Política

Puigdemont reveló a un periodista que un grupo de sicarios había planeado matarle

Vicent Partal ha desvelado que el complot se preparó días antes de la declaración de independencia. Los Mossos lo detectaron y cambiaron el dispositivo de seguridad que protegía al entonces president

Carles Puigdemont, en un pleno del Parlament.
photo_cameraCarles Puigdemont, en un pleno del Parlament.

“Un escenario de violencia extrema y muertos en las calles”: Marta Rovira, la ex secretaria general de Esquerra Republicana de Catalunya, aseguró en su día que Carles Puigdemont reveló, en los turbulentos días de octubre de 2017, que le había llegado la advertencia del Gobierno de Mariano Rajoy de que si declaraba la independencia, intervendría el Ejército en Cataluña y la situación pasaría a ser mucho más grave, que ya no se utilizarían escopetas de pelotas de goma sino armas más contundentes, y que “correría la sangre”.

Con estas supuestas revelaciones, Rovira quiso explicar por qué el Govern de Puigdemont no dio pasos más firmes para llevar a efecto la declaración de independencia, y apuntó a esa amenaza del Ejecutivo central.

No es la única advertencia lanzada por dirigentes independentistas para tratar de difundir un relato en el que, antes de la declaración de independencia del 27 de octubre, el Gobierno de España estuvo a punto de desatar una gran violencia para evitar la secesión de Cataluña.

Amenaza a Puigdemont

Confidencial Digital ha tenido acceso a un vídeo en el que un destacado independentista, Vicent Partal, director del diario Vilaweb, revela ante un auditorio reducido otra supuesta amenaza de “violencia extrema” en esos días de octubre de 2016; en este caso, con una amenaza directa sobre la vida de Carles Puigdemont.

Vicent Partal es un periodista nacido en Bétera (Valencia), hace 58 años. Fundó Vilaweb en 1995, convertido en decano de los medios digitales en lengua catalana. A lo largo de los años del ‘procés’, Partal ha publicado libros sobre el referéndum ilegal de noviembre de 2014 y otras claves del independentismo.

Vilaweb contaba en 2016 con 315.000 usuarios únicos al mes, y es uno de los medios que reciben subvenciones públicas que la Generalitat de Cataluña concede a los medios que se editan en catalán. Tiene un enfoque no sólo nítidamente independentista, sino que en la forma de organizar las noticias contempla los “Països Catalans”, por lo que dentro de la sección “País” incluye las subsecciones Principat (es decir, Cataluña), País Valencià, Illes (Baleares), Catalunya Nord (en Francia), Franja de Ponent (el este de Aragón) y Andorra. Las noticias sobre otras partes de España, o de política nacional española, se incluyen en “Mundo”.

Partal es un periodista bien conectado con distintos sectores del independentismo, desde la CUP hasta el entorno de Carles Puigdemont. Por ejemplo, fue uno de los informadores (junto a Pilar Rahola, José Antich de El Nacional.cat, la locutora de RAC1 Mònica Terribas...) a los que el equipo de comunicación del Govern de Puigdemont reveló los planes del entonces president y parte de sus consejeros para marcharse de España y así evitar la acción de la justicia que se preveía después de la declaración unilateral de independencia.

Todo este perfil explica esa cercanía a Puigdemont, lo que encaja con el hecho, descrito por Vicent Partal en la charla mencionada, de que el entonces presidente catalán le citara en privado para desvelarle, en confianza, la amenaza que pendía sobre el propio Puigdemont a finales de octubre de 2017.

Asesinos en Barcelona antes de la DUI

Según Partal, tres días antes de la declaración de independencia (que tuvo lugar el viernes 27 de octubre), el entonces presidente de la Generalitat le llamó para hablar y le explicó “cómo estaba el patio: y era brutal”. Y lanza la “revelación”: “En Barcelona había asesinos a sueldo para matarlo [a Puigdemont], por ejemplo”.

No explica, sin embargo, a sueldo de quién estaban esos asesinos, quién les habría hecho ese supuesto encargo de tratar de acabar con la vida de Carles Puigdemont.

“Cambiaron toda la disposición de los Mossos, para protegerlo, porque era muy gordo”, explica Partal, que insiste ante algunas preguntas en que eso que cuenta ocurrió tres días antes de la DUI en el Parlament, y que “todo lo que os podáis imaginar, pasó”. Con ello argumenta que los dirigentes políticos independentistas se enfrentaron a amenazas muy graves, incluso con peligro para su vida.

Se da la circunstancia de que en meses posteriores a estos sucesos en Cataluña se difundió la información que presencia en Barcelona de “paramilitares”, incluso se dijo que se trataba de ucranianos. TV3 aseguró haberlos identificado en una manifestación del movimiento por Tabarnia, pero fue mucho después de las fechas citadas por Partal.

Lo cierto es que en octubre de 2017, un grupo de paramilitares ucranianos de extrema derecha que combatía contra los secesionistas del este de su país difundió un vídeo en el que se ofrecía a enviar 300 voluntarios a luchar por la unidad de España. Sin embargo, nada más se supo de tan peculiar ofrecimiento.

Los Mossos no hablan de despliegues

ECD se ha puesto en contacto con la Prefectura de los Mossos dEsquadra para tratar de ampliar la información sobre ese plan de un grupo de sicarios que, según Vicent Partal, se encontraba en Barcelona en octubre de 2017 para matar a Puigdemont.

Tras consultar a sus superiores, desde el departamento de comunicación de la policía autonómica de Cataluña aseguran que no tienen información concreta sobre esos días. Pero añaden que no informan sobre dispositivos de seguridad de protección a personalidades. No pueden dar datos sobre los cambios y el refuerzo en la cápsula de protección en torno a Puigdemont que pudieran haberse llevado a cabo días como consecuencia de la detección de esa amenaza de “asesinos a sueldo” días  antes de la declaración de independencia en el Parlament.

Medidas de seguridad de Puigdemont

Sobre la amenaza a su integridad física cabe recordar, en todo caso, que en esas fechas -las tensas semanas de octubre de 2017- Carles Puigdemont tomó medidas especiales de protección. Por ejemplo, el día del referéndum ilegal, el 1 de octubre, sus escoltas realizaron una maniobra “de película”, al cambiar de coche al presidente catalán bajo un puente, supuestamente para despistar a un helicóptero de las Fuerzas de Seguridad del Estado que le vigilaba desde el aire.

Además, Puigdemont trató de organizar una especie de guardia pretoriana, y reforzó la protección de escoltas de los Mossos con miembros del GEI (Grup Especial d’Intervenció), la unidad de élite homóloga a los GEO de la Policía Nacional.

En su libro ‘La crisis catalana’, el propio Puigdemont escribió que consejeros de su gobierno “se exiliaron” antes que él, y que la misma noche del 27 de octubre algunos se marcharon al sur de Francia -para los nacionalistas, la Cataluña francesa- ante advertencias de que “ultras españolistas” podrían asaltar sus viviendas.

Por último, hay que añadir que casi un año después del convulso otoño de 2017, Elsa Artadi hablaba de lo difícil que fueron esas fechas para quienes (como ella) trabajaban en el Palau de Sant Jaume, sede de la Generalitat de Cataluña, debido a la presencia de “drones” de las Fuerzas de Seguridad del Estado que, según su relato, vigilaban de forma permanente cada movimiento de la cúpula del Govern de Cataluña.

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