Política

La batalla entre las ‘lideresas’ Sáenz de Santamaría y De Cospedal tiene un nuevo escenario: la composición de la futura macro Comisión de la Competencia

Se avecina una nueva batalla de poder entre Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal. Las dos mujeres con más peso en el Gobierno y en el PP están moviendo ya sus candidatos para la presidencia y el consejo de la nueva macro Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.

El 20 de diciembre, en el último pleno del Congreso del año, el Gobierno presentó el proyecto de creación de la nueva Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, un mega-organismo regulador que Mariano Rajoy quiere tener listo en los primeros meses de 2013.

Primeros movimientos

A pesar de que aún debe pasar la tramitación parlamentaria correspondiente, las gestiones para ir dando forma a este nuevo ente han empezado en el Ejecutivo y en el PP, y se han registrado ya los primeros movimientos internos.

En concreto, según revelan a El Confidencial Digital miembros de la dirección del partido y personas cercanas al Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal han sido las primeras en dar, cada una por su cuenta, los nombres de sus candidatos para la presidencia y el consejo de la nueva Comisión.

Esa prisa por ir posicionando a sus peones, cuando faltan aún meses para que se constituya el nuevo organismo, forma parte, según las fuentes consultadas, de “la batalla permanente” entre las dos dirigentes por alcanzar el mayor poder político posible, influyendo para ello en la toma de decisiones de Mariano Rajoy.

Una macro Comisión con mucho poder

La nueva Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia es uno de los proyectos más ambiciosos del Gobierno para esta legislatura, en el que el PP lleva trabajando desde hace casi dos años, cuando el partido aún estaba en la oposición.

El objetivo de este nuevo organismo es, entre otros, ahorrar costes al Estado, porque asumirá las competencias de entes creados en el pasado como la Comisión Nacional de la Competencia, la Comisión Nacional de la Energía, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones y el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales.

La importancia de la nueva comisión será, por eso enorme, y tanto Sáenz de Santamaría como De Cospedal quieren conseguir una representación importante en ella: “Se tomarán decisiones sobre derechos en retransmisiones televisivas, sobre temas de Industria, competencia… y ambas quieren tener a su gente dentro”, dicen las fuentes consultadas.

 

Presidencia del CSN, sucesión de Cervera, últimas batallas

Desde el Gobierno y el PP aseguran que este último mes ha sido también “intenso” en las relaciones entre Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal, porque las dos han batallado por situar sus candidatos al frente del Consejo de Seguridad Nuclear y en la Secretaría Cuarta de la Mesa del Congreso, aquí para ocupar la vacante dejada por Santiago Cervera.

Para la presidencia del Consejo de Seguridad Nuclear, la secretaria general del PP propuso a Antonio Colino, actual vicepresidente del organismo, y presidente de Enresa durante los últimos años del Gobierno de Aznar, cuando ella perteneció al Ejecutivo como subsecretaria de Interior.

Sin embargo, Soraya Sáenz de Santamaría consiguió convencer a Rajoy y el elegido para el CSN fue Fernando Martí, secretario de Estado de Industria con José Manuel Soria hasta ese momento.

En cuanto a la sucesión de Santiago Cervera en la Mesa del Congreso, “la vicepresidenta pedía a alguien con peso en el Grupo Parlamentario, y la secretaria general a alguien con experiencia y trayectoria en el partido”.

Finalmente, el elegido fue Teófilo de Luis, diputado por Madrid desde 1993 y secretario técnico del Grupo Popular en la Cámara: “Es un nombramiento que en principio satisface a ambas, ya que Sáenz de Santamaría ha trabajado con él cuando era portavoz del Grupo Parlamentario, y Cospedal lo conoce de su etapa en el PP de Madrid”.

Reparto de cargos en RTVE

Otra de las batallas libradas entre ambas dirigentes se desarrolló este verano, cuando el Gobierno ultimaba los nombramientos de los altos cargos de Radio Televisión Española.

Según le cuentan a ECD, la elección de Leopoldo González-Echenique como presidente de la corporación correspondió a la vicepresidenta del Gobierno, que fue su principal valedora. Abogado del Estado y perteneciente al denominado grupo de los ‘sorayos’, Echenique era el favorito de Sáenz de Santamaría, que consiguió convencer a Rajoy.

El presidente, sin embargo, también dejó hacer a María Dolores de Cospedal, que presionó para que Manuel Ventero fuese designado director de Radio Nacional de España.

Según las fuentes consultadas, Rajoy también dejó hacer a su jefa de Comunicación en el PP, y ahora secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez de Castro, para la elección del director de Informativos de RTVE. Julio Samoano era su apuesta y el periodista de Tele Madrid resultó finalmente nombrado.

“Son como Esperanza Aguirre y Ruiz-Gallardón”

Los dirigentes ‘populares’ a los que ha tenido acceso ECD ven “importantes semejanzas” de la difícil relación que mantienen Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal con la que en su día protagonizaron, en el PP de Madrid, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón.

“Saben que tienen objetivos básicos comunes, pero cada una intenta proteger y aumentar su parcela de poder. El problema se dispara cuando sus respectivos asesores también intentan ascender y arremeten contra el equipo de la competencia”.

Por supuesto, externamente, en el trato personal, “ambas se muestran cordiales cuando coinciden. Se saludan y son educadas, para evitar situaciones violentas o embarazosas”.

De la mantilla a la peineta

Sin embargo, en alguna ocasión se ha visualizado el distanciamiento existente entre ambas. Se cita el caso de la visita que realizaron al Vaticano el 7 de octubre, para asistir al acto en el que Benedicto otorgó el título de Doctor de la Iglesia al español san Juan de Ávila.

El equipo de la vicepresidenta no avisó a la secretaria general del PP de que el protocolo sólo exigía llevar la cabeza cubierta. Sáenz de Santamaría acudió con una simple mantilla, mientras que María Dolores de Cospedal se presentó con una llamativa peineta española, que no era lo adecuado ese día. El desencuentro provocó una gran tensión entre ambas, que apenas se dirigieron la palabra en toda la ceremonia.

Que no se hablan ni siquiera para ponerse de acuerdo en la indumentaria se apreció igualmente durante la celebración de la fiesta nacional, el 12 de octubre, por los diferentes vestidos que lucieron la vicepresidenta y la secretaria general, algo que resultó muy patente para el resto de invitados.

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