Irene Montero se asusta por el riesgo de ser imputada si alienta las marchas del 8-M

Ha sido advertida de que la Justicia investigará presiones de ministros para no rebajar la participación en las manifestaciones feministas tras los informes contrarios de Sanidad

Irene Montero, en el centro, en la manifestación del 8-M.

Irene Montero iba camino de convertirse en un miembro del Gobierno investigado por su llamamiento a salir a las calles el 8-M. La ministra de Igualdad ha sido advertida de que la investigación judicial le podría alcanzar como una de las principales promotoras de las manifestaciones feministas, con grave riesgo además de acabar siendo imputada.

Según ha podido saber Confidencial Digital por fuentes conocedoras de las conversaciones, la ministra de Igualdad ha recibido información de que el juez podría solicitar los informes técnicos que haya utilizado para justificar que se celebren las marchas del 8 de marzo por el Día de la Mujer.

Y no dispondrá de ningún documento para defenderse. La ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha asegurado que “no ha lugar” a las marchas por el 8-M, en una situación de pandemia y ha hecho un llamamiento a la “responsabilidad”. Una circunstancia que podría llevar a Montero a ser imputada en una hipotética causa judicial

“La situación epidemiológica no lo permitiría”, ha zanjado Darias, en claro aviso y matiz a las dirigentes del Ministerio de Irene Montero, que habían animado a volver a tomar las calles, así como a la Comisión del 8-M, la principal plataforma feminista que se mantiene en que se manifestará en las calles.

Presiones para no desalentar la participación

Ante las advertencias de Sanidad, y previamente desde Moncloa, las fuentes a las que ha tenido acceso ECD explican que una de las principales preocupaciones de Montero es que la Justicia quiera conocer si el Ministerio de Igualdad, y ella misma, ha presionado para que los miembros del Gobierno eviten lanzar advertencias sobre el peligro de contagio con el objetivo de no desalentar la participación en las manifestaciones.

Hay que recordar que el diario ABC publicó el pasado mes de junio un vídeo con los momentos previos a una entrevista a la ministra de Igualdad para la televisión vasca ETiB en la que, entre otras cosas, asumía –aunque no lo admitiría en público- que el miedo al coronavirus había afectado a la participación en la marcha del 8-M del año pasado y, por otro lado, que otros gobiernos estaban actuando con más contundencia que el español.

“Hicimos lo que nos dijeron los expertos”

Hace un año, Irene Montero defendió siempre que, en relación a mantener o no los actos del 8-M, “hicimos en todo momento lo que nos dijeron los expertos y las autoridades sanitarias”.

Sin embargo, se tiene en cuenta que los propios cálculos del Ministerio de Sanidad revelaron que esa jornada se registraron, sólo en Madrid, más de 12.300 contagios por coronavirus.

Una de las muestras más evidentes del contagio masivo en la manifestación de la capital es que días después se conoció que habían contraído el virus la propia Irene Montero, Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, y la madre de éste; la vicepresidenta Carmen Calvo y la entonces ministra de Política Territorial y ahora de Sanidad, Carolina Darias.

Montero no participará en las marchas del 8-M

Por ello, Irene Montero ha confirmado que va a limitar finalmente su agenda para el 8-M a actos institucionales, que se celebrarán por la mañana, y en buena parte de forma telemática, y no tiene previsto acudir a manifestaciones que se convoquen esa tarde por el Día Internacional de la Mujer.

Así lo han confirmado desde el entorno de la titular de Igualdad, después de que el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, haya anunciado este jueves que su partido acudiría a las manifestaciones pese a la recomendación expresa de Sanidad de no asistir.

Desde la formación morada matizaron después que primero esperarán a conocer las convocatorias del movimiento feminista, para valorar si cumplen con los estándares sanitarios, y en función de ello decidirán la forma en la que sumarse.