Política

Torra busca un choque contra el Estado como excusa para forzar elecciones

Los partidos catalanes tienen la convicción de que aprovechará la gran división en el Govern y de que tratará de forzar un requerimiento previo al 155 para justificar el adelanto de las autonómicas

Quim Torra.
photo_cameraQuim Torra.

Cataluña lleva cinco días en llamas tras conocerse la sentencia del procés, y la situación empieza a ser insostenible. Desde el Govern no se están tomando medidas, y la brecha existente dentro del ejecutivo regional se hace cada vez más profunda, con un Quim Torra que tiene menos apoyos que nunca.

El president ha decidido ir por libre, actuar por su cuenta y, tal y como se informó en ECD, está fuera de control. Su intervención en el Parlament el jueves así lo confirma y, en opinión de otros cargos del Govern, esa actitud justifica que consejeros y demás cargos de la Generalitat estén tratando de aislarle.

De esa oposición interna contra Torra se encuentra perfectamente informado el Gobierno de Pedro Sánchez, que se ha propuesto dar una respuesta “moderada” a los disturbios en Cataluña... siempre y cuando el resto del Govern consiga retener a Torra y el desafío institucional no vaya a más.

La oportunidad de Torra

El jefe del Ejecutivo catalán, por su parte, no ha rebajado un ápice su discurso y continúa dispuesto a mantener su desafío al Estado. Una postura que los diferentes partidos catalanes interpretan como una “estrategia electoral” de Torra.

Desde ERC cuentan al Confidencial Digital que ya antes de la sentencia por el juicio del 1-O, JxCAT y el propio Torra consideraban que una condena por parte del Tribunal Supremo podía convertirse en una “oportunidad” para justificar el adelanto de las autonómicas.

Como trasfondo, el actual president, al igual que Puigdemont, no quiere dar oportunidad a Artur Mas, cuya inhabilitación concluye en febrero, de presentarse de nuevo como candidato a la Generalitat. Por ese motivo, “llevan tiempo pensando cómo convocar elecciones antes”.

Ahora, una vez conocida la sentencia, esa oportunidad se ha “activado”. A pesar de lo cual, añaden las fuentes consultadas, “Torra necesita más argumentos... y los está buscando”.

El Govern, totalmente fracturado

Con tal horizonte, sostienen altos cargos de Esquerra, el primer objetivo de Torra es “marcar distancias con nosotros”. Por ese motivo, decidió romper la estrategia conjunta pactada entre JxCAT y ERC sobre la reacción del Govern a la sentencia.

Torra, lejos de condenar los primeros actos violentos, posó con los independentistas que cortaron la AP-7. Ya en la medianoche del miércoles al jueves, y después de tres días de disturbios, se vio forzado a realizar una declaración institucional en la que dijo que los autores de los altercados eran “infiltrados” en el independentismo.

Un discurso y unas formas que han sido criticadas, a nivel interno, por consejeros de Esquerra y hasta por el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés.

El president, sin embargo, no está tratando de buscar consenso, sino de hacer más evidentes sus diferencias con Esquerra. De ahí el anuncio de un nuevo referéndum, que los republicanos descartaban.

El Govern se encuentra totalmente fracturado. Y es, precisamente, esa imagen de ruptura la que quiere explotar Quim Torra para justificar un adelanto electoral.

Choque con el Estado

La división en el gobierno de la Generalitat se manifiesta en la fuerte oposición que está encontrando Torra a su apuesta por desafiar al Estado. Según cargos del Govern, “parece que quiere provocar la aplicación de un nuevo 155”.

Ese diagnóstico lo comparten también importantes cargos del PSC, muy próximos a Iceta, que han transmitido a colaboradores de Pedro Sánchez la situación política que se vive en Cataluña tras la sentencia del 1-O.

Estos cargos socialistas tienen claro que Torra va a seguir con su desafío, porque quiere “forzar las cosas” y que al Gobierno central no le quede otra que enviarle el requerimiento previo a la aplicación del 155.

El president, afirman las fuentes consultadas, “ansía ese requerimiento”, para tener el argumento definitivo que le permita convocar elecciones:

--“Quedará como un mártir, al haber sido 'atacado' por el Gobierno, y anunciará que, para evitar una nueva intervención del Estado en la autonomía de Cataluña, llama a los catalanes a las urnas”.

Ese escenario ya lo manejó Carles Puigdemont hace dos años, aunque “él decidió ir hasta el final y se aplicó el 155”. Torra, por su parte, busca reivindicarse como president y “solo usará su desafío al Estado como argumento electoral”.

Los partidos, preparados

La situación es ya “muy extrema”, pero “puede ir a peor” porque “Torra cree que eso le beneficia”. En todo caso, señalan desde diferentes partidos, “estamos ya preparados para unas nuevas elecciones en Cataluña”.

La sensación de “final de legislatura”, añaden, “quedó patente” el jueves, en el Parlament, y lo que dijo fue un aviso para todos: “Algunos ya estábamos manejando la posibilidad de un adelanto electoral. Ahora, ningún partido tiene dudas de que es justo lo que busca Torra”.

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