Política

La crisis de Marruecos desata una batalla de las ministras de Podemos contra Marlaska

Yolanda Díaz ha movido a Irene Montero y Ione Belarra a que presionen al ministro contra las devoluciones en caliente y para que reparta menores marroquíes por toda la Península

Yolanda Díaz
photo_camera Yolanda Díaz.

Ante la crisis de Marruecos, Podemos está manteniendo un complejo equilibrio, tratando de diferenciar su posición en el Gobierno de coalición y la postura del partido. Es una estrategia marcada por la vicepresidenta tercera, Yolanda Díaz, pero que no está evitando la tensión interna dentro del Consejo de Ministros, pese a que no está trascendiendo.

Desde dentro de la formación morada, su responsable de Internacional, la eurodiputada Idoia Villanueva, ha reclamado en las redes sociales no ceder al “chantaje” de Marruecos, al que acusa de “presionar” a España.

Y ha vuelto a defender el referéndum para el Sahara, un punto que compromete al Gobierno en su conjunto.

Con esa reiteración, Podemos no renuncia a sus reivindicaciones, porque la demanda de la consulta figura en el punto 118 del programa electoral, aunque evita polemizar con ello en el Ejecutivo de coalición.

Que el conflicto no trascienda

La prudencia de Unidas Podemos, ante la primera gran crisis migratoria que gestiona el Gobierno de coalición después de que Pablo Iglesias dejase la política, obedece a un cálculo.

Según ha podido saber Confidencial Digital por fuentes del Ejecutivo, tanto del PSOE como de Podemos, Yolanda Díaz ha ordenado evitar la polémica y mantener un perfil bajo debido a la gravedad de la situación.

En marzo, el muelle canario de Arguineguín colapsó por la llegada de inmigrantes en situación irregular desde Marruecos. En aquel momento, Iglesias tensó hasta el límite los vínculos en la coalición reiterando su apoyo al Frente Polisario y complicando así la relación diplomática de España y Marruecos.

Lo hizo, incluso, horas antes de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajara a una reunión en Rabat.

Hay que evitar los reproches en público

La nueva estrategia encaja con la actitud que la vicepresidenta tercera busca implantar como norma entre los ministros del partido morado: Podemos como partido sigue manteniendo sus ideas, pero las trasladará a través de portavoces con una proyección pública menor.

 

Según las fuentes consultadas por ECD, Díaz también ha demandado expresamente a la futura líder de Unidas Podemos, Ione Belarra, que evite reproches en público a los socios de Gobierno, a diferencia de lo que ocurrió hace dos meses, cuando Iglesias indignó a los ministros socialistas con la crisis migratoria en Canarias.

En aquel momento, el ex líder de Podemos atacó duramente en público al Ministerio del Interior por las ‘devoluciones en caliente’, y reclamó al Ejecutivo que garantizara la celebración de un referéndum de autodeterminación del Sahara.

Contra Marlaska por las devoluciones

Pese a la imagen de unidad que se intenta transmitir, fuentes del Ejecutivo explican a ECD que las ministras del Podemos (Yolanda Díaz, Ione Belarra e Irene Montero) han iniciado una “guerra soterrada” contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que no trasciende.

Le presionan, y le reprochan duramente en privado por las 6.500 devoluciones en caliente que ha ordenado en la frontera de Ceuta.

No obstante, la vicepresidenta tercera ha asumido que la situación es tan crítica para el Gobierno que ha convencido a Montero y a Belarra  de que, en este momento, “no se puede generar una crisis” sobre este punto, más allá de presionar a Marlaska para que renuncie a aplicar la medida, pero sin que la polémica trascienda públicamente.

Acoger a los menores en la Península

No es el único frente de las ministras de Podemos contra el ministro del Interior. Las fuentes a las que ha tenido acceso ECD cuentan que Díaz, Montero y Belarra han acordado también presionar a Fernando Grande-Marlaska para que se acoja en la Península a los menores marroquíes que han cruzado la frontera de Ceuta.

En el entorno de Marlaska aseguran que no tiene ninguna intención de ceder a las peticiones de las representantes de la formación morada.

Pese a ello, Ione Belarra se ha movilizado: se ha reunido por su cuenta con los representantes de las comunidades autónomas para ubicar a los más de 1.000 menores que han llegado en los últimos días a la ciudad.

Considera que es su primera prueba de fuego como ministra de Derechos Sociales, pocos días después de haber heredado el cargo de Pablo Iglesias, quien de momento guarda silencio en público sobre lo ocurrido, en línea con la estrategia marcada por su sucesora Yolanda Díaz.

“Ni una provocación más a Marruecos”

Hay que recordar también que, tal y cómo contó ECD, la estrategia marcada por Moncloa y Exteriores para tratar de solucionar la crisis pasa por “no incomodar a Rabat”.

El departamento que dirige Arancha González-Laya ha recomendado suavizar la posición española sobre el Sáhara, muy diferente a la que defiende Unidas Podemos. Una estrategia que Moncloa busca que sea apoyada ahora por los ministros de la formación morada.

De hecho, ha trasladado unas instrucciones concretas a los representantes de Podemos para que eviten, en estos momentos de máxima tensión, reclamar un referéndum en el Sáhara, no propongan acoger a líderes del Frente Polisario, y no acusen a Rabat de “chantajear a España”. La advertencia es clara: “Ni una provocación más a Marruecos”.

El Gobierno ha optado así por extremar la cautela con Marruecos, y eso explica que el propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, pese a la evidente pasividad de la policía marroquí en la frontera de Ceuta, haya evitado también cualquier crítica y ha repetido, contra toda evidencia, que “la colaboración es total”.

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