Política

Intensas gestiones desde el lunes

Rajoy reclamó a Pedro Sánchez cinco abstenciones del PSOE para salvar los Presupuestos

Jornadas frenéticas en Moncloa ante el riesgo de que el PNV retirase su apoyo. El argumento del presidente: a ninguno de los dos nos convienen elecciones ahora

Pedro Sánchez, con Mariano Rajoy en el Palacio de La Moncloa.
photo_cameraPedro Sánchez, con Mariano Rajoy en el Palacio de La Moncloa.

El PNV ha llevado el suspense hasta el final. Casi en el límite de tiempo ha decidido apoyar los Presupuestos del Gobierno a pesar de no haberse cumplido el requisito de levantar el 155 que había exigido. Pero Rajoy no quería sorpresas de última hora y llegó a plantear a Pedro Sánchez cinco abstenciones del PSOE en la votación definitiva.

Aunque las conversaciones entre La Moncloa y Vitoria “prácticamente no se han interrumpido en los últimos dos días”, Rajoy ha estado realizando discretas gestiones para lograr una baza que impidiera el fracaso en la ley más importante del año.

Hace unos días comenzó a evidenciarse una nueva sintonía con Pedro Sánchez, incluyendo una foto de los dos juntos en Moncloa, para aplicar el 155 ante la primera ilegalidad que protagonizase el Govern de Quim Torra.

Esta unidad entre PP y PSOE quedó reforzada el pasado fin de semana con el pacto para mantener la intervención de Cataluña. Una decisión que fue consensuada también con Albert Rivera después de que el nuevo presidente de la Generalitat desafiase al Estado con el nombramiento de dos consellers presos y dos huidos.

Según revelan a El Confidencial Digital fuentes del Gobierno, Rajoy comenzó entonces a “contar los días para que los Presupuestos fueran aprobados”. Era consciente de que “un tirón de la cuerda que lo ataba al PNV, por cualquier sobresalto en Cataluña, podía hacer saltar por los aires la legislatura”.

Días de máxima incertidumbre en Moncloa

La cuenta atrás del presidente empezó el pasado lunes. Arrancaba en el Congreso el pleno en el que debían aprobarse las cuentas, que ahora pasan al Senado donde serán finalmente ratificadas o devueltas con ligeras enmiendas a la Cámara Baja.

Según las fuentes consultadas, Rajoy no había dejado de confiar en el PNV para sacar adelante los Presupuestos. Pero las dudas comenzaron a surgir en Moncloa el lunes por la noche.

Los nacionalistas vascos salieron de la reunión de su ejecutiva con una posición muy ambigua y manteniendo el suspense sobre el sentido de su voto hasta la misma tarde de este miércoles. De fondo, la polémica por el mantenimiento del 155 en Cataluña. Pero el presidente lo tenía claro: no iba a acceder al “chantaje” si Torra no rectificaba.

Cinco abstenciones del PSOE en la última votación

Importantes miembros del Gobierno comenzaron en ese momento a entrar en “estado de pánico”. Sin Presupuestos, Rajoy iba a quedar en una posición claramente debilitada y se podría ver abocado a convocar elecciones generales en unos meses.

Un escenario que beneficiaría electoramente a Ciudadanos, si se tienen en cuenta las últimas encuestas publicadas. Pero en Moncloa y Ferraz rechazan ahora de plano un escenario de adelanto electoral a corto plazo. De ahí que la maquinaria política se pusiera en marcha.

Según ha podido saber El Confidencial Digital por fuentes conocedoras de los contactos, Rajoy utilizó con Pedro Sánchez precisamente ese argumento para plantearle, en un escenario de máxima urgencia, la abstención de cinco diputados del PSOE (que son los que tiene el PNV) en la votación definitiva de los Presupuestos. “A ninguno de los dos nos conviene ahora elecciones”, le vino a decir el presidente.

Más allá del cálculo electoral, dirigentes del PP aclaran que esta “petición de un sacrificio” a los socialistas se enmarcaba en la necesidad de facilitar la “estabilidad” del país, en un momento de claro desafío al Estado por parte de los independentistas catalanes.

Rajoy estaba también dispuesto a “hacer partícipe al PSOE”, a cambio de su apoyo en Cataluña, de las mejoras que han experimentado las cuentas en el trámite de enmiendas. Destacan la subida generalizada este año de las pensiones, el incremento del sueldo de los funcionarios o la equiparación salarial de Policía y Guardia Civil.

PP y PSOE no quieren ni oír hablar de elecciones

De fondo, PP y PSOE no pasan por alto el último barómetro del CIS, que se conoció hace quince días. El PP sigue en caída libre mientras Ciudadanos escala puestos en intención de voto y se sitúa ya como segunda fuerza política.

Los populares vuelven a descender y sus previsiones electorales son ahora de un 24%, más de dos puntos por debajo de las del pasado mes de enero. El partido de Albert Rivera, por el contrario, continúa subiendo y se anota ya una intención electoral del 22,4%, un punto y medio por encima de las de primeros de año.

El PSOE, por su parte, desciende algo más de un punto y obtiene un resultado en la encuesta del 22%. Ha pasado así a ser la tercera fuerza, por detrás de C’s que ya le supera en cuatro décimas.

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