultas oficial y pública que realizó su cabeza de lista tuvo lugar justo después de las elecciones del 21-D, para sondear la composición de la Mesa del Parlament para que los independentistas no volvieran a dominar el órgano de gobierno de la cámara.

Ha frenado la posibilidad de postularse

Desde el entorno de Arrimadas confirman a ECD que, tras constatar que su candidatura no cuenta con opciones de prosperar en una sesión de investidura, la líder de C's ha frenado cualquier posibilidad de presentarse como alternativa a Carles Puigdemont.

Ahora defiende, en primer lugar, que el presidente del Parlament debería iniciar una nueva ronda de consultas para designar otro candidato. Un proceso que, por ahora, Torrent no contempla.

Inés Arrimadas no está dispuesta, además, a que un fracaso en una eventual investidura le perjudique políticamente y provoque su desgaste. Pero, especialmente, “se muestra más que reacia a seguirle el juego al PP”.

Por el momento, explican en su entorno, su estrategia se va a limitar a criticar la decisión del presidente de la Cámara catalana. Considera que “no soluciona el problema” con el aplazamiento del Pleno de investidura porque mantiene a Puigdemont como candidato.

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