Política

Claves de la primera comparecencia de un presidente ante los tribunales

Cómo y por qué Rajoy ha superado la prueba de la Audiencia Nacional

No se salió del guión marcado por su abogado, remachó que nunca se ocupó de lo económico, evitó los "no me acuerdo", no se achicó ante la acusación, no hubo 'foto' con Bárcenas

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy
photo_camera El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy

Mariano Rajoy superó ayer uno de los escollos más delicados de su mandato, la declaración, como testigo, ante la Audiencia Nacional por el "caso Gürtel". El presidente del Gobierno aplicó una cuidada estrategia, a la que se aferró sin resquicios, y que provocó que saliera airoso de la prueba.


Además, confluyeron otras circunstancias laterales, algunas de ellas deliberadas y otras ocasionales que, al final, provocó que Rajoy, no solamente no saliera derrotado, políticamente hablando, sino que incluso hasta podría beneficiarse de alguna menara con lo ocurrido en San Fernando de Henares.

Por ejemplo, con la imagen de que dio la cara y de que contestó a todo lo que le preguntaron.

Las claves

Estas son algunas de las claves que, unas detrás de otra, explican la impresión de que el presidente del Gobierno superó sin problemas graves el paso por los tribunales. En síntesis:

-En sus respuestas a las preguntas de las acusaciones populares, de la Fiscalía y los letrados de las defensas, Rajoy evitó recurrir a la fórmula del “no me acuerdo”, una respuesta que perjudicó notablemente a la infanta Cristina cuando declaró en el juicio por el caso Nóos. Es un aviso que le habían dado durante la preparación de la comparecencia.

-Esa fórmula no fue usada por Rajoy en ninguna de las preguntas que se le hicieron. Al contrario, respondió en numerosas ocasiones diciendo que se acordaba “perfectamente”. Por ejemplo, de las reuniones que mantuvo con Álvaro Lapuerta y Esperanza Aguirre en 2004, con Javier Arenas y Luis Bárcenas en 2010, y con el ex tesorero del partido en 2003. Y además las relató con detalle.

-Estuvo contundente y conciso en otras muchas preguntas, con el recurso a "efectivamente", el "sí" o el "no".

-Hubo, no obstante cuestiones a las que respondió con un escueto “lo desconozco”.

-Rajoy se aferró a un argumento capital, sobre el que centró toda su declaración: sus cargos en el PP eran políticos, y por tanto no tenía competencia económica alguna. Es decir, ni conocimiento, ni ninguna responsabilidad sobre las cuentas del partido.

-Siguió al pie de la letra el guión dictado por su abogado, Jesús Santos, exfiscal de la Audiencia Nacional que conoce pefectamente los vericuetos procesales y ha prevenido a Rajoy sobre lo que debía decir.

El vídeo del día

Serrano (PP) critica la visita de Pedro Sánchez al Hospital de La Paz.

-No obstante, la respuesta sobre el viaje a Canarias con su familia, en 2004, tras la derrota electoral, financiado con dinero del PP, no convenció: “Lo pagó el partido, hasta donde yo sé”, declaró. El abogado Mariano Benítez de Lugo, de la acusación popular presentada por Adade, le reprochó haber dado una contestación “a la gallega”.

La explicación de los SMS

-El abogado del PSOE de Madrid, otra de las acusaciones particulares, preguntó por el significado de los SMS que envió a Bárcenas en 2012 y en 2013. Sobre el primero, que decía textualmente: “Hacemos lo que podemos”, el letrado inquirió qué quería decir con ese mensaje. Rajoy no eludió la pregunta y salió airoso: “Hacemos lo que podemos significa exactamente hacemos lo que podemos. Significa que no hicimos nada que pueda perjudicar a ningún proceso”.

-Sobre el segundo SMS, “Luis, lo entiendo. Sé fuerte. Mañana te llamaré. Ánimo”, también contestó de manera contundente. Reconoció haber enviado el mensaje, pero añadió: “No le llamé. No hice absolutamente nada, hasta el punto de que no lo llamé”.

