Política

Las rutas turísticas por La Moncloa incluyen los bonsáis de Felipe González y la ‘sala de las pintoras’ de Pedro Sánchez

Cerca de mil ciudadanos ya han visitado la sede presidencial desde septiembre. El recorrido se hace sin móvil y con dos policías de paisano

Grupo de visitantes de La Moncloa.
photo_cameraGrupo de visitantes de La Moncloa.

El pasado mes de agosto, el Gobierno de Pedro Sánchez anunció la puesta en marcha del proyecto “Moncloa Abierta”, para que todos los ciudadanos que así lo solicitaran pudieran realizar visitas guiadas, y gratuitas, por el complejo. Desde septiembre, han recorrido los jardines y los principales edificios de la sede presidencial un millar de personas.

Concretamente, y según datos de Moncloa, desde la fecha en que se convocaron las mil primeras plazas, han visitado La Moncloa un total de 793 personas. Quedan pendientes de hacerlo un total de 207, que han elegido exclusivamente el viernes para visitar el complejo, y a las que se les irá citando en los próximos meses.

Además, en estos momentos, las mil plazas que se convocaron en febrero de 2019 están agotadas. Por tanto, no saldrá una nueva convocatoria hasta que los mil solicitantes hayan realizado su visita.

Así gestiona Moncloa las visitas

La iniciativa, por tanto, ha sido un éxito en estos cerca de nueve meses de visitas ciudadanas. Unas visitas que requieren una serie de medidas de seguridad que todos los solicitantes deben cumplir para poder acceder al complejo.

En primer lugar, Moncloa establece un límite máximo de 25 personas por grupo, y pide, a todos los solicitantes, que rellenen un formulario de inscripción con sus datos personales, incluido el Documento Nacional de Identidad.

Una vez confirmada la fecha de la visita por parte del servicio de Protocolo, los visitantes deberán enseñar ese correo, junto al DNI, antes de acceder al complejo.

Normalmente se establece como punto de encuentro un lugar próximo a la estación de Metro de Moncloa. Allí se hace toda esa labor de comprobación de la documentación de todos los visitantes, que toman un autobús que les conduce directamente al complejo, donde pasan un último control de seguridad.

En el acceso al recinto, todos los visitantes deben dejar en unas taquillas cualquier dispositivo electrónico y los teléfonos móviles.

Después de cumplir con todos estos requisitos de seguridad, empieza la visita propiamente dicha, en la que los ciudadanos son acompañados por un guía de Moncloa y por dos policías vestidos de paisano durante todo el recorrido.

Los bonsáis y la “bodeguilla” de González...

La primera parada se hace frente al Palacio de La Moncloa, edificio que alberga la residencia oficial del Presidente del Gobierno.

Los visitantes solo pueden contemplaro desde fuera, donde escuchan, por parte del guía, parte de la historia del Palacio y algunas de las anécdotas que se han generado en el mismo con el paso de los años.

Así, se cuenta que en 1795, y tras decidir Godoy ceder la huerta de La Moncloa a la Corona, Calos IV mandó construir el Palacio para su esposa, María Luisa de Palma. Durante la invasión francesa, el edificio fue ocupado por el general Murat y por José I, hermano de Napoleón.

Tras la revolución de 1868, la Corona perdió la propiedad del Edificio que, desde 1954 pertenece a Patrimonio Nacional. Ya en 1977, con Adolfo Suárez como presidente, el Palacio se convirtió en sede de la Presidencia del Gobierno.

De todos los presidentes que lo han habitado, fue Felipe González el que introdujo más cambios. Además de ordenar constuir el edificio del Consejo de Ministros, llenó los jardines de bonsáis. De hecho, algún se conserva alguno de ellos en el complejo.

Además, González fue el presidente que utilizó la “bodeguilla” del Palacio, donde se guardan los vinos, para mantener reuniones privadas con sus amigos y colaboradores de confianza. El resto de jefes del Ejecutivo jamás han usado esas dependencias para mantener reuniones.

… y las pintoras y el “corazón” de Sánchez

Después de ver desde fuera el Palacio de La Moncloa, los visitantes son conducidos al edificio del Consejo de Ministros. En la escalinata del mismo, son fotografiados como si fueran los ministros de un nuevo Gobierno que posa por primera vez ante los medios de comunicación.

Esa escalinata de acceso, además, sirve a los guías para contar una anécdota del actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Según explican en la visita, el último escalón, el más alto, tiene una mancha oscura que se asemeja a la forma de un corazón. Sánchez, cuando la vio, decidió tomarla como guía y situarse justo frente a ella para esperar, justo ahí, a los mandatarios con los que se reúne. De esa forma, afirman los guías, “recibe a las visitas desde el 'corazón de Moncloa'”.

Una vez dentro del edificio, los visitantes pueden ver la llamada “Sala Tàpies”, donde el presidente del Gobierno despacha con las autoridades con las que se reúne. El salón se llama así porque está decorado con cuadros del pintor catalán. No obstante, Sánchez ordenó instalar, también, cuadros de dos mujeres pintoras: Teresa Lanceta y Menchu Gal.

El café de los ministros

En este mismo edificio, los visitantes pueden ver la sala y la mesa donde se celebran los Consejos de Ministros y la habitación contigua, utilizada por los integrantes del Gobierno para tomarse un café, o un pequeño aperitivo, antes o después de las reuniones del Consejo.

Esa sala, de hecho, fue recientemente fotografiada por la ministra Meritxell Batet, que inmoralizó al resto de los integrantes del Ejecutivo contemplando, a través de una pantalla de televisión, la rueda de prensa ofrecida por Pedro Sánchez para anunciar el adelanto de las elecciones generales al próximo 18 de abril.

La rueda de prensa del presidente se realizó desde el llamado Edificio Portavoz, al que son conducidos los ciudadanos que van a visitar Moncloa. En él, pueden ver la sala de prensa donde comparece cada viernes la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, para informar sobre las decisiones adoptadas en el Consejo de Ministros.

Como colofón a la visita, que dura aproximadamente hora y media, todos los presentes se hacen una última fotografía en torno atril desde el que comparecen tanto el presidente del Gobierno como sus ministros en las ruedas de prensa.

Los saludos del gabinete de Sánchez

Tanto esa foto como la tomada en la escalinata del edificio del Consejo de Ministros son enviadas días después por Moncloa a sus visitantes, a través del e-mail con el que se registraron para hacer la visita.

Además de ese recuerdo, algunos grupos también han podido conocer a integrantes del gabinete de Pedro Sánchez, como Iván Redondo y Manuel de la Rocha, que en ocasiones salen de sus despachos para charlar cono los visitantes de Moncloa.

Para los que apoyan el periodismo de exclusivas

Confidencial Digital publica noticias exclusivas, que solamente se leen en estas páginas. Y ha creado una comunidad de amigos, Somos ECD, a quienes además se ofrece otras informaciones más, para que sean lectores mejor informados aún, junto con varios servicios y ventajas. Súmate a este proyecto periodístico incorporándote a Somos ECD.

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres formar parte de ECD?