Un antidisturbios en Barcelona: “Nos tiran lavadoras, hachas, azadas... la puta guerra”

Los altercados al final de la huelga general se saldan con numerosos policías heridos. Las Fuerzas de Seguridad tuvieron que reponer pelotas de goma, los independentistas han comenzado a quedárselas

Furgones de la Policía Nacional en Barcelona.

La jornada de huelga general en Cataluña este viernes 18 de octubre se ha cerrado con una de las noches más conflictivas de esta semana de disturbios provocados por independentistas violentos tras la sentencia del Tribunal Supremo por el 1-O.

Los incidentes se iniciaron en varios puntos de Barcelona, pero principalmente delante de la Jefatura Superior de Policía, en Vía Layetana, desde donde la Policía Nacional y los Mossos d’Esquadra han ido cargando ante los ataques, barricadas e incendios provocados por los radicales.

La gravedad de los disturbios llevaron a los Mossos a sacar por primera vez el camión con cañón de agua, que más que dispersar a los manifestantes, fue apagando algunas hogueras y abriendo paso a los furgones de los antidisturbios.

Confidencial Digital ha tenido acceso al testimonio de un agente de las Unidades de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional, enviado desde otro punto de España, y que participó en el dispositivo policial en Barcelona.

Todo lo que les lanzaron

“