Política

El lapsus de Sánchez: convocar las elecciones “por decreto-ley”

Los entresijos de la rueda de prensa en Moncloa para anunciar la fecha del 28 de abril

Pedro Sánchez anuncia la convocatoria de elecciones.
photo_cameraPedro Sánchez anuncia la convocatoria de elecciones.

“Les anuncio que, en ejercicio de las facultades que ostento como presidente del Gobierno, y previa deliberación del Consejo de Ministros, he propuesto la disolución de las cámaras y la convocatoria de elecciones generales, para el día 28 de abril”.

De esta forma comunicó Pedro Sánchez su decisión de poner fin a la legislatura 259 días (ocho meses y dos semanas) después de haber ganado de forma inesperada la moción de censura que presentó contra Mariano Rajoy en mayo/junio de 2018.

Sánchez añadió que había comunicado su decisión al rey, y detalló el procedimiento legal y constitucional para ir a elecciones: “Como saben, de acuerdo a lo establecido en el artículo 115 de la Constitución española, tanto la propuesta de disolución de las Cortes, como la fijación de la fecha de celebración que les he anunciado a todos los españoles y españolas, se materializarán, como no puede ser de otra manera, mediante un Real Decreto-Ley, que será publicado en el Boletín Oficial del Estado en tiempo y forma”.

El problema de esta frase es que el presidente del Gobierno tuvo un lapsus y cometió un error al calificar el documento que firmará para llamar a los españoles a las urnas.

Error con el decreto-ley

El artículo 115 de la Constitución citado por Sánchez establece, en su primer punto, que “el Presidente del Gobierno, previa deliberación del Consejo de Ministros, y bajo su exclusiva responsabilidad, podrá proponer la disolución del Congreso, del Senado o de las Cortes Generales, que será decretada por el Rey. El decreto de disolución fijará la fecha de las elecciones”.

Es decir, que la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones se articula a través de un decreto, y no de un decreto-ley, como dijo Pedro Sánchez.

La diferencia resulta notable. Los decretos-leyes son disposiciones legislativas provisionales que el Gobierno puede dictar “en caso de extraordinaria y urgente necesidad”, según el artículo 86 de la Constitución; tienen rango de ley, pero no pueden “afectar al ordenamiento de las instituciones básicas del Estado, a los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos regulados en el Título I, al régimen de las Comunidades Autónomas ni al Derecho electoral general”; y han de ser sometidos a debate y votación de totalidad en el Congreso de los Diputados en treinta días.

Nada de esto ocurre con la norma que convoca las elecciones, que es en realidad un real decreto. No hay más que comparar, por ejemplo, los decretos de convocatoria de las elecciones generales de 2015 y 2016 con el real decreto-ley que el 29 de diciembre aprobó el propio Gobierno de Pedro Sánchez para revalorizar las pensiones y otras medidas urgentes ante la falta de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado que entraran en vigor el 1 de enero de 2019.

A diferencia de Mariano Rajoy, José Luis Rodríguez Zapatero, José María Aznar y Felipe González y Adolfo Suárez, Pedro Sánchez no es licenciado en Derecho, sino en Ciencias Económicas. El otro presidente de la democracia sin formación jurídica universitaria fue Leopoldo Calvo-Sotelo, ingeniero de caminos, canales y puertos.

Sólo dos ministras de respaldo

Más allá de este error de Pedro Sánchez a cuenta del real decreto-ley, la comparecencia en el Palacio de la Moncloa dejó otros detalles sorprendentes y llamativos:

-- Retraso: la comparecencia comenzó con unos minutos de retraso respecto a la hora de las diez de la mañana que se había fijado con anterioridad. La intervención de Pedro Sánchez, vestido con traje oscuro y corbata, duró algo más de veinte minutos.

-- El País y la embajada en Dinamarca revientan la sorpresa: desde que cayeron los Presupuestos en el Congreso, e incluso desde antes, distintos medios habían publicado fechas que el Gobierno barajaba para celebrar elecciones anticipadas. La del 28 de abril ya se había manejado, pero llamó la atención que, antes de que Sánchez lo anunciara oficialmente, varios medios se le adelantaron y dieron por confirmada esa fecha.

Unos minutos antes El País reveló que Sánchez ya había comunicado a sus ministros el día elegido, 28 de abril. Eso provocó malestar entre los asistentes a la rueda de prensa en La Moncloa, por lo que miembros de la Secretaría de Estado de Comunicación se apresuraron a confirmarles también la fecha.

Lo más inaudito fue que también ‘avanzó’ la fecha la embajada de España en Dinamarca. En su cuenta en Twitter publicó un mensaje, en mayúsculas, “El próximo 28 de abril se celebrarán elecciones generales en España”. Lo hizo a las 10:08, cuando aún Pedro Sánchez estaba introduciendo su discurso y no había comunicado la fecha. La embajada borró el tuit y publicó después una noticia de El País con la convocatoria confirmada.

-- Sólo dos ministras apoyándole: junto a Pedro Sánchez llegaron a la sala de prensa con sólo dos ministras, la vicepresidenta, Carmen Calvo, y la portavoz, Isabel Celáa, que se sentaron en primera fila. Allí estaba también el director del Gabinete de Presidencia del Gobierno, Iván Redondo.

El resto de ministros siguieron la comparecencia de Sánchez por una pantalla de televisión, en un salón del edificio principal de La Moncloa, aneja a la estancia donde se había celebrado el Consejo de Ministros Extraordinario. Pedro Sánchez salió del edificio con las dos ministras y con Redondo, y fue caminando a las dependencias que acogen la sala de prensa. La breve caminata fue grabada y difundida por Moncloa, igual que la fotografía de los otros ministros viendo a Sánchez por televisión.

-- A su vuelta al salón del Consejo de Ministros, para celebrar la segunda reunión, la ordinaria, los ministros recibieron de pie y con aplausos a Pedro Sánchez. De nuevo Presidencia difundió un vídeo del momento, y las imágenes permiten ver cómo algunos ministros no se volcaron tanto en el aplauso. La titular de Industria, Reyes Maroto, pasó hacia su silla escribiendo por el móvil. Josep Borrell siguió hablando con Meritxell Batet, mientras otros Dolores Delgado, Carmen Calvo, José Luis Ábalos, Magdalena Valerio y José Guirao, por ejemplo, sí mostraban entusiasmo en la ovación.

-- Críticas en las redes sociales: la larga intervención de Pedro Sánchez antes de concretar la fecha de las elecciones, desgranando los éxitos de su Gobierno, fue recibida con críticas en las redes sociales, sobre todo por conocidos analistas y tertulianos, que se quejaron de que hubiera aprovechado una circunstancia tan singular como el anuncio de elecciones para lanzar lo que muchos calificaron como mitin pre electoral.

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