Política

Abucheos y vivas al rey se cuelan en el homenaje de Estado a las víctimas del coronavirus

El acto costó 22.000 euros. La princesa Leonor se incorporó con Felipe VI a la ofrenda floral. El rey hizo un corrillo con los representantes de las instituciones europeas. Faltó Felipe González

La Familia Real en el homenaje a las víctimas del coronavirus.
photo_cameraLa Familia Real en el homenaje a las víctimas del coronavirus.

El rey rinde homenaje a la generación de españoles que construyeron la democracia tras la dictadura y a la que la epidemia de coronavirus ha diezmado. En el acto de recuerdo a los fallecidos por el Covid-19, Felipe VI ha destacado la “deuda moral y el deber cívico” que queda en la sociedad con el “espíritu de esa generación admirable de españoles” que se ha visto especialmente golpeada por la enfermedad.

Las palabras del jefe del Estado han ido dirigidas, principalmente, a expresar su duelo y el de toda España por los miles de muertos, y también a ensalzar el trabajo del personal de la sanidad, a los policías y a todos quienes han trabajado en actividades esenciales.

Sobre estos últimos, don Felipe ha destacado que sus conductas “llenas de entrega a la sociedad, aún poniendo en riesgo la propia vida” han llenado de orgullo a los españoles: “Les debemos, os os debemos mucho más de lo que podamos imaginar. Han salvado miles de vidas y les debemos nuestra salud, nuestra seguridad”.

Además, el rey ha hecho referencia a la necesidad de permanecer unidos, y de mantener “el respeto y el entendimiento” en esta etapa posterior a los meses más duros de la epidemia.

Todos los presidentes autonómicos

El acto ha estado presidido por los reyes Felipe y Letizia, y también han asistido sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía. Y han acudido representantes de las más altas autoridades del Estado: Pedro Sánchez y todos los ministros del Gobierno; las presidentas del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, y del Senado, Pilar Llop; los presidentes del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes; el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, Abel Caballero, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, y también el presidente del PP y líder de la oposición, Pablo Casado.

Todos los presidentes de las comunidades autónomas han viajado a Madrid para asistir al homenaje, empezando por el lehendakari vasco Íñigo Urkullu y el presidente catalán Quim Torra, quien ahora se enfrenta a un rebrote en la provincia de Lleida.

También ha habido una numerosa representación de instituciones de la Unión Europea y de organismos internacionales: presidente del Consejo Europeo, el belga Charles Michel; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli; el alto representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, Josep Borrell; el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg; el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus; y el secretario general de la Organización Mundial del Turismo, Zurab Pololikashvili.

La mayoría de autoridades asistentes han optado por colocar oscuros, sino negro, sí tonos oscuros, y casi todos ellos protegidos con mascarillas negras.

Ha llamado la atención la mascarilla de José María Aznar. El ex presidente ha lucido una con la pequeña bandera de España en un lateral. Junto a él han acudido José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Se ha visto hablar a Zapatero con Rajoy, pero Aznar se ha mantenido más al margen, hablando más con Almeida. Rajoy sí ha tenido palabras con su sucesor en el PP, Pablo Casado.

De los ex presidentes del Gobierno ha faltado Felipe González. También ha habido ausencias por parte de Vox, ya que el partido de Abascal anunció que sus representantes en las Cortes no acudirían a este acto que consideraban que estaba enfocado a tratar de exculpar al Gobierno de su responsabilidad en esta crisis.

Abucheos ahogados y vivas al rey

El comienzo del acto ha comenzado con unas palabras de saludo y bienvenida en castellano, vasco, catalán, gallego, inglés y francés.

Al inicio se han escuchado de fondo algunos gritos ahogados, posiblemente de personas que habrían acudido a protestar en las afueras del Palacio Real de Madrid. La distancia que impone la Plaza de la Armería ha impedido que se pudieran ver imágenes de personas abucheando, o que los gritos llegaran nítidamente.

Más adelante, se han escuchado gritos de “¡Viva el rey!”.

