Política

Vox se frota las manos: “Pedro Sánchez (y Puigdemont) nos están haciendo la campaña”

El equipo de Abascal ve una oportunidad en la polémica por el debate electoral: el PSOE lo ha situado al nivel de Casado y los nacionalistas acaban de convertirlo en “víctima”

Santiago Abascal
photo_cameraSantiago Abascal

Santiago Abascal y los dirigentes de Vox no han recibido como un varapalo el veto en el debate electoral. Todo lo contrario. Consideran que la polémica supone una oportunidad para “despertar” a votantes e indecisos en la recta final de la campaña. El PSOE les ha dado protagonismo y los nacionalistas acaban de convertirlos en “víctimas”.

Hasta ahora, tal y cómo se contó en ECD el lunes, el principal temor de Vox era que el PP les robase votos, tanto de los indecisos como de los que, a día de hoy, aseguran que votarán al partido de Santiago Abascal. Era el análisis, más bien pesimista, que realizaba en privado la semana pasada el equipo de máxima confianza del líder del partido verde.

Los dirigentes de Vox reconocían que no las tenían todas consigo. Es más, admiten que el 28 de abril la formación se arriesga a cosechar un sonoro fracaso.

La polémica con el debate electoral da alas a Vox

Sin embargo, la resolución de la Junta Electoral, que ha dejado este martes en suspenso el debate de los cinco candidatos a La Moncloa, ha sido recibida con “gran optimismo” por Vox de cara a la recta final de la campaña electoral. Así lo reconocen a Confidencial Digital varios dirigentes del partido.

El organismo que arbitra el periodo electoral no ha prohibido la participación de Abascal, sino que pretende proteger a las formaciones que sí tienen representación parlamentaria y no han sido invitadas.

El PSOE ha colocado a Abascal al nivel de Casado

Por lo pronto, la decisión del Comité Electoral del PSOE de aceptar como único debate el organizado por Atresmedia el 23 de abril y en el que participará Pedro Sánchez con PP, Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox, colocó al líder de Vox al nivel del resto de candidatos a La Moncloa, a pesar de no contar con representación parlamentaria. "Pedro Sánchez nos está haciendo la campaña", celebran altos cargos de Vox.

Pero sobre todo, destacan en el partido verde, el PSOE situó a Santiago Abascal a la altura de Pablo Casado. La aceptación del debate a cinco supuso rechazar el cara a cara que había pedido el líder del PP, con la idea de presentarse como la alternativa real y el verdadero líder de la oposición.

Un debate que sí se produjo en la campaña de 2015 entre el propio Pedro Sánchez y el entonces presidente Mariano Rajoy, y que ahora el PSOE rechaza porque considera que le interesa más el enfrentamiento directo con Vox. En el partido verde están encantados con la deferencia: sólo les beneficia.

Los nacionalistas han convertido a Vox en “víctima”

Y por si esto fuera poco, ahora los nacionalistas catalanes, vascos y canarios deberán ser incluidos en el debate del próximo 23 de abril si Atresmedia quiere celebrarlo. Esa ha sido la resolución de la Junta Electoral Central en respuesta a los recursos presentados por ERC, Junts per Catalunya, PNV y Coalición Canaria tras no haber contado con ellos.

La decisión de la Junta no tiene que ver solamente con la participación del partido de Santiago Abascal, que no cuenta con representación parlamentaria, sino con que hayan sido excluidos los grupos nacionalistas e incluido un partido extraparlamentario.

Visto lo visto, según las fuentes consultadas por ECD, la iniciativa impulsada por los partidos nacionalistas ha convertido a Vox en “víctima”, lo que provocará una movilización de su electorado. “Lo que han conseguido es crear más votantes de Vox”, afirman en el partido verde.

Ven una pinza PSOE-Vox, como la de PP-Podemos

De cara al debate electoral, los de Abascal dan por hecho que –de celebrarse- Pedro Sánchez meterá en el mismo saco a los tres partidos de la derecha, en una estrategia dirigida a presentar al PSOE como alternativa real a las “tres derechas”.

Un plan que, a juicio de Vox, favorece a Santiago Abascal y debilita a Pablo Casado. El presidente del Gobierno intentará que los tres partidos de la derecha se enfrenten entre sí, restando de esta manera trascendencia a lo que diga el PP, su rival más temible.

Una táctica similar, recuerdan en la formación de Abascal, a la que utilizó Soraya Sáenz Santamaría en el debate de las generales de 2015, donde la entonces vicepresidenta buscó el careo con Pablo Iglesias, apenas confrontó con Pedro Sánchez y ninguneó a Albert Rivera.

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres formar parte de ECD?