Política

Improvisó la coletilla “todo eso se puede hacer la semana que viene”

Las claves del discurso de Pedro Sánchez

1. Torres Mora fue el ideólogo. 2. Se guardó la alusión a las diputaciones para manejarlo hoy. 3. El descarte a un bloque de izquierdas complació a los críticos del PSOE

Pedro Sánchez, durante su discurso de investidura.
photo_camera Pedro Sánchez, durante su discurso de investidura.

Pedro Sánchez sabe que depende de Podemos para lograr la investidura. Por eso, durante su discurso de ayer no dejó de insistir en la necesidad de crear una mayoría “a través de la unión de las minorías”. Además, tal y como le pedían dirigentes del PSOE, recordó que un frente solo de izquierdas es insuficiente en cuanto a número de votos. Son algunas de las claves de su intervención en el pleno del Congreso.

Según explican a El Confidencial Digital altos cargos del PSOE muy próximos a Pedro Sánchez, el secretario general ultimó su discurso de investidura en la mañana del martes, después de varios días de trabajo con su equipo negociador para reflejar todo su programa de gobierno.

Antonio Hernando le ayudó, desde el Congreso de los Diputados, a cerrar los últimos detalles del texto: “Pedro ha permanecido en Ferraz y Antonio en la Cámara. Han estado al teléfono durante toda la mañana”, cuentan fuentes del Grupo Parlamentario Socialista.

El ex jefe de Gabinete de Zapatero, clave

A la hora de detallar las claves de la intervención de Pedro Sánchez, dato destacado es que una de las personas que más ha colaborado en la elaboración del discurso de investidura ha sido José Andrés Torres Mora, ex jefe de Gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero.

Torres Mora ya preparaba, en su día, las intervenciones parlamentarias del ex presidente del Gobierno. Y, por el momento, Sánchez quiere contar con él en su intento de llegar a La Moncloa.

Esa circunstancia pareció haberla detectado el popular Rafael Hernando quien, en su comparecencia ante los medios, aseguró que “Sánchez recuerda a Zapatero”.

Improvisó desde la tribuna de oradores

Según su equipo, Sánchez se sabía a la perfección el discurso que iba a pronunciar, porque “buena parte del contenido es pedrismo en estado puro y parte de él mismo”, independientemente de las ayudas que ha tenido del equipo de negociadores del PSOE y de Torres Mora.

No obstante, el líder del PSOE decidió improvisar sobre la marcha la coletilla que no paró de repetir durante toda su intervención. Cada vez que anunciaba una batería de medidas, aseguraba: “Todo esto, señorías, lo podemos hacer a partir de la próxima semana”.

Desde su equipo explican: “Estaba previsto que lo dijera un par de veces, pero le gustó el efecto que causaba en el hemiciclo y lo repitió muchas más, para demostrar la importancia de llegar a un entendimiento”.

En el PSOE reconocen que el trasfondo de esa frase es sobre todo “meter presión a Podemos” para que no impida la legislatura esta misma semana “con el único objetivo de presionarnos durante dos meses”.

 

Por qué se ‘olvidó’ de las diputaciones

Otra de las decisiones que tomó Sánchez sobre la marcha fue saltarse la parte del discurso en el que hacía referencia a la supresión de las diputaciones.

Los colaboradores más próximos al secretario general revelan que no lo hizo por falta de tiempo, puesto que la intervención “no tenía límites”, y tampoco para escenificar oposición a la propuesta de Ciudadanos.

El objetivo del líder del PSOE fue guardarse esa carta para la sesión de este miércoles, con el fin de lograr dos golpes de efecto. Por un lado, coincidir con Rivera cuando ambos defiendan la supresión; y, por otro, sumar en esa medida a Podemos, que también propone eliminar las corporaciones provinciales.

Pedirá a Pablo Iglesias que le apoye

Pedro Sánchez aprovechó las primeras horas de la tarde en Ferraz, hasta su llegada al Congreso a las cuatro menos cuarto, para ir preparando la réplica a las intervenciones que darán hoy Mariano Rajoy, Albert Rivera, y Pablo Iglesias.

Del líder de Podemos, el PSOE espera un “discurso agresivo”, pero en el que dejará la puerta abierta a un posible entendimiento futuro.

Por ese motivo, el candidato socialista no tendrá problemas en pedirle públicamente, en su turno de réplica, que le apoye ya esta misma semana: “Le insistirá en que es la única oportunidad de no dar una segunda opción a Rajoy”.

Los críticos del PSOE, satisfechos

Pese a que intentará hasta el final que Podemos le apoye, Sánchez afirmó en su discurso que es imposible una coalición de izquierdas porque “sin el apoyo de otros partidos no sumamos”.

Una afirmación que, según las fuentes consultadas, esconde un guiño del secretario general a los dirigentes más críticos del PSOE, que rechazan una alianza solo con Podemos, Compromís e IU porque requeriría la abstención de nacionalistas e independentistas.

Carme Chacón, uno de los dirigentes más afines a Susana Díaz, afirmó a la salida del hemiciclo que el discurso de Sánchez había sido “muy serio y responsable”, porque “ha dejado claro que el PSOE puede llegar a acuerdos con otras ideologías como Ciudadanos y no se limita a un frente de izquierdas que no suma”, dijo.

Lo que no se vio del debate

La primera jornada del debate de investidura atrajo la atención de gran número de medios de comunicación (hubo ochocientos acreditados) y de los ciudadanos, que siguieron de cerca, sobre todo a través de radios y televisiones, lo que acontecía en el hemiciclo. Sin embargo, muchos detalles se quedaron fuera de las cámaras. Algunos de los más relevantes son los siguientes:

--Soraya Sáenz de Santamaría no dejó de tomar apuntes sobre lo que decía Sánchez.

--Muchos abucheos, y también risas, en la bancada popular. Los más activos fueron José Luis Ayllón y Jorge Moragas. Hubo alguna carcajada cuando Iglesias aplaudió, irónicamente, las palabras de Sánchez sobre el acuerdo con Ciudadanos.

--Un diputado del PP gritó “¡Eres un faltón!” cuando Sánchez habló de Rajoy y “el escapismo que ha caracterizado a su partido a lo largo de estos años”.

--Tres dirigentes regionales del PSOE acudieron como invitados: Emiliano García-Page, Guillermo Fernández Vara y Ximo Puig.

--García-Margallo abandonó momentáneamente su escaño y salió del hemiciclo. Estuvo ausente diez minutos.

--Quizás por los nervios, o para concentrarse, Sánchez no dejó de colocar los folios para tenerlos perfectamente alineados.

--Cuando el líder del PSOE aseguró que la jornada laboral debe acabar a las 6 de la tarde, Ayllón buscó con la mirada a Toxo y Méndez.

--Joan Baldoví fue prácticamente el último en salir del hemiciclo. Ya había salido Sánchez, pero el portavoz de Compromís estuvo varios minutos en su escaño anotando lo que iba a decir ante los medios de comunicación.

--De los líderes de los cuatro principales partidos, Rivera fue el primero en abandonar el hemiciclo. Iglesias y Rajoy lo hicieron prácticamente a la vez, provocando un atasco en el pasillo del Congreso al atender el líder de Podemos a los medios de comunicación, mientras el presidente en funciones esperaba unos pasos atrás.

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