Política

Ha negado la extradición a España

El juez Llarena rechaza que Puigdemont sea juzgado sólo por malversación

El tribunal alemán acepta su extradición, pero no por un delito penado con treinta años de cárcel. El mal uso de caudales públicos conlleva doce de prisión

El expresidente catalán Carles Puigdemont se enfrentaría a una condena de un máximo de 12 años de prisión en caso de que el juez del Tribunal Supremo que instruye la causa del proceso independentista, Pablo Llarena, aceptara su entrega sólo por el delito de malversación de caudales públicos, tal y como ha decidido este jueves el tribunal alemán de Schleswig-Holstein. Cosa que no va a ocurrir.


Según establece el Código Penal, la pena más grave por malversación oscila entre los cuatro y los ocho años de cárcel, pero la legislación contempla una condena agravada a 12 años si el perjuicio causado excediere de 250.000 euros.

Dado que los informes que la Guardia Civil ha ido entregando al juez Llarena en los últimos meses elevan el dinero público desviado para la organización del denominado 'procés' a más de cuatro millones de euros, sería previsible que una de las acusaciones personadas en la causa, ya sea la Fiscalía o la acusación popular que ejerce Vox, pidiera la máxima condena para Puigdemont.

En cualquier caso, una vez que el tribunal alemán ha tomado una decisión y autoriza la entrega sólo por malversación de caudales públicos, el magistrado del Supremo ha decidido no aceptar la extradición únicamente por este delito, ya que la había solicitado por rebelión o sedición, que aparejan penas más raves: treinta o veinticinco años de cárcel.

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