Sánchez decretará el estado de alarma si hay transmisión descontrolada del coronavirus entre autonomías

El presidente, Carmen Calvo, Salvador Illa, Iván Redondo y Fernando Simón lo decidieron en una reunión de urgencia en Moncloa tras la anulación del confinamiento en Lleida

Pedro Sánchez y Salvador Illa, en el centro de la imagen.

Escalada de rebrotes por el coronavirus en España: hay más de cien focos activos en 15 comunidades autónomas pero todas las miradas se dirigen a Lleida, la zona que más inquieta. El Gobierno ha descartado decretar el estado de alarma para controlar la situación en la comarca del Segriá, pero la opción está encima de la mesa si los casos comienzan a ‘saltar’ de autonomía.

Por el momento, el Ejecutivo no tiene intención de aplicar el estado de alarma de manera localizada porque sostiene que las autonomías cuentan con mecanismos suficientes como para actuar contra los posibles brotes de coronavirus que puedan surgir.

En Moncloa justifican que, tras el veto judicial al endurecimiento del confinamiento en la comarca leridana del Segrià, habrá que valorar ahora las decisiones a tomar. Pero en todo caso son las autonomías las que ahora tienen el papel “preponderante” en el control de la transmisión.

Gabinete de crisis en La Moncloa

Ante el aumento exponencial de contagios, fuentes del Gobierno explican a Confidencial Digital que Pedro Sánchez busca una fórmula que permita confinar a ciudadanos en sus domicilios sin necesidad de aprobar un nuevo estado de alarma generalizado.

Con ese objetivo, el presidente encabezó este lunes en La Moncloa una reunión del comité de seguimiento del coronavirus para analizar el aumento de los rebrotes en España.

Convocó de urgencia a la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, al ministro de Sanidad, Salvador Illa y al director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias (CAES), Fernando Simón. También participó en el encuentro el jefe de gabinete de la Presidencia del Gobierno, Iván Redondo.

Sánchez emplazó al gabinete de crisis a trabajar a destajo para encontrar una alternativa que sustituya el estado de alarma y permita adoptar medidas de urgencia en los próximos días. De no encontrar una vía que encaje en el marco legal, avisan, el Gobierno recurrirá de nuevo a un real decreto de estado de alarma selectivo que afectaría a zonas concretas del país, aquellas más afectadas por la pandemia.

Transmisión descontrolada entre autonomías

Según las fuentes consultadas, el gabinete de crisis de Moncloa ha establecido en todo caso una condición indispensable para ese decreto sobre el estado de alarma para una parte del territorio nacional si la situación se agrava.

Se contempla recuperar esta medida excepcional si se da el caso de una “transmisión descontrolada que supera el ámbito de una comunidad autónoma, y que requiera limitar de una forma muy drástica la movilidad en varias zonas de España”.

El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha manifestado este lunes en público que “el Gobierno no va a eludir su responsabilidad”. Según el número tres del PSOE, se puso fin al estado de alarma “porque cada vez era más difícil recabar el apoyo necesario”.

Ahora, se tiene en cuenta que el decreto del Consejo de Ministros no debería someterse a la aprobación del Congreso de los Diputados hasta quince días después de su entrada en vigor y para el caso de que se solicite una prórroga.

Moncloa se ha quedado sin cobertura legal

En el Gobierno reconocen a ECD que no disponen de más herramientas en este momento para limitar la movilidad de la población en caso de una expansión descontrolada del coronavirus por España. Tras el final del estado de alarma, Moncloa admite que se ha quedado sin cobertura legal para controlar el avance de la pandemia.

La reforma de las leyes sanitarias planteada por el Ejecutivo como ‘plan B’ no estará lista antes de un mes, en el mejor de los casos, y avisan de que la actual legislación no permite limitar derechos de reunión o movimiento salvo en casos muy concretos y con el aval de un juez.

De hecho, la decisión de la juez de Lleida da ahora la razón al Gobierno –afirman- cuando defendía que no había ‘plan B’ al estado de alarma para mantener el confinamiento de la ciudadanía durante las peores semanas de la crisis sanitaria.

Ninguna reforma después de dos meses

Por si esto fuera poco, fuentes de La Moncloa admiten a Confidencial Digital que el Ejecutivo “no ha bajado al detalle del estudio” sobre las cuatro normas que la vicepresidenta Carmen Calvo anunció hace más de dos meses que se preveían ampliar para recurrir a ellas sin necesidad de decretar el estado de alarma.

“Nada se sabe por ahora de aquella reforma, Carmen Calvo la anunció con vistas a un rebrote en otoño, pero quizá la vamos a necesitar bastante antes y no está lista ni de lejos”, se quejan técnicos del Ministerio de Sanidad.

Aunque en ningún caso alcanzará la capacidad que proporciona el decreto de alarma, la idea que barajaba el Gobierno implicaba un desarrollo de una ley orgánica con base en la legislación en vigor desde los años ochenta para lidiar con un repunte de la pandemia.

La Ley General de Sanidad (1986), la Ley Orgánica de Medidas Especiales en Materia de Salud Pública (1986), la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud (2003) y la Ley General de Salud Pública (2011) están pensadas y redactadas para crisis sanitarias con una menor propagación territorial que la actual. El tiempo apremia.