Política

Vacaciones de los Sánchez en La Mareta: así se han elevado los muros para reforzar la seguridad

Se han colocado sobre la valla paneles de más de dos metros para impedir incursiones, vistas y fotografías. La familia pasará una semana en la finca de Lanzarote antes de Doñana

Muros elevados en la residencia de La Mareta. Foto: Crónicas de Lanzarote.
photo_cameraMuros elevados en la residencia de La Mareta. Foto: Crónicas de Lanzarote.

Pedro Sánchez se desplazará a la residencia de La Mareta tras celebrar este martes el último Consejo de Ministros antes de las vacaciones. Permanecerá junto a su mujer, Begoña Gómez, y sus hijas, durante una semana en la finca de Lanzarote. Se ha trabajado a contrarreloj estos días en el recinto para mejorar la privacidad de la familia.

La crisis del coronavirus ha alterado el veraneo de los líderes políticos. El equipo de Sánchez, consciente de la situación de incertidumbre que vive España por los rebrotes, ha diseñado un plan de descanso para que el presidente desconecte durante unas jornadas, pero con unas directrices muy calculadas.

En La Moncloa se resisten a confirmar los días exactos de vacaciones del jefe del Ejecutivo por temor al rechazo ante la opinión pública. Explican además que se quiere preservar la intimidad de la familia y aducen también motivos de seguridad

Muros más altos en La Mareta

Con este objetivo, fuentes conocedoras de los trabajos en la zona confirman a Confidencial Digital que, en los últimos días, se han elevado varios metros los muros que delimitan la residencia y el jardín de la finca de La Mareta.

En concreto, se han instalado unas pantallas blancas y opacas, de unos dos metros de altura por encima de la valla, para lograr una mayor privacidad en el interior y evitar incursiones, miradas indiscretas y fotografías e imágenes de la prensa. En total, se han conseguido más de cuatro metros de muro.

ECD ha tenido acceso a las imágenes que muestran el refuerzo de la seguridad en el recinto de cara a la llegada del presidente y su familia en los próximos días. Las medidas han sido estudiadas y diseñadas por especialistas y técnicos de Moncloa.

Fue acondicionada hace dos años

La residencia de La Mareta ya fue sometida a una serie de trabajos para acondicionarla a las primeras vacaciones de Pedro Sánchez en la isla canaria, que tuvieron lugar en las navidades de 2018.

La residencia de Patrimonio Nacional había estado cerrada al séquito presidencial durante prácticamente una década. El último en utilizar la vivienda, donde la Familia Real pasó algunas navidades en los años noventa, fue José Luis Rodríguez Zapatero.

Hasta Lanzarote se desplazaron durante varios veranos un amplio equipo de asistentes, seguridad y servicio, para que el presidente pudiera descansar durante sus vacaciones. Es un enclave que gustó especialmente a la familia Rodríguez Espinosa ya que, una vez que abandonaron La Moncloa, han decidido visitar la isla en más de una ocasión.

Un descanso alejado de las cámaras

Las vacaciones de Pedro Sánchez han provocado cierta polémica en ambientes políticos. Desde la oposición se reprocha al jefe del Ejecutivo que abandone Madrid con el escenario de rebrotes de coronavirus generalizados, algunos de ellos en situación de “transmisión comunitaria” en Cataluña, Aragón y Navarra.

Las fuentes conocedoras del plan de descanso revelan a ECD que uno de los principales consejos de los asesores de Sánchez ha sido reducir al mínimo la vida social del presidente y su presencia en actos públicos. Evitar cualquier fiesta y sarao veraniego de perfil polémico.

Se ha buscado ser “austero y discreto en el descanso” y huir de fotografías. Hay especial “pánico” a instantáneas robadas por reporteros gráficos, que pudieran resultar incómodas para la imagen del presidente en la situación delicada que atraviesa el país. De ahí, por ejemplo, el refuerzo de la seguridad en La Mareta.

Desinfección a fondo en Doñana

Tras la estancia en La Mareta, la intención de la familia Sánchez-Gómez es pasar otros días de descanso en Las Marismillas, en Doñana, uno de sus destinos favoritos.

Tal y cómo adelantó ECD hace dos semanas, el equipo técnico de la empresa pública Tragsa tiene desplegado en el Palacio de las Marismillas un servicio de mantenimiento de las infraestructuras operativas, con medios personales y materiales para la conservación y actuaciones de apoyo en las visitas institucionales.

Una de las principales novedades en las labores de limpieza y acondicionamiento de este verano ha sido la desinfección a fondo frente al Covid-19 de las dependencias de la residencia oficial.

Se han esterilizado las estancias principales, se han realizado fumigaciones por las noches, y se han instalado dispensadores de gel hidroalcohólico por la residencia.

El difícil acceso a esta zona garantiza el refugio que busca Sánchez para estas jornadas de vacaciones. Le permite descansar sin ser molestado por los periodistas y utilizando sencillos despliegues de seguridad. Al ubicarse el Palacio de las Marismillas sobre terreno arenoso, los caminos que lo rodean son pistas difíciles de transitar.

No habrá este verano visitas oficiales

La finca de Las Marismillas es utilizada como residencia de verano de los presidentes del Gobierno desde que Felipe González le dio por primera vez ese uso en 1986. Sánchez ha seguido esta misma tradición los dos últimos veranos y ha repetido en Navidad. El estado de alarma le impidió viajar a Doñana la pasada Semana Santa.

En esta ocasión, en el marco del ‘perfil bajo’ que se ha decidido dar al descanso del jefe del Ejecutivo, fuentes próximas a La Moncloa confirman a ECD que se ha descartado cualquier visita oficial a Doñana. Hay que recordar que hace dos veranos, Sánchez aprovechó su estancia en la finca para recibir a la canciller alemana Angela Merkel.

Despacho con el rey en Marivent

Si la situación sanitaria no lo impide, lo que obligaría a una vuelta anticipada y acelerada a Madrid, el presidente solo tiene intención de interrumpir su descanso durante unas horas la próxima semana para el tradicional despacho veraniego con el rey en Palma de Mallorca.

Está previsto que Sánchez se incorpore a la actividad a finales de agosto, tras casi tres semanas de vacaciones, ya que hasta el día 25 no tendrá lugar el primer Consejo de Ministros después del parón vacacional.

Ese es el plan, al menos con el que trabajan en los gabinetes de los miembros del Gobierno, según ha podido confirmar ECD con varios de ellos.

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