Política

Así ven en Moncloa a De la Vega: Ni coordina, ni controla, ni dirige, ni funciona como vicepresidenta, está irascible, no se habla con Blanco o Rubalcaba, no tiene amigos

Que la vicepresidenta primera del Gobierno se encuentra en horas bajas, y posiblemente de salida, es una impresión que ha calado en muchos ámbitos políticos, también del propio Ejecutivo y del PSOE. Y en La Moncloa se dice que De la Vega no es la que era.

Dentro del Gobierno, son muchos los que llevan tiempo alertando del cada vez más bajo papel que viene jugando María Teresa Fernández de la Vega, algo que, según lo ven en ámbitos cercano a la presidencia, está restando eficacia al equipo de gobierno.

Según datos recogidos por El Confidencial Digital de fuentes directas del Gobierno, tanto ministros como altos cargos aseguran que en esta segunda legislatura De la Vega “ha cambiado radicalmente su actitud” respecto a los primeros cuatro años de Ejecutivo con Zapatero.

En ámbitos de La Moncloa, a los que ha tenido acceso ECD, se ve así la situación de la todavía ‘número dos’ del Gobierno:

-- De la Vega ni coordina, ni controla, ni dirige, ni funciona como vicepresidenta.

-- Lleva meses altiva, muy irascible, y en más de una ocasión ha perdido los papeles en las conversaciones con los ministros, a los que ha acabado gritando

-- Su relación con el resto del Gobierno es de alta tensión. Mantiene o ha mantenido enfrentamientos serios con los otros dos vicepresidentes, Elena Salgado y Manuel Chaves.

-- Prácticamente no se habla con dos pesos pesados como son José Blanco y Alfredo Pérez Rubalcaba. A Blanco le teme porque sabe que quiere ser su sustituto.

-- De la Vega recela de la ministra de defensa Carme Chacón y del propio portavoz parlamentario, José Antonio Alonso, y no se lleva bien con la secretaria de estado de Comunicación, Nieves Goicoechea.

-- Tiene también una pésima relación con los principales fontaneros monclovitas, José Enrique Serrano y Bernardino León.

-- Fuentes cercanas a estos dos achacan a la vicepresidenta primera que se haya ‘escondido’ en las últimas semanas, cuando las noticias económicas nacionales e internacionales eran muy negativas para el Gobierno. Algo que contrasta con la actitud de Elena Salgado y José Blanco, que han dado la cara en los momentos duros.

“De la Vega no tiene ni un solo aliado, porque ella misma se ha encargado de convertirlos en enemigos”. Es la sentencia final que estos días pronuncia un alto cargo del Ejecutivo.

 
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