Política

Las instrucciones de Pedro Sánchez al vicepresidente Iglesias: No te metas con los bancos, no visites a Junqueras

“Si quieres ser vicepresidente, debes actuar como tal”. Le ha reclamado que abandone el populismo

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias tras firmar el acuerdo para un Gobierno de coalición
photo_cameraPedro Sánchez y Pablo Iglesias tras firmar el acuerdo para un Gobierno de coalición

A Pablo Iglesias lo han cambiado. Desde que anunció el pacto con Pedro Sánchez para formar un gobierno de coalición, ha desaparecido del foco mediático y, en sus pocas comparecencias públicas, ha adoptado un discurso totalmente institucional. Una transformación en la que ha tenido mucho que ver el presidente en funciones.

Así lo aseguran al Confidencial Digital dirigentes nacionales del PSOE, que hablan de una “condición sine qua non” que impuso Sánchez a Iglesias en las negociaciones para formar gobierno: “Si quieres ser vicepresidente, debes actuar como un vicepresidente”.

El presidente en funciones, así como sus colaboradores más estrechos, trasladaron a Iglesias que, tanto él como sus candidatos a ministros, debían adoptar una posición “más moderada”, evitando, a lo largo de estas semanas, cualquier discurso que pudiera considerarse “populista” por parte de los medios y la oposición.

Se acabaron los ataques a los bancos...

Una de las primeras consignas de Sánchez a Iglesias y a su equipo fue que, a partir de que se anunciara el preacuerdo para un gobierno de coalición, se dejaran de enviar mensajes, por parte de Unidas Podemos, contra la banca.

En Moncloa preocupaba especialmente la reacción de los bancos al pacto con la formación morada, sobre todo después de una campaña electoral en la que Iglesias y los principales dirigentes de Podemos atacaron de forma agresiva a las entidades financieras.

Las críticas a esa posible coalición, sin embargo, resultaron ser inevitables por parte de los poderes económicos. Especialmente contraria se manifestó la CEOE, cuyos principales integrantes calificaron de “barbaridad” el acuerdo y advirtieron de una posible fuga de capitales de España si salía adelante la alianza.

Algunos cargos de Podemos, como Echenique, respondieron a esos ataques. Pablo Iglesias, sin embargo, se mantuvo en un discreto segundo plano, dejando que fuera Moncloa quien contestara a las empresas a su manera. La advertencia del Gobierno fue, tal y como se publicó en estas páginas, la filtración del informe de Hacienda sobre el Impuesto de Sociedades.

...y las promesas del cargo flexibles

Este cambio de discurso en Pablo Iglesias y los principales dirigentes de Podemos se pudo comprobar también este martes, en el momento en el que cada uno de ellos prometió su cargo como diputados en el Congreso.

Desde 2014, los plenos de constitución de la Cámara se habían convertido en un escaparate para los parlamentarios de la formación morada, que utilizaban todo tipo de mensajes para acompañar el acatamiento.

En 2016, sin ir más lejos, Iglesias afirmó: “Prometo acatar esta constitución y trabajar para cambiarla. Nunca más un país sin su gente”. La misma fórmula empleó Irene Montero. El líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, acató la Carta Magna “por imperativo legal”.

Hace dos días, sin embargo, los tres dirigentes citados se limitaron a responder, cuando fueron citados, con un sumiso “Sí, prometo”. Lo mismo hicieron, entre otros, Yolanda Díaz y Pablo Echenique, ambos candidatos a convertirse en ministros. Ni un exabrupto, ni una salida de tono.

Rafa Mayoral fue de los pocos que se atrevió a cambiar la fórmula habitual de promesa, citando a “la clase trabajadora”. También los secretarios de la Mesa, Gerardo Pisarello, que recordó a las Trece Rosas, y Javier Sánchez Serna. Una actitud que desde el PSOE explican de forma clara: “ninguno entrará en el Gobierno”.

Iglesias ya no es mediador con Junqueras

Más allá de los discursos, Pedro Sánchez también ha aleccionado a Pablo Iglesias sobre con quién reunirse y con quién no, teniendo en cuenta que puede convertirse en el próximo vicepresidente del Gobierno.

Y, sobre este asunto, Moncloa dejó muy clara una idea: se acabaron las visitas a la cárcel para reunirse con Oriol Junqueras.

Ese tipo de encuentros, que ya protagonizó Iglesias en plena negociación de Presupuestos, “se pueden hacer cuando no se pertenece al Gobierno, pero no cuando se va a formar parte de él”, aseguran desde el PSOE.

Ahora, tal y como adelantó ECD, Ferraz se ha servido de los sindicatos para tratar de presionar a Esquerra, con una reunión en Lledoners con Junqueras. Un encuentro, afirman dirigentes socialistas, que solo suma y no resta al PSOE, ya que “ningún socio político del partido ha actuado como interlocutor. Solo ha sido una reunión de los sindicatos”.

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