La ausencia de Bárcenas

-Bárcenas decidió esa misma mañana, a primera hora, no asistir al juicio en contra de lo que venía anunciando desde hacía días. No estaba obligado a estar presente, pero su repentino cambio de opinión ha venido bien a Mariano Rajoy. Ha evitado así un encuentro con él y cualquier imagen de los dos juntos. Incluso un cruce de miradas, hubiera desatado multitud de interpretaciones.

-La ausencia de Bárcenas ha quitado dramatismo a la declaración testifical del presidente. Y evidencia aún más la existencia del pacto al que han llegado el ex tesorero y el PP.

-De nuevo volvió a referirse a Bárcenas como "ese señor", sin citarle expresamente por su nombre.

Recurrió a la ironía

- Rajoy hizo uso del desparpajo que tan útil le es en sede parlamentaria, hasta el punto de que el presidente del tribunal, Ángel Hurtado, tuvo que reprenderle en más de una ocasión. Así, cuando Benítez le insistió en cuestiones económicas sobre las que dijo no saber nada, Rajoy apuntó que "quizás se haya equivocado de testigo".

-Cuando Benítez le preguntó si recibía dinero de Bárcenas metido en un sobre en su despacho de Génova, Rajoy ha hecho gala de una afinada ironía: "No parece un razonamiento muy brillante", antes de ser abroncado por Hurtado. Estas respuestas le han alejado de la imagen del testigo achantado ante la Justicia y le han valido, en cambio, la de quien tiene recursos para defenderse.

El presidente del tribunal

-Ángel Hurtado, el presidente del tribunal, mantuvo una actitud cautelosa para no parecer benevolente con Rajoy. Al principio, dejó preguntar a las acusaciones populares para no dar razones sobre un posible trato de favor. Hasta que Benítez no formuló varias preguntas no relacionadas con el caso Gürtel, Hurtado no interrumpió a los letrados por hacer preguntas no pertinentes.

La maniobra mediática

- Los más de 500 periodistas acreditados se llevaron una sorpresa cunado apareció el coche de Rajoy ante la Audiencia Nacional: en lugar de entrar en las dependencias por su propio pie, entró por el garaje y además, uno de los vehículos que le escoltaban tapó el plano de las cámaras. España se ha quedado sin la imagen de Rajoy entrando a declarar ante los tribunales.

-No sólo eso: la aburmadora presencia mediática ha transmitido una sensación de apertura ante la opinión pública del presidente. No hubp limitación de acreditaciones hasta el mismo día de la cita judicial y se facilitó a los periodistas que quisieron la entrada a la sala de vistas.

- Todas las cadenas de televisión retransmitieron en directo la declaración, que se paralizó varios minutos por problemas técnicos que impedían su grabación. Todo los ciudadanos que quisieron pudieron ver a Rajoy a tiempo real en la Audiencia Nacional. TVE decidió retransmitirlo en el Canal 24 horas y no en el principal, La 1.

-Los manifestantes contra Rajoy, que portaban pancartas de 'Presidente delincuente', quedaron muy lejos de la Audiencia Nacional debido al enorme dispositivo de seguridad desplegado en el polígono industrial de San Fernando de Henares. Al poco de llegar Rajoy, se desalentaron y abandonaron su propósito.

Varios gestos de normalidad

-Aunque declaró en el estrado del tribunal en lugar de en el banquillo, como normalmente hacen los testigos, Rajoy y García Escudero se han sentado en el mismo lugar para responder a las preguntas de los abogados y de los fiscales.

-Estuvo presente el fiscal jefe anticorrupción, Alejandro Luzón, en deferencia a Rajoy. Sin embargo, en la línea de dar normalidad al proceso, no ha sido él quien lo ha interrogado, sino la fiscal Concepción Sabadell.

-Rajoy fue recibido por el presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, a su llegada a las dependencias judiciales como gesto de cortesía. Sin embargo, no hubo fotografías del saludo, por lo que no ha trascendido este inusual recibimiento a un testigo.

-El Gobierno ha colaborado también en dotar de normalidad a la comparecencia. El presidente acompaña hoy a la ministra de Empleo, Fátima Báñez, en un acto para destacar el positivo dato de la EPA del segundo trimestre. El objetivo es borrar cuanto antes el 'efecto declaración'.


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