Política

Sanidad colará a 100.000 temporeros en la vacunación española para evitar rebrotes descontrolados en verano

La Comisión de Salud Pública ha autorizado a las autonomías que este colectivo de extranjeros reciba a partir de mayo una sola dosis de AstraZeneca o la de Janssen

Temporeros trabajando
photo_camera Temporeros trabajando.

Alarma en el Gobierno y en las autonomías ante la llegada masiva de temporeros el próximo verano, con la población española todavía sin haber alcanzado la inmunidad. Las zonas agrícolas trabajan en medidas urgentes con Sanidad debido a que los trabajadores se mueven por las campañas de los distintos territorios.

Con el objetivo de tener al 70% de la población vacunada a finales de agosto, el Gobierno actualizó hace una semana la Estrategia de Vacunación, por quinta vez, añadiendo ciertos cambios.

Incluyó la ampliación del límite de edad para la de AstraZeneca, la incorporación de nuevos grupos de vacunación o el establecimiento de los criterios a seguir para los que ya hayan pasado la infección.

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Priorizar a los temporeros extranjeros

Hay que destacar que la movilidad de los temporeros fue uno de los principales factores que favoreció la propagación descontrolada del virus, cuando decayó el estado de alarma en vísperas del pasado verano.

Un escenario que amenaza de nuevo a todo el país en puertas de que se abra de nuevo la movilidad entre autonomías a partir del próximo 9 de mayo con el final de los cierres perimetrales.

Vacunación masiva tras llegar a España

Así, según ha podido saber Confidencial Digital por fuentes del Consejo Interterritorial, el Ministerio de Sanidad y las consejerías autonómicas han comenzado a valorar la posibilidad de vacunar a los trabajadores del campo a partir del mes de mayo. Se prevé la llegada este año de unos 100.000 temporeros al país.

El plan inicial es que se les administre bien una sola dosis de AstraZeneca o, incluso, la monodosis de Janssen, que llegará previsiblemente a partir del 19 de abril, y cuyo uso ha recomendado la Comisión de Salud Pública para los colectivos difíciles de localizar, como personas sin hogar o temporeros.

Hay que recordar que algunas comunidades autónomas implantaron hace un año los test rápidos a gran escala, en este caso, en forma de “autocovid”. La búsqueda de contactos se demostró insuficiente para detectar a todos los asintomáticos y hubo que realizar tests masivos a los temporeros.

Cinco millones de españoles vacunados

En el momento en el que el Gobierno ha previsto la vacunación de los temporeros extranjeros se habrá inmunizado a cinco millones de españoles, según el calendario de vacunación que anunció esta semana el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Por el momento, el mes de marzo ha finalizado con un 5,91% de la población española inmunizada completamente contra la Covid-19 -esto es, con las dos dosis-, y un 11,2% habiendo recibido una, según los datos facilitados por el Ministerio de Sanidad.

Pese a ello, la meta fijada de tener a todos los mayores de 80 años vacunados para estas fechas no se ha cumplido.

En total, un 70,8% de este colectivo ha recibido una dosis y el 40,2% es ya inmune a la enfermedad. Mientras tanto, la vacunación en personas de entre 70 y 79 sigue retrasándose, y deja a una gran mayoría de esa franja de edad todavía desprotegida frente al virus (solo el 2,6 % han recibido la pauta completa).

Evitar rebrotes descontrolados en verano

El objetivo de esta campaña de inmunización es evitar los rebrotes descontrolados que se registraron el pasado verano, especialmente en Cataluña y Aragón, pero que fueron el germen de la segunda ola en España. Cataluña dictó el pasado julio el primer confinamiento masivo tras decaer el primer estado de alarma.

La Generalitat ordenó aislar a los casi 210.000 habitantes de la comarca leridana del Segrià, incluyendo a su capital Lérida, después de detectar un importante aumento de los contagios y hospitalizaciones por Covid-19, derivados de los brotes registrados en la zona, la mayoría surgidos a raíz de infecciones entre temporeros llegados para trabajar en la recogida de fruta y alojados en condiciones insalubres.

El Govern tuvo que admitir después que había fallado en el control del brote entre este colectivo. Los brotes comenzaron a desbocarse en empresas frutícolas, agroalimentarias, comunidades de vecinos, residencias geriátricas y hostales donde atienden a personas sin hogar.

El dato llegó a multiplicar casi por 20 la media española y se acercó a las cifras que se registraban en las peores semanas de la pandemia en zonas tan castigadas como Madrid.

También en Aragón, la aparición de brotes de coronavirus entre los trabajadores de explotaciones y empresas agrícolas del Aragón oriental, donde se sitúan las principales y más tempranas zonas productoras de fruta dulce, dio origen a una segunda ola de coronavirus en la comunidad de la que se culpó al sector agrario.

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