Política

El Gobierno va a ciegas en la crisis de Argelia: las autoridades argelinas no le cogen el teléfono

Nerviosismo en Moncloa porque no puede calibrar las consecuencias de la ruptura de relaciones comerciales debido a que Argel no responde a las demandas de información

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.
photo_camera El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

El Gobierno no ve una salida a la crisis de Argelia a corto plazo, y la cuestión se puede convertir en uno de los grandes quebraderos de cabeza de lo que queda de legislatura, como antes lo fue la marroquí. Moncloa apenas cuenta con datos sobre las intenciones de su hasta ahora socio estratégico porque no existe intercambio de información.

Según ha podido saber Confidencial Digital por fuentes conocedoras de la situación, el nerviosismo se ha instalado en los últimos días en La Moncloa y en Exteriores por las dimensiones imprevistas que ha alcanzado la crisis con Argelia. 

El Ejecutivo, que estaba satisfecho porque daba por cerrada la etapa de tensión con Marruecos gracias al giro sobre el Sáhara Occidental, muy criticado por su socio Unidas Podemos y también con recelos importantes dentro del PSOE, ve ahora cómo se agrava la ruptura con el otro socio estratégico del Magreb y principal suministrador de gas para España. Y todo, en un momento de grave crisis energética.

Argelia no coge el teléfono

El Gobierno norteafricano, muy molesto por las decisiones de Pedro Sánchez respecto a Marruecos y el Sáhara, ha anunciado la suspensión unilateral del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España, pero las implicaciones prácticas van mucho más allá de las relaciones bilaterales.

Según ha podido saber Confidencial Digital, por fuentes diplomáticas de alto nivel, el intercambio de información para entender el alcance, político, diplomático y económico del anuncio es prácticamente nulo. “Los canales están suspendidos, Argelia no coge el teléfono”, admiten fuentes de Presidencia del Gobierno.

Reconocen que se están encontrando dificultades para calibrar las consecuencias de la ruptura de las relaciones comerciales porque las autoridades argelinas no responden a las demandas de información.

Albares habla de “discreción”

No hay constancia de si se han producido contactos entre el Ejecutivo y Argelia en las últimas horas. Preguntado por esta cuestión, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha apelado a la discreción para no desvelar detalles.

En Moncloa defienden que quien ha tomado una decisión agresiva ha sido la otra parte, no España, y, por tanto, “no se puede culpar al agredido”.

Sin noticias también en Bruselas

Argelia es un socio importante en el Mediterráneo, un actor clave en la estabilidad de la región. La UE está también estudiando el impacto de la decisión, “buscando los canales diplomáticos y trabajando con España para encontrar una solución”, según fuentes comunitarias.

 

Por el momento, Bruselas ha considerado “extremadamente preocupante” la decisión adoptada el miércoles por Argelia y está “estudiando los detalles”, pero ha concluido que existen todavía demasiadas incógnitas sobre la mesa.

La mayor preocupación es que el conflicto se enquiste y pueda provocar que el país africano haga menos esfuerzos para controlar la migración irregular desde su territorio, y que eso genere tensión en las costas andaluzas y en las islas Baleares las próximas semanas, tal y como ya ha alertado el CNI al Gobierno.

Sin calibrar las implicaciones

Tras la decisión de Pedro Sánchez sobre el Sahara, Argelia empezó retirando al embajador, siguió suspendiendo el tratado de amistad, y ahora ya está bloqueando el comercio con España, con la excepción del gas, el asunto más delicado.

Tres días después del anuncio de Argel de que congelaba el comercio exterior con España, fuentes del Ejecutivo admiten a ECD que la falta de contacto con el país del Magreb está complicando el análisis exacto de las implicaciones de esa medida y su alcance práctico, tanto a nivel nacional como europeo, en referencia al Acuerdo entre la UE y Argelia.

El núcleo duro del Gobierno no tiene todavía respuesta a por qué Argelia ha reaccionado así con España, pero no lo ha hecho con EE UU, que ha ido mucho más lejos sobre el Sahara a favor de Marruecos, o con Francia, Alemania y Países Bajos, que han seguido líneas muy similares a las españolas, sin ninguna represalia argelina, o Emiratos Árabes, que ha llegado más lejos y ha abierto un consulado en El Aaiún, en pleno Sáhara Occidental, reconociendo así la soberanía.

Otro analistas consultados por ECD lo atribuyen a la condición legal de España como “potencia administradora” del territorio del Sahara.

Sánchez, en contacto con Albares

Fuentes de Moncloa aseguran que Pedro Sánchez y José Manuel Albares se mantienen en contacto permanente, y dicen que han reaccionado con indignación por la decisión de Argelia.

Ambos han optado verbalmente por una línea dura, en la que han encontrado el apoyo de la UE, para presionar a Argel para que reconsidere su posición, que el Ejecutivo ve “lesiva para los intereses de España de forma injustificada”.

La crisis con Argelia ha obligado al Gobierno a cambiar su agenda. El ministro de Asuntos Exteriores viajó de urgencia este viernes a Bruselas para entrevistarse con el vicepresidente de la Comisión responsable de la política comercial de la UE, Valdis Dombrovskis, suspendiendo así la presencia en la Cumbre de las Américas.

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