Política

La venganza de Pablo Iglesias: escondió al Gobierno la guía de Trabajo sobre el coronavirus

Ordenó a Yolanda Díaz que no consultara el documento con nadie para que no se lo corrigieran como le ocurrió a Irene Montero con la Ley de Libertades Sexuales

Foto del desencuentro de Pedro Sánchez con Pablo Iglesias
photo_cameraFoto del desencuentro de Pedro Sánchez con Pablo Iglesias

Pablo Iglesias se ha vengado del PSOE. La guía del Ministerio de Trabajo sobre el coronavirus, que ha provocado una gran bronca, fue difundida por el equipo de Yolanda Díaz tras recibir la orden del vicepresidente segundo del Gobierno de que no fuera consultada con nadie. No estaba dispuesto a que Moncloa y Sanidad se la corrigieran.

La guía disparó las alarmas, además de las iras de la patronal y los sindicatos al no ser consultados, y por incluir la opción de “paralizar la actividad laboral” en los centros laborales donde hubiera “un riesgo grave e inminente” de contagio. Sanidad, en cambio, no ha emitido alertas similares, por ejemplo, para los colegios. Y ha optado por moderar los mensajes.

La “venganza” de Pablo Iglesias

Pues bien. Fuentes próximas al vicepresidente segundo del Gobierno admiten a Confidencial Digital, que Pablo Iglesias se negó a que Moncloa y Sanidad volviesen a rectificar un documento de otra de las ministras de Podemos, en este caso de Yolanda Díaz.

“Lanzadla, esta vez no nos corrigen ni una coma”, trasladó al departamento de Trabajo, dependiente de la Vicepresidencia de Derechos Sociales y Agenda 2030 de Iglesias. Un puenteo que se interpreta en su entorno como una “venganza” contra el PSOE.

Reconocen que el líder de Podemos “no ha encajado nada bien las duras críticas a Irene Montero” por los errores técnicos del Ministerio de Igualdad, que “fueron filtrados a la prensa al milímetro por Justicia y el PSOE” durante la redacción de la Ley de Libertades Sexuales.

Evitar que la guía fuera corregida

Hay que recordar que el anteproyecto tuvo que ser prácticamente rehecho a última hora antes de someterlo el pasado martes a la deliberación del Consejo de Ministros.

Según las fuentes consultadas por ECD, Pablo Iglesias ordenó en esta ocasión a la ministra de Trabajo que no consultara el documento con nadie, ni con patronal ni sindicatos, para que no se lo corrigieran como le ocurrió a Irene Montero.

En el entorno de Iglesias no se olvida que la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, llegaron a comentar públicamente que hubo que emplearse a fondo para corregir fallos técnicos, jurídicos y hasta ortográficos en la ‘Ley Montero’.

La reacción inmediata del líder de Podemos fue acusar de machismo a sus dos colegas de Gobierno: “En las excusas técnicas hay mucho machista frustrado”. Una opinión que fue respaldada después por el portavoz del partido morado en el Congreso, Pablo Echenique.

Iglesias echó en cara a la vicepresidenta y al ministro de Justicia su actuación advirtiendo de que “las discrepancias se resuelven a puerta cerrada”, a lo que Campo respondió que “los políticos solemos hablar demasiado”.

Moncloa ha desautorizado a Trabajo

Ante la disfunción provocada entre los ministerios de Sanidad y Trabajo a cuenta de la respuesta al coronavirus, Moncloa reaccionó con contundencia este jueves antes de que aumentase la polémica interna, a pesar del desgaste que sufre ya un recién nacido Gobierno de coalición que empieza a acumular demasiados choques sin haber cumplido ni los primeros cien días de gestión.

La Secretaría de Estado de Comunicación emitió un comunicado para dejar claro que la responsabilidad de la gestión de la crisis del coronavirus es de Sanidad. “Todo el Gobierno sigue las indicaciones concretas del Ministerio de Sanidad”, zanjó, lo que a su vez suponía una desautorización de las recomendaciones emitidas por Trabajo.

Yolanda Díaz ha quedado ‘tocada’

Por si esto fuera poco, Yolanda Díaz tuvo que rebajar la alarma ante los medios. En declaraciones en el Congreso especificó que el cierre de las empresas es una “medida extrema” que está prevista en la ley de prevención de riesgos laborales sólo para “situaciones de muy elevado riesgo”.

Y añadió: “No pasa nada, no pasa nada. Simplemente estamos lanzando una guía preventiva”, pero “esperemos que no tenga que llegar a aplicarse”. La ministra la justificó afirmando que “el Gobierno tiene que prever todas las situaciones (...) mando un mensaje de tranquilidad, no está pasando nada”.

En Moncloa consideran que, en esta ocasión, no se ha producido un choque entre el PSOE y Unidas Podemos en el seno del Gobierno de coalición, como ocurrió con el anteproyecto de Ley de Libertad Sexual. No ven “mala intención” en el documento, pero sí ha molestado profundamente el puenteo. Por la alarma que la guía ha generado.

Por otro lado, altos cargos socialistas del Ejecutivo explican a ECD que, con esta venganza, “Pablo Iglesias ha hecho un flaco favor a Yolanda Díaz que ha perdido por ahora la confianza de uno de sus principales apoyos: los sindicatos”, afirman.

“Iglesias tendrá que ver si esta rabieta le ha compensado. Su ministra ha quedado tocada”, añaden.

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