Política

La ley del cambio climático parte en dos al Gobierno

La ministra Teresa Ribera presentó hace dos semanas un texto que ha sido bloqueado por Industria y Economía

Teresa Ribera y Nadia Calviño, junto a la portavoz Isabel Celaá.
photo_cameraTeresa Ribera y Nadia Calviño, junto a la portavoz Isabel Celaá.

Pedro Sánchez eligió a Teresa Ribera para convertirla en la primera ministra de Transición Ecológica de España. Un cargo que tenía un objetivo claro: sacar adelante una ley de cambio climático en la que se apostara por las energías renovables. Seis meses después de la formación del nuevo Gobierno, el texto estaba ya preparado, pero otros ministerios lo han parado.

Así lo confirman al Confidencial Digital altos cargos del Ejecutivo, que hablan de una “nueva estrategia” después de que la ministra Ribera presentara un borrador de la ley hace dos semanas, antes del Consejo de Ministros del 30 de noviembre.

Según explican estas fuentes, el texto se estudió en la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios, reunida el miércoles 28 de noviembre. En ese cónclave, los representantes del Ministerio de Transición Ecológica se encontraron con una oposición que no esperaban a los planes de Teresa Ribera.

Frenazo de Calviño y Maroto

En concreto, dos ministerios, los de Economía e Industria, con Nadia Calviño y Reyes Maroto al frente, advirtieron de los riesgos para la “seguridad jurídica” y la “inversión” que podría suponer la tramitación, a finales de año, de una ley que, con la actual falta de apoyos del Gobierno en el Congreso, podría no aprobarse o ser ratificada muchos meses después.

Ambas ministras, por tanto, apostaban por “trocear” parte del articulado propuesto por Teresa Ribera y aprobar, mediante decreto y antes de final de año, todos los aspectos relacionados con una nueva legislación, tanto en materia de impuestos como de ayudas económicas a las empresas que apuesten por las energías renovables.

La posición de Calviño y Maroto, explican las fuentes consultadas, se impuso a la de Ribera, que un día después, y a preguntas de los periodistas, admitió que existía “debate en el seno del Gobierno” sobre la “conveniencia” de anticipar “aquellos elementos más urgentes” de su futura ley de cambio climático, que ha quedado pospuesta sine die.

El primer decreto, aprobado

La posición del Gobierno con respecto a la ley impulsada por Teresa Ribera quedó ratificada la semana pasada, en la última reunión del gabinete de Pedro Sánchez.

En ese Consejo de Ministros, con protagonismo en la rueda de prensa posterior para Reyes Maroto, se aprobó el Real Decreto-ley de Medidas Urgentes para el Impulso de la Competitividad Económica en el Sector de la Industria y el Comercio en España. Un texto que incluye algunas de las medidas que iban a formar parte de la futura ley de cambio climático. Entre ellas, destacan:

--Un nuevo régimen sancionador de homologación de vehículos.

--Revisión del Reglamento de Seguridad para Instalaciones Frigoríficas.

--Un Estatuto de Consumidores Electrointensivos: Esta medida era una de las más destacadas del texto que preparaba Rivera. El Real Decreto contempla la figura del Consumidor Electrointensivo y da un mandato al Gobierno para que, en el plazo de seis meses, elabore y apruebe un Estatuto que reconozca las particularidades de aquellos consumidores con un elevado uso de la electricidad.

Para estas empresas, sostiene el Gobierno, “el precio de la electricidad es uno de los principales factores de producción y con este Estatuto podrán mantener competitividad y cuota de mercado”.

Desde Moncloa se explicó que la creación y regulación de esta figura del consumidor electrointensivo “permitirá proporcionar a estos consumidores de escenarios predecibles para sus costes energéticos, reduciendo la volatilidad inherente a los mercados energéticos globales y dotando de seguridad a las inversiones industriales”.

Teresa Ribera, decepcionada

Las fuentes consultadas por ECD explican que Teresa Ribera, conforme han ido pasando los días, ha “aceptado” que el texto que llevaba meses trabajando haya sido “troceado” después de la intervención de Nadia Calviño y de Reyes Maroto. No obstante, la ministra no pudo ocultar su decepción, a su entorno más cercano, hace dos semanas.

La titular de Transición Ecológica, afirman altos cargos del Ejecutivo, no entendió cómo la ley de cambio climático, uno de los “proyectos estrella” del Gobierno, según el propio Pedro Sánchez, no iba a ser aprobada por el Consejo de Ministros antes de finales de año. Después de cuatro meses de trabajo, el veto de Industria y de Economía le dejó “descolocada”.

En algunos ámbitos, incluso, apuntan a que Ribera achacó la falta de respaldo del Consejo de Ministros a su proyecto al hecho de no ser militante del PSOE.

La ministra, no obstante, ha rebajado el tono y ahora se muestra comprensiva con la estrategia del Gobierno de trocear su ley. Según afirman a este diario personas muy próximas a Ribera, “parecía necesario aprobar todo lo relacionado con la cuestión retributiva antes del 1 de enero. Y así se está haciendo”.

Además, concluyen estas fuentes, la ministra remitirá, antes del 31 de diciembre, el Plan de Energía y Clima del Gobierno español a la Comisión Europea, tal y como reclamaba Bruselas.

Un plan en el que Ribera incluirá algunas de las iniciativas que ha debatido con sus homólogos en la Cumbre del Clima celebrada en Katowice el lunes y el martes, y que servirá como punto de partida a su futura ley de cambio climático.

Comentarios
Somos ECD
Queremos escucharte y queremos que nos ayudes