Colas con distancia y circuito de entrada y salida para votar en el foco de coronavirus en Galicia

Desde las 9:00 se han formado filas de electores en Burela y otros puntos de la comarca de A Mariña. Todos los colegios han abierto con normalidad, igual que en el País Vasco

Elecciones autonómicas en Galicia.

Las primeras elecciones celebradas en España con la amenaza del coronavirus transcurren en sus primeras horas con relativa normalidad y sin incidentes reseñables, más allá de la prohibición de votar a varios cientos de gallegos y vascos aislados en determinados puntos donde se han producido rebrotes.

En Galicia han quedado constituidas las 3.952 mesas electorales previstas. Todos los colegios han abierto con normalidad, lo mismo que en el País Vasco. Las miradas estaban puestas en Burela (Lugo), municipio con más casos del brote de la comarca de A Mariña.

Si en toda Galicia la Xunta ha establecido medidas especiales -guantes, mascarillas, geles hidroalcohólicos-, en Burela el dispositivo ha cambiado aún más respecto a otros años.

Allí se decidió reubicar las mesas electorales en espacios más amplios que aquellos en los que estaban previstos. Por ejemplo, se han habilitado dos grandes pabellones municipales, en los que con cintas y conos se han establecido unos circuitos de entrada y salida, de forma que se extrema la distancia de seguridad y se garantiza que no se crucen los votantes.

Las mesas se han constituido antes de las 9:00 y ya a esa hora se formaban colas ante los colegios electorales en Burela. Dichas filas se han alargado para guardar varios metros de distancia entre cada elector.

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6 de cada 10 de los que van en bici o en
patinete en ciudad no llevan casco

 

Los miembros de las mesas electorales, en toda Galicia y en el País Vasco, llevan mascarilla, pero en Burela además se protegen la cara con pantallas de plástico transparente.

El protocolo establecido por la Xunta incluye también una medida para evitar que la exigencia de mostrar el DNI se convierta en foco de contactos y de posibles contagios. En cada mesa electoral hay una bandeja de cartón en la que el elector deja su carnet, y sin tocarlo, los miembros de la mesa comprueban su identidad.

El dispositivo en el País Vasco es similar: mascarillas, geles hidroalcohólicos a disposición de los votantes antes de coger sus papeletas y de votar, marcas en el suelo de los colegios para seguir un camino y evitar aglomeraciones y cruces en el interior...

En Ordicia (Guipúzcoa), donde también se detectó un brote relevante de coronavirus, el acceso a algunos colegios electorales viene precedido de una toma de temperatura para detectar fiebre que pueda ser síntoma de estar contagiado.

La obligatoriedad de llevar mascarilla también está provocando algunos problemas de identificación, y que presidentes de mesa pidan a los votantes que descubran un momento la parte inferior del rostro para comprobar que, efectivamente, votan con su DNI.

La tónica de las primeras horas es una presencia menor de grupos que acuden a votar juntos, como familias con niños, respecto a lo normal en una mañana de elecciones.