Política

Moncloa trabaja para que Pedro Sánchez sustituya a Merkel como líder de Europa

El presidente ha asumido el liderazgo de los socialistas en la UE y ha formado una alianza con los liberales a través de Macron. El objetivo es cambiar el eje Berlín-París por una coalición Madrid-París

Pedro Sánchez, junto a Macron, Merkel y Tusk.
photo_cameraPedro Sánchez, junto a Macron, Merkel y Tusk.

Desde que llegó a La Moncloa, hace un año, la agenda internacional y la proyección de España en Europa han sido dos objetivos prioritarios de Pedro Sánchez, que se estrenó en una gran cumbre de la UE ejerciendo de enlace entre Angela Merkel y Alexis Tsipras. Ahora, después de las elecciones europeas y las generales, el presidente aspira a liderar la política comunitaria.

Han pasado apenas doce meses, pero el escenario para Sánchez, con respecto a la reunión del Consejo de junio del pasado año, es totalmente diferente.

Ya entonces, el presidente del Gobierno trató de ser protagonista, impulsando un pacto europeo sobre la inmigración. No obstante, sus fuerzas eran limitadas, con un gobierno en minoría y un Partido Popular Europeo muy fuerte. Ahora, la situación ha cambiado: los resultados electorales, tanto en España como en Europa, dan a Sánchez una oportunidad que quiere aprovechar.

En marcha el “Plan Albares”

A principios de 2019, antes incluso de que se tomara la decisión de adelantar las elecciones generales a abril, en Moncloa se trabajaba con la previsión de “hacerse fuertes en Europa” a partir de mayo, con un Parlamento Europeo mucho más fragmentado y con la previsible caída del PPE en las urnas.

El escenario seis meses después es aún mejor de lo previsto: la doble victoria del PSOE el 28-A y el 26-M ha situado a Pedro Sánchez como uno de los principales presidentes socialistas europeos, por lo que su “contrapeso” con respecto a Merkel es evidente. Con estos mimbres, su gabinete ha puesto en marcha el llamado “Plan Albares”.

José Manuel Albares es Secretario General de Asuntos Internacionales en Moncloa y, según diplomáticos de PP y PSOE consultados por Confidencial Digital, el “gran negociador” de  Sánchez en Bruselas. Su importante agenda de contactos está siendo clave para que el presidente del Gobierno esté dando pasos decisivos para convertirse en el nuevo líder europeo.

La hoja de ruta marcada por el diplomático es clara: “Hay que aprovechar nuestra fortaleza en el Grupo Socialista para ser el referente de nuestros aliados. Y, a partir de ahí, tejer un nuevo eje de influencia en Europa que abra una nueva etapa, con nuevos equilibrios”, afirman desde Moncloa. Un plan que ya está en marcha.

El líder del socialismo europeo

El primer objetivo de Sánchez para alcanzar la meta ya está conseguido. El pasado 28 de mayo, apenas dos días después de la victoria del PSOE en las europeas, Pedro Sánchez se reunió con el resto de mandatarios socialistas de la UE e hizo valer los resultados conseguidos en España.

El presidente del Gobierno llegó a la reunión con un mensaje: su apuesta para la Comisión Europea era Frans Timmermans, elegido candidato de los socialistas europeos al órgano comunitario el pasado mes de diciembre. No quería cambios en este punto y se propuso liderar las negociaciones con el resto de familias europeas.

La postura de Sánchez no gustó a importantes cargos de Exteriores, que veían posible una candidatura de Borrell a la presidencia de la Comisión tras los resultados obtenidos. No obstante, el objetivo de Moncloa era otro: blindar el respaldo total de los socialistas europeos antes de unas negociaciones trascendentales con Merkel y Macron.

La alianza con Emmanuel Macron

Haber jugado la carta de Borrell a la presidencia de la Comisión hubiese sido, según las fuentes gubernamentales consultadas por Confidencial Digital, “precipitarse”. El primer paso era convertirse en el líder del socialismo europeo para tener vía libre para negociar, aunque siempre defendiendo la candidatura de Timmermans.

De esta forma, Sánchez afrontó las conversaciones bilaterales con los principales mandatarios europeos con un respaldo que resultó clave. Sobre todo, para que Emmanuel Macron comprobara “lo beneficioso” de pactar con los socialistas europeos.

La obsesión del primer ministro francés es hacer valer el crecimiento de los liberales europeos con puestos de responsabilidad en la UE. Y, con la victoria “por la mínima” del PPE, “el socio preferente debía ser el Partido Socialista, y ahí estaba Sánchez para ofrecer la alianza”.

El pacto entre Sánchez y Macron se cumplió a rajatabla el jueves y el viernes de la semana pasada: ambos plantearon a Angela Merkel y Donald Tusk que, si el PPE quiere presidir la Comisión Europea, debe proponer un candidato alternativo al alemán Manfred Weber.

De esta forma, se quebró  el tradicional eje Berlín-París y se sustituyó por un “prometedor” Madrid-París. Además, la respuesta a esta exigencia fue la que esperaban tanto Sánchez como Macron: si el candidato popular elegido en diciembre no valía, el del resto de familias europeas, tampoco.

Victoria segura en el reparto

De esta forma, el abanico de posibilidades que se abre es enorme, pero en todos ellos pierde poder Angela Merkel. Weber es considerado su delfín y el hecho de que haya sido vetado le resta poder de influencia.

Macron lo aprovechará para intentar que ALDE presida el Parlamento o, incluso, impulsar la candidatura del francés François Villeroy de Galhau al Banco Central Europeo, un puesto al que aspira el también alemán Jens Weidmann. Pedro Sánchez, por su parte, también puede lograr una gran victoria.

El español, afirman las fuentes consultadas, puede ofrecer una “solución intermedia” tanto a Merkel, que insiste en el llamado “sistema spitzenkandidaten” (que el presidente de la Comisión haya sido candidato en las europeas) como a Macron, que lo rechaza: “Puede impulsar a Borrell, que sí participó en las elecciones, u ofrecer que sea alguien del PPE con Borrel de Vicepresidente Primero”.

Tampoco se descartan otras opciones, como crear una súper-comisaría de Cambio Climático con Teresa Ribera al frente o llevar a Bruselas a Nadia Calviño. En todo caso, “la solución puede pasar por España y por los socialistas europeos, por lo que de una forma o de otra habremos ganado”.

Como Merkel hace diez años

El resultado final, afirman las fuentes consultadas, se habrá logrado: “España será decisiva en el acuerdo y, además de tener cargos de relevancia en la UE, se tejerá un nuevo liderazgo europeo, con nosotros de protagonistas”.

La situación, añaden, guarda similitudes con la que sirvió a Merkel para convertirse en la líder de Europa hace diez años: “En plena recesión, la economía alemana era la única que resistía, y además, existía una crisis de liderazgo en la UE. Ahora, la economía española es la que más crece y la propia Merkel está de salida”.

El calendario ha sido el último gran aliado de Pedro Sánchez: “Merkel deja la política en 2021 y nosotros acabamos de ganar las elecciones. Otros gobiernos socialistas, como el portugués, aún tienen que pasar por las urnas, y lo mismo pasa en el grupo del PPE. Los astros se han alineado y España puede ser, de verdad, protagonista en Europa”.

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