Seguridad

Dispositivo anti-ETA para blindar la Operación salida de agosto. Interior actúa como si no hubiera tregua y activa un protocolo de seguridad en playas y gasolineras

El cese definitivo de la violencia anunciado por ETA el pasado mes de octubre no ha alterado los protocolos de seguridad establecidos por el Ministerio del Interior para estas semanas. El organismo que dirige Jorge Fernández Díaz ha activado un protocolo de seguridad para evitar la instalación de bombas en carreteras y playas españolas.

Según ha sabido El Confidencial Digital, el Ministerio del Interior ha decidido aplicar el dispositivo de seguridad del verano pasado, sin desactivar ninguna de las unidades de la Guardia Civil encargadas de la salvaguarda de los principales objetivos históricos de ETA durante la etapa estival.

Desde la explosión de dos artefactos en Benidorm en 1979, la banda asesina ha atacado durante treinta años los principales activos turísticos del país a través de las llamadas ‘campañas de verano’, consistentes en la instalación de bombas en las carreteras y playas más concurridas de España.

Para evitar esos ataques, que han acabado con la vida de hasta ocho personas en las tres últimas décadas, el Ministerio del Interior ha desplegado controles específicos en carreteras, gasolineras, y vías de acceso todos los veranos. No ha cambiado de estrategia en este 2012 pese al anuncio de cese definitivo de la violencia por parte de ETA.

Fuentes de los servicios de información antiterrorista de la Guardia Civil explican a ECD que “de cara a la operaciones salida de julio y agosto, se ha mantenido el mismo nivel de alerta, y el mismo protocolo de seguridad que hace un año, manteniéndose vigentes los mecanismos de vigilancia del verano de 2011 y el mismo nivel de alerta”.

Tal y como se informó en estas páginas, Interior tiene constancia de la existencia de tres comandos activos de la banda terrorista, lo que justifica la decisión de mantener el dispositivo de seguridad: “esos miembros de la banda son ahora mismo totalmente impredecibles, por lo que tenemos que estar preparados ante cualquier posible ataque”. advierten.

Protección específica a cuarteles y sedes políticas

Además de activar el protocolo de seguridad en playas y carreteras, el ministerio también ha mantenido este verano las llamadas normas SIYAP (de Seguridad y Autoprotección), para ‘blindar’ las sedes políticas, los cuarteles de la Guardia Civil y las residencias de autoridades.

Las fuentes consultadas explican que “el objetivo es evitar que cualquier ministerio, ayuntamiento, casa cuartel o vivienda pueda convertirse en un blanco para los terroristas, por lo que todos estos inmuebles estarán especialmente vigilados”.

En la memoria de los guardias civiles aún está presente el último atentado veraniego de ETA, acaecido en agosto de 2009 en Palmanova (Mallorca), en el que perdieron la vida los agentes Sáenz de Tejada y Salvá: “ese año sufrimos mucho porque semanas antes habían intentado volar la casa-cuartel de Burgos, y desde entonces se ha puesto una atención especial en nuestra autoprotección, que ha impedido nuevos ataques durante los tres siguientes veranos”, aclaran.

Mismo dispositivo, pero menos efectivos

Desde los servicios de información antiterrorista de la Guardia Civil se admite sin embargo a ECD que, pese al mantenimiento de los protocolos de seguridad, “el número de efectivos ha descendido con respecto al año pasado”.

Ese descenso de agentes “no se debe a una orden por parte del ministerio, sino a la falta de nuevos guardias civiles que salen de la academia; las promociones de 2012 han sido mucho menos numerosas que las de años pasados”.

En este sentido, “los Grupos de Reserva y Seguridad y de Acción Rápida, GRS Y GAR, han sido los más afectados por esa tendencia, aunque los agentes están preparados para hacer el mismo trabajo con plantillas más reducidas”.

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