Política

Pablo Iglesias presume de que vuelve a controlar a Yolanda Díaz

Confiesa que ha logrado que la vicepresidenta defienda de nuevo las banderas de Podemos como ahora con el Sáhara

Pablo Iglesias.
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Pablo Iglesias eligió hace un año a Yolanda Díaz para liderar el proyecto político de Unidas Podemos, aunque no implicaba, en un principio, que ella se hiciera con el control del partido. El ascenso de la vicepresidenta segunda provocó que dejara de hacer caso al ex líder morado, pero eso acaba de cambiar.

La decisión de Pablo Iglesias de dejar la política parecía inaugurar una nueva etapa en Podemos. Sin embargo, el ex vicepresidente no se ha alejado por completo de la primera línea. Al contrario, se está implicando en los cambios que debe afrontar el partido morado en el camino hacia las próximas elecciones generales.

Pese a su anunciada retirada, Confidencial Digital ha podido saber, por fuentes conocedoras de las conversaciones, que Pablo Iglesias está en contacto con Yolanda Díaz, a quien apoya firmemente en su apuesta por construir un nuevo bloque político a la izquierda del PSOE.

Eso es así hasta el punto de que Iglesias ha asumido que la supervivencia de Unidas Podemos pasa por la figura de la vicepresidenta segunda, a la que algunos dirigentes –incluso próximos a Ione Belarra y a Irene Montero- están suplicando que “no les deje tirados”.

Díaz rechazó la tutela de Iglesias

No obstante, Iglesias confesaba hace unos meses en privado, tal y cómo se reveló en ECD, que “ya no podía controlar a Yolanda Díaz”. Una situación similar a lo que sucede en el Gobierno, donde algunos ministros socialistas han acusado a la vicepresidenta segunda de “ir completamente por libre”.

La dirección del partido morado, con Ione Belarra, Irene Montero y Pablo Echenique al frente, se ha propuesto ahora “no dar tregua al PSOE en el Congreso durante los próximos meses”, e intentar buscar el apoyo de los socios de investidura -PNV, ERC, Compromís, Más Madrid, etc.- para presionar a Pedro Sánchez.

Se trata de una estrategia auspiciada en la sombra por Iglesias, según reconocen en su entorno, para que Podemos comience a marcar perfil propio y a distinguirse del PSOE, de cara al próximo ciclo electoral que se iniciará en unos meses en Andalucía.

Se busca que la ‘guerra’ en el seno del Ejecutivo continúe con “medidas políticas” para tratar de arrinconar a los socialistas en múltiples frentes, como la Ley de Seguridad Ciudadana -conocida como ‘Ley mordaza’-, la Ley de Vivienda y la Ley de Memoria Democrática.

Vuelve a controlarla

Ahora, según ha podido saber ECD por fuentes de Unidas Podemos, Pablo Iglesias presume de que vuelve a controlar a Yolanda Díaz. Confiesa que ha logrado, después de meses de infructuosos intentos, que la vicepresidenta defienda de nuevo las banderas del partido, como ha hecho criticando el giro de Pedro Sánchez sobre el Sáhara.

 

Díaz ha dejado claro públicamente que no comparte “ni las formas” ni “el fondo” de esa decisión, adoptada por la parte socialista del Gobierno sin contar con Unidas Podemos, e incumpliendo, ha avisado, “el mandato de país”.

Díaz ha acusado a Pedro Sánchez de actuar con “opacidad” e “incoherencia” en el viraje de la posición española sobre el Sahara, aunque ha descartado abandonar el Ejecutivo de coalición por este motivo.

Ya rechazó el aumento del gasto militar

Yolanda Díaz también se alineó la semana pasada, tras las presiones de su ‘socia’ Ada Colau, con las discrepancias sobre el aumento del presupuesto de Defensa anunciado por Sánchez.

No ocurrió así antes, respecto al envío de armas a Ucrania, que abrió una crisis en el seno de Unidas Podemos porque la vicepresidenta se posicionó en favor de la decisión del presidente, mientras que las ministras Irene Montero y Ione Belarra se opusieron con una beligerancia tan contundente, que elevó al máximo la tensión interna.

Solo le interesaba la reforma laboral

Iglesias venía lamentando que Yolanda Díaz no estuviera colaborando: “A Yolanda solo le interesaba la reforma laboral porque de ello depende su liderazgo”, pero plantaba menos batalla en las otras de las banderas de Podemos, pese a que se le había requerido mayor contundencia por parte de la dirección del partido y del propio ex líder”, explican en la cúpula de la formación morada.

En el entorno de Iglesias reconocen que la ministra de Trabajo, como miembro competente en la materia en el Gobierno, sí ha defendido los intereses de Unidas Podemos en la reforma laboral, desafiando al propio presidente del Gobierno. “Ahí no le ha importado montar bronca en público, pero no así en otras políticas de Podemos”, critican.

Una bandera para su candidatura

Yolanda Díaz, pese a su perfil más dialogante y menos beligerante que el de Pablo Iglesias, recurrió a su misma estrategia: airear en los medios los roces para presionar al PSOE.

Pero atribuyen esa batalla mediática a una cuestión puramente personal: utiliza esa bandera como carta de presentación de su candidatura a La Moncloa, con la que busca liderar un frente de izquierdas que desborde incluso a Unidas Podemos.

Y Pablo Iglesias acompañó en lo posible a Yolanda Díaz para sacar adelante ese objetivo clave: la reforma laboral. Llegó a mediar hace unos meses con empresarios y ERC para sacarla adelante. Consideraba que de ese acuerdo dependía el liderazgo de la vicepresidenta para después encabezar el cartel de las generales.

Ocupar el espacio que deja Díaz

En el entorno de Iglesias justifican la nueva presencia en los medios de comunicación del fundador de Podemos, con la publicación de tribunas y la presencia en tertulias en la radio, como una forma de guiar el discurso del partido ante el “vacío” dejado por la vicepresidenta segunda en la defensa de algunas banderas clave.

Pablo Iglesias consulta a los dirigentes del partido antes de intervenir en las tertulias de radio cuáles son las cuestiones candentes y la línea oficial, para no meter la pata y generar incendios a los suyos, porque sabe que sus opiniones siguen teniendo gran relevancia.

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