Política

Feijóo incluirá a Ayuso en la dirección nacional del PP para “tenerla controlada”

Le inquietó la intervención pidiendo cabezas por el espionaje a su familia. El nuevo líder se ha comprometido a que sea presidenta del partido en Madrid antes del verano

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
photo_camera El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

Pablo Casado se despidió en la Junta Directiva del PP con un discurso en el que lamentó los errores que lo han sacado de la presidencia, pero también la “reacción” en su contra. Isabel Díaz Ayuso hizo saltar por los aires la conjura por la unidad en el partido que pretendían los principales barones, lo que ha puesto en guardia a Alberto Núñez Feijóo.

La intención de los dirigentes regionales era pasar página cuanto antes, pero la presidenta madrileña reventó la reunión reclamando que se expulse del PP a quienes hayan participado de la “campaña” contra ella, al acusarla de prácticas corruptas por los cobros de su hermano del Gobierno de la Comunidad de Madrid, que ahora investiga la Fiscalía.

Juanma Moreno será su hombre fuerte

Feijóo anunciará este miércoles su decisión sobre si se presenta a la presidencia del PP, en una reunión convocada por la tarde en la dirección del PP gallego.

Por el momento, el presidente de la Xunta no ha revelado sus planes como futuro líder del partido. Sólo a algunos, muy pocos, les ha trasladado sus intenciones: a otros presidentes autonómicos, como Juanma Moreno, y a su reducido equipo de máxima confianza en Galicia, según ha podido saber Confidencial Digital por fuentes conocedoras de las conversaciones.

Hay que tener en cuenta que, además de la afinidad personal con Feijóo, Moreno Bonilla debe convocar elecciones andaluzas en los próximos meses, por lo que se juega mucho en este proceso de relevo.

Juanma Moreno y Núñez Feijóo forman parte del ala más centrista del PP, no así como Isabel Díaz Ayuso, que proviene de la tradición más liberal de la organización en Madrid, la que abanderó durante años Esperanza Aguirre.

Inquietan las “ganas de venganza” de Ayuso

Fuentes del entorno de Núñez Feijóo admiten a ECD que este no será, sin embargo, el encaje más difícil de llevar, sino las aspiraciones reales de Isabel Díaz Ayuso e, incluso, su futuro judicial en caso de que sea investigada por la Fiscalía a causa de los contratos de su hermano con el Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Ayuso ya dejó claro este martes ante la Junta Directiva Nacional que quiere que el nuevo PP llegue hasta el final en la investigación y expulse a los que hayan participado en el intento de “destruirla”. Una declaración de intenciones que escucharon con “asombro” los casi 500 cargos del partido que se dieron cita en un hotel madrileño.

En el entorno de Feijóo reconocen que las “ganas de venganza” de la presidenta de la Comunidad de Madrid, pidiendo cabezas por el espionaje a su familia, inquietaron enormemente al que está llamado a liderar la nueva etapa del partido.

 

Incluirá a Ayuso en la dirección nacional

De ahí, aseguran, que el nuevo líder haya decidido incluir a Isabel Díaz Ayuso en la dirección nacional del PP para “tenerla controlada”. No solo pretende “atarla en corto” a ella, sino también a su jefe de gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, de quien no se fía de que no vaya a hacer tambalear su liderazgo en los próximos meses.

Núñez Feijóo considera que su primer y urgente reto será “coser las costuras del partido”, cerrar las profundas heridas que ha dejado esta crisis interna y recomponer la proyección electoral del PP, erosionada por esta guerra.

Pero mientras la mayoría de los barones pretenden pasar página con urgencia de un capítulo muy oscuro de su presente, la declaración de Ayuso ha confirmado las sospechas de Feijóo: “Isabel no está dispuesta a olvidar”. Quiere sangre, más dimisiones y hasta expulsiones de los que cree que la han acusado sin pruebas.

Se equiparó con la traición interna que padeció en su momento la ex alcaldesa de Valencia, la histórica Rita Barberá, que, tras saltarle varios casos de corrupción y ser tratada como una apestada por sus propios compañeros, murió en una habitación de un hotel madrileño.

