Política

Están dispuestos a llevar el caso a Europa

Testigos en la causa del 1-O denuncian presiones en los interrogatorios de la Guardia Civil

Han remitido un escrito al juez quejándose por las técnicas de los agentes durante las tomas de declaración

El ‘cerebro’ del 1-O, Josep Maria Jové (izquierda).
photo_cameraEl ‘cerebro’ del 1-O, Josep Maria Jové (izquierda).

La causa judicial que destapó el plan de la Generalitat para lograr la independencia de Cataluña sigue en fase de instrucción, desarrollándose en el juzgado 13 de Barcelona. Los magistrados Ramírez Sunyer y Conejo están tomando declaración a imputados y testigos, a la par que lo hace la Guardia Civil.

La doble dirección de los interrogatorios ha levantado las críticas de los abogados de las defensas y de los testigos, que, según ha podido saber El Confidencial Digital, han enviado escritos de protesta al titular del juzgado, Ramírez Sunyer.

Vulneración de derechos

Dicho escrito reprocha las tomas de declaración paralelas que se están haciendo ahora mismo sobre la causa: la de los jueces y la de la policía judicial. Explican que formalmente, es posible que exista esta doble vía, puesto que cuenta con la autorización del juez.

Sin embargo, añaden que, como el procedimiento judicial no es secreto, no hay motivo para permitir que la Guardia Civil continúe interrogando por su cuenta, ya que se produce una situación anómala: a las declaraciones que se toman en el juzgado pueden asistir las defensas de todos los imputados, mientras que las que se realizan en comisaría no son públicas, y sólo están presentes los interrogados y los agentes.

Esto supone una vulneración de derechos fundamentales, según los denunciantes, entre los que se encuentra Andreu van den Eynde, defensa de Junqueras y del que fuera su ‘número dos’, Josep Maria Jové, según ha sabido ECD de fuentes cercanas al caso.

Técnicas duras

Testigos de la causa aseguran haber recibido presiones de los agentes durante el interrogatorio, hecho que también se ha notificado formalmente al juez, según afirman las mismas fuentes a este confidencial.

Según dicen los testigos, en la declaración están presentes el propio interrogado y hasta cinco agentes, uno de ellos, el teniente coronel Daniel Baena, criticado por haber usado perfiles falsos en las redes sociales para atacar a los líderes independentistas, según Público.

Los testigos, que prefieren no dar su nombre, hablan de sesiones de cinco horas de duración que se reflejaron en un atestado de dos folios. Los denunciantes aseguran que los agentes trataron, durante todo el interrogatorio, de que los comparecientes se auto inculparan en las pruebas que les iban presentando, usando para ello de expresiones intimidantes, golpes en las paredes y en los objetos que había en la sala e incluso la proyección de luces fuertes frente a los ojos del testigo.

Por el momento, el juez no ha puesto fin a las declaraciones de la Guardia Civil, por lo que los abogados implicados estudian denunciar las presuntas presiones al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

El origen de la causa

Cabe recordar que la causa fue iniciada hace un año a raíz de las denuncias presentadas contra el juez Santiago Vidal, senador de ERC. Éste afirmó en una conferencia sobre el referéndum de independencia que la Generalitat estaba usando datos fiscales de los catalanes de forma ilegal para la celebración de la consulta y la gestación de una futura república.

La denuncia fue admitida por el juzgado de instrucción número 13 de Barcelona, que ordenó de oficio los registros a varias consellerias el pasado 20 de septiembre. En los mismos, se produjeron disturbios de una multitud dirigida por los Jordis, que encerraron a los agentes y a los funcionarios durante catorce horas en la conselleria de Economía.

Además, provocaron que la secretaria judicial tuviera que abandonar el edificio saltando hasta el contiguo por la azotea, y bajo las imprecaciones de un Jové que le pedía que no se llevara los documentos incautados. Dos vehículos de la Guardia Civil terminaron destrozados por los manifestantes y los Jordis y Trapero fueron imputados en la Audiencia Nacional por presunta sedición.

La consecuencias del registro resultaron demoledoras para los independentistas: fueron incautados tanto el Enfocat, la hoja de ruta separatista perfectamente planificada desde antes de las elecciones de 2015, y la agenda Moleskine de Jové, en la que estaban reflejados datos relevantes del procés y qué papel asumieron sus líderes. Marta Rovira, Marta Pascal, Anna Gabriel y otros han sido imputados a raíz de estas revelaciones. 


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