El primer discurso ha correspondido al familiar de una víctima. Ha tomado la palabra Hernando Calleja, uno de los hermanos del periodista vasco José María Calleja, que murió en marzo por coronavirus.

Ha sido quien ha puesto voz a los allegados de las víctimas mortales. Le ha seguido una enfermera del Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona, quien ha ejercido como representante de los sanitarios y de todos los colectivos que se mantuvieron en primera línea frente a la epidemia, como policías, transportistas, personal de supermercados, agricultores...

22.000 euros

TVE ha revelado que el acto ha tenido un coste de 22.000 euros, cantidad que ha servido principalmente para alojar a los asistentes de fuera de Madrid.

Los servicios de Protocolo de Presidencia del Gobierno y de la Casa del Rey habían diseñado con todo detalle este acto, el primer homenaje laico, y no funeral religioso, que se celebra públicamente en España para honrar a los fallecidos de un atentado, accidente, catástrofe natural o, en este caso, epidemia.

Las sillas para los asistentes se situaron a un metro y medio de distancia, para cumplir las recomendaciones de distancia interpersonal.

Tras los discursos del familiar de un fallecido y de una enfermera, ha tenido lugar la ofrenda flora. Ha sido una ofrenda coral, en la que las autoridades han colocado una rosa blanca en el pebetero con la llama encendida en recuerdo de las víctimas. Cada ministro, presidente autonómico o representante institucional se ha acercado al pebetero acompañado del familiar de una víctima. Quim Torra ha tenido un gesto de cariño con el familia de la víctima que le acompañaba, y le ha tocado el hombro al depositar la flor.

Los primeros en hacer esta ofrenda floral han sido el rey Felipe y su hija Leonor. Que fuera la princesa de Asturias, y no la reina ni la infanta Leonor la que acompañara al jefe del Estado supone otro gesto más que en los últimos años la Casa del Rey hace visible para destacar el papel de la heredera de la Corona.

Otros detalles

En pleno debate en el seno de la UE sobre las ayudas a España y a otros países especialmente afectados por el coronavirus, y tras la gira de Pedro Sánchez por el continente, no ha pasado desapercibido que justo antes del acto, y tras saludar a todas las autoridades, Felipe VI ha hecho un corrillo y ha charlado con los representantes internacionales.

Sobre todo, se le ha visto hablar con Ursula von der Leyen, la alemana que preside la Comisión Europea.

El acto dejó otros detalles destacados:

-- Los grandes empresarios: el mundo empresarial tuvo varios representantes en el acto del Palacio Real. Se vio al presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete, y a la presidenta del Banco Santander, Ana Botín.

-- Quim Torra lució en la solapa de su chaqueta, como es habitual, un pin con el lazo amarillo por los presos del procés, junto a la insignia con el escudo de la Generalitat de Cataluña.

-- Durante el saludo a las autoridades, Felipe VI se paró momentáneamente con los ganadores de las últimas elecciones autonómicas, Íñigo Urkullu y Alberto Núñez Feijóo. Quim Torra apenas hizo un gesto con la cabeza hacia el rey. Con quien más tiempo estuvo Felipe VI en este saludo fue con el ministro de Sanidad, Salvador Illa. Incluso después de intercambiar con él unas palabras y seguir andando el rey, la reina Letizia y sus hijas aún se quedaron también paradas junto a Illa.

-- Pablo Iglesias acudió con americana azul oscura y camisa blanca, pero no se puso corbata para este acto solemne. Sí la lució el líder de IU y ministro de Consumo, Alberto Garzón, quien también llevaba el pin con el triángulo rojo que suele ponerse.

-- No asistió la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, quien pasó la enfermedad en las primeras semanas del estado de alarma.

-- En las filas posteriores se vio a mandos militares, de la Guardia Civil, de las policías autonómicas (Policía Canaria, Policía Foral de Navarra...). También se sentó el director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Iván Redondo, el secretario general de la Casa del Rey Domingo Martínez Palomo, y otros altos cargos.

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