Política

Interior responde que no es falta ni delito de odio gritar “Vamos a quemar la Conferencia Episcopal”

El director general de la Policía considera que esas afirmaciones no alteran el orden público en una concentración en la calle ante una clínica abortista

El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska.
photo_camera El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska.

El director general de la Policía ha considerado que gritar “Vamos a quemar la Conferencia Episcopal” en una concentración en la vía pública ante una clínica abortista en Madrid no lesiona el orden público.

Hay que recordar que el pasado 28 de diciembre tuvo lugar una concentración frente a la Clínica abortista Dator en la capital, donde los asistentes proabortistas gritaron reiteradamente “Vamos a quemar la Conferencia Episcopal”, ante la presencia de un importante contingente de la Policía Nacional.

El abogado provida, Guillermo Rocafort, solicitó a la Dirección General de la Policía, en base a la Ley de Transparencia, información pública en relación a esos gritos de odio contra la fe católica.

Vetado el acceso al expediente

Según ha podido saber Confidencial Digital, el director general de la Policía ha negado el acceso al expediente policial relacionado con la denuncia interpuesta por Rocafort sobre esos gritos de odio, en base a que supondría un perjuicio para la adecuada investigación y esclarecimiento de los hechos denunciados.

Pero no ha explicado en qué medida la petición de transparencia del denunciante puede causar dicho perjuicio, pues obviamente el denunciante es el primer interesado en que la denuncia sea tramitada convenientemente por la Policía.

En opinión del abogado denunciante “dicha denuncia puede que no se esté tramitando porque ideológicamente al Gobierno no le interesa que los españoles sepan que los proabortistas desean quemar Iglesias y además lo proclaman públicamente ante clínicas abortistas”.

Los gritos no afectan al orden público

En cuanto a la petición del abogado provida sobre aclaración del Protocolo policial para casos en que los convocantes de una manifestación profesen expresiones contra la fe católica, como su deseo de quemar la Conferencia Episcopal, el director general de la Policía expresa que dichas afirmaciones no afectan al orden público, y que la libertad de los convocantes y manifestantes amparan ese tipo de expresiones coreadas al unísono.

El denunciante no cree que la única alternativa para evitar ese tipo de expresiones sea la disolución de la concentración de los proabortistas por la Policía, como expresa el director general del cuerpo nacional. Explica que habría bastado con abrir un acta policial sobre dichas afirmaciones, identificando a sus promotores, y avisando a los convocantes de que ese tipo de afirmaciones son un delito penado por la Ley.

Considera que es evidente que con este Gobierno es ya un delito el rezar frente a las clínicas pro abortivas, pero está dentro de la Ley gritar ante dichos centros consignas como que “Vamos a quemar la Conferencia Episcopal”.

 

Critica que avala la agresividad verbal

El abogado provida critica que “la agresividad verbal y delictuosa de las organizaciones pro aborto se ve amparada por el director general de la Policía”.

Le reprocha que haya olvidado que hace 89 años se instauró en España la II República, que amparó la quema de cientos de iglesias católicas y el asesinato de 10.000 obispos y religiosos durante la Guerra Civil Española.

Considera que “debería tener algo más de Memoria Histórica pues no todos los españoles están obligados a soportar que se grite en la vía pública que van a quemar la Conferencia Episcopal”.

Hasta el punto de que advierte de que, “ante esa dejación explícita de funciones de la fuerza pública, tendrán que ser los españoles de bien los que restauren el orden público en las calles”.

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