Seguridad

Nuevos datos de la investigación

La Guardia Civil nunca creyó la versión de El Chicle de que había atropellado a Diana Quer

No encontró ningún tipo de rastro en el cuerpo. Debatió en noviembre si detenerle porque no había “dudas” de que era el principal sospechoso de la muerte de la joven

Diana Quer, la joven desaparecida en A Coruña el 22 de agosto.
photo_cameraDiana Quer, la joven desaparecida en A Coruña el 22 de agosto.

El Chicle ha ofrecido varias versiones de los hechos, como que había atropellado accidentalmente a Quer y que había arrojado su cuerpo a la ría, lo cual la Guardia Civil sabía que era “imposible”.



Por ello, Jose Enrique Abuin, El Chicle, era desde noviembre de 2016 el principal sospechoso de la desaparición y muerte de Diana Quer y desde noviembre de 2017 los investigadores ya no tenían “ninguna duda” de que había sido él.

Así lo ha asegurado este martes Manuel Sánchez Corbí, coronel de la Unidad Central Operativa (UCO) durante una comparecencia conjunta con el coronel de la Comandancia de la Guardia Civil de A Coruña, Francisco Javier Jambrina Rodríguez, y el delegado del Gobierno en Galicia, Santiago Villanueva.

El coronel de la UCO ha explicado, asimismo, que El Chicle realizo dos declaraciones diferentes el pasado sabado ante la Guardia Civil, una en la que hablaba de un homicidio accidental por atropello y una segunda ya de madrugada que realizo a peticion propia y en la que aporto el detalle de donde estaba el cuerpo.

Segun este responsable policial, en ningun momento reconocio ningun delito de indole sexual ni tampoco detalles de como fue la muerte de Diana.

En cualquier caso, tambiçen ha explicado el coronel Jambrina que ve "imposible" que, pese a la version dada por el El Chicle, la causa de la muerte de la joven se deba a un atropello. Sanchez Corbi ha añadido que si esto se produjese, "en un cuerpo queda algun tipo de rastro".

Cuando su mujer desmonta su coartada -después de que le muestren pruebas de la agresión en Boiro- y queda en libertad, él pide volver a declarar y “empieza a decir la verdad”.

El detenido les conduce finalmente a la nave abanonada, antigua fábrica de gaseosa. Allí, con una cámara submarina, comprueban que el cuerpo está en el fondo del aljibe, un “depósito de 10 metros profundidad, con una boca de un metro y medio, cubierto por losa de hormigón de unos 7-8 centímetros de grosor”.

El cuerpo se mantiene en buen estado por haber estado sumergido en agua a temperatura constante. Observan que en cinturas y hombros tiene atadas dos cuerdas con dos ladrillos de hormigón. Los bomberos vaciaron y pudieron encontrar otros objetos en el fondo del aljibe, como un bolso y una brida plástica.