Ayuso cuenta con el respaldo de Feijóo

Esta reacción de Ayuso llevó a Feijóo a defender la honorabilidad de la líder en Madrid, a la salida de la Junta Directiva Nacional, según admiten en su entorno. Y a declarar públicamente que confía en su ejemplaridad. “Es la presidenta de Madrid, y por tanto una persona honorable que vamos a defender porque no nos presenta dudas su honorabilidad”.

No obstante, Feijóo no quiso comentar la intervención de la presidenta madrileña dentro de la reunión, y se limitó a decir que Díaz Ayuso es un “activo incuestionable” para el PP. En privado, fuentes próximas al nuevo líder quitan hierro al asunto y aseguran que Ayuso “dijo lo que pensaba y tenía todo el derecho a decirlo”.

Ayuso también se había posicionado públicamente el pasado domingo a favor de Núñez Feijóo como relevo de Pablo Casado, reiteró que no optará a dirigir el partido y se puso a disposición del presidente de la Xunta. Lo calificó como “el mejor candidato” para pilotar el PP en esta nueva etapa.

Ayuso presidenta antes del verano

Una vez que se celebre el congreso extraordinario del PP, el 2 y el 3 de abril, el nuevo líder del partido asume que llegará el turno del cónclave regional de Madrid. Cuenta con que Díaz Ayuso culmine su gran objetivo del momento: obtener la presidencia del partido en la región y concentrar así todo el poder orgánico e institucional en Madrid.

Feijóo es consciente de que en el PP de Madrid es donde está “el gran problema a resolver”. Si todo sigue conforme al guion previsto por la nueva dirección, y la Fiscalía cierra el caso que podría afectar a Ayuso por los contratos a su hermano, la presidenta se hará con la dirección del PP regional, y se espera que esto ocurra antes del verano.

De hecho, fuentes próximas al nuevo líder del PP destacan que Feijóo está a favor de que Isabel Díaz Ayuso tenga el mismo trato que el resto de presidentes autonómicos, es decir, dirigir el partido en la región que gobierna.

Equipo de cinco presidentes autonómicos

El líder gallego tiene claro que, más allá de quienes le acompañen en la cúpula de Génova, su equipo serán él mismo y los otros cuatro presidentes autonómicos que gobiernan en Madrid, Andalucía, Castilla y León y Murcia, así como los alcaldes populares. Sobre todo, se apoyará en el papel de los barones autonómicos que gestionan regiones.

Concluye que ese equipo es muy importante porque “si no se tienen territorios bien gestionados, la gente no puede comparar la gestión popular y la socialista”. Y destaca que el PP cuenta con cinco territorios que están “bastante bien gestionados”.

Trabaja en un PP “más centrado

A juicio del futuro líder del partido, pelear por volver a reunificar en el PP todo el apoyo de este espectro ideológico, no es incompatible con priorizar la primera denominación del PP: el centro, con independencia del apellido que le acompañe (“centro derecha, centro liberal o centro reformista”).

Busca un partido “centrado”, con alas liberales, reformistas y conservadoras, que permita conseguir altura suficiente en el techo electoral que necesita el PP para que se produzca un cambio de gobierno en España.

Está convencido de que así “el PP irá por el buen camino” para ganar las próximas elecciones generales, igual que él pudo conseguir una cuarta mayoría absoluta consecutiva en Galicia, aunque “era muy difícil”, o Díaz Ayuso logró la victoria arrolladora de Madrid.

Conseguir 10 millones de votos

Feijoo ha reflexionado con sus íntimos acerca de los “diez millones de votos del PP” y ha constatado que el actual campo de batalla político “se reparte entre tres siglas”, en referencia al propio PP, Vox y Ciudadanos.

Lejos de entender que los populares deberían renunciar a una parte de este electorado, defiende que estos diez millones de votos son “muy importantes”.

Llamará al partido a no dar por perdido ningún voto: ni socialdemócrata, ni de Vox. Recuerda que ese voto de Vox fue del PP. Pero considera que el Partido Popular tampoco puede obsesionarse con lo que hagan los dirigentes del partido de Santiago Abascal. Rechazará enérgicamente imitar sus comportamientos, revelan en su entorno.

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