Guerra de jueces en Cataluña por las cargas del 1-O

Magistrados del TSJC acusan a la Audiencia de Barcelona de reabrir el caso por “motivaciones políticas”

Policías el 1-O.

El pasado 5 de marzo, la Audiencia de Barcelona decidió reabrir la investigación de las cargas policiales del 1-O; en concreto, las que se produjeron en el colegio Estel de la cuidad condal.

Lo ha hecho al estimar un recurso del ayuntamiento interpuesto nada más dictarse el sobreseimiento del caso.

La ponente del auto, la magistrada Carmen Guil, aseguró que “es de común conocimiento que en algunos centros agentes de la autoridad procedieron a requisar urnas y papeletas sin incidente alguno y en otros centros en cambio se empleó una desmesurada violencia”.

Asimismo, señaló que la “violencia desproporcionada” de las cargas policiales no estaría “amparada por el cumplimiento de una orden aun cuando esta sea judicial”.

Los médicos forenses declararon heridas a 20 personas, 18 de ellas votantes y las otras dos, agentes de la Policía tras la jornada electoral.

Malestar en parte de la judicatura

Pues bien. Según ha sabido Confidencial Digital, esta decisión no ha sentado bien a todos los jueces catalanes. Es más, ha provocado revuelo entre los miembros de la carrera destinados en Cataluña.

Las fuentes consultadas por ECD explican que miembros del Tribunal Superior de Justicia catalán (TSJC) están disgustados con el auto.

En su opinión, se ha adoptado por “motivaciones más políticas que jurídicas”, ya que el auto de sobreseimiento estaba “bien fundamentado”.

En él, se aludía a los dos policías heridos para fundamentar la “violencia” que se estaba ejerciendo por parte de los propios votantes el día del referéndum.

Además, se refiere a la prohibición expresa de la consulta que hizo el Tribunal Constitucional, pese a la cual, la Generalitat continuó llamando a las urnas a los ciudadanos catalanes.