Seguridad

Los llaman los ‘Cachorros del Califato’

Mujeres y niños suicidas, el objetivo del Daesh en Europa

Una célula desarticulada en el barrio de El Príncipe (Ceuta) se había especializado en reclutar y adiestrar a menores

Se trata de un paso adelante en la estrategia del terror del Daesh en su ofensiva en Europa: mujeres y niños radicalizados y listos para cometer atentados. Es una consigna directa que llega desde Siria y en la que ya trabajan las células radicadas en Europa, incluida España. Máxima vigilancia por parte de las fuerzas de seguridad.


En los círculos yihadistas los llaman los Ashbal al-Khilafa. Los cachorros del Califato. Menores de edad, preadolescentes, listos para enviar a Siria para empezar a prepararlos como terroristas.

En un principio, este tipo de captación se dirigía al envío de estos menores al territorio del Daesh para formar parte de una siniestra ‘cantera’ de terroristas que asegure la supervivencia del movimiento yihadista.

Ahora, con las fronteras del Estado Islámico completamente impermeabilizadas, donde es prácticamente imposible entrar o salir, la captación de menores se enfoca a realizar atentados en sus países europeos de origen.

Así lo aseguran fuentes especializadas en la lucha antiterrorista a El Confidencial Digital. Afirman que el fenómeno no es nuevo, pero se está intensificando en los últimos meses, conforme el Estado Islámico va perdiendo fuerza en Siria e Irak. Y la situación preocupa, dicen.

Una célula desarticulada en Ceuta

En octubre de 2016 se desarticuló en Ceuta una célula de captación que se había especializado en captar a menores y mujeres. Contactaban con ellos en algunas zonas deprimidas de la ciudad, especialmente en el barrio de El Príncipe, y realizaban su labor ‘pedagógica’ a través de redes sociales.

Se detectó también que el grupo disponía de información precisa, llegada desde Siria, enfocada a que la captación de estos menores se hiciera de manera rápida y eficaz. Qué técnicas utilizar, que vocabulario era el adecuado…

En España se han registrado algunos casos graves de radicalización de menores, que posteriormente han pasado un tiempo bajo atención psicológica para deshacer el ‘lavado de cerebro’. Pero en otros países ha sido incluso más grave.

En Alemania, por ejemplo, un niño de 12 años de origen iraquí intentó cometer un atentado con bomba en la navidad de 2016. Finalmente falló y fue detenido por la policía. Su captura puso al descubierto una red de captación de menores en toda Europa.

“Las mujeres jóvenes, y sobre todo los niños, son dos colectivos muy fácilmente manipulable. Principalmente en las comunidades musulmanas más deprimidas, porque se suele tratar de personas que viven prácticamente en la marginalidad, con escasos estudios y poca perspectiva de futuro” aseguran a ECD fuentes relacionadas la lucha antiterrorista.

Para las células de captación se trata de objetivos “interesantes”. Sobre todo, explican estas voces, porque son capaces de pasar desapercibidos más fácilmente ante una vigilancia policial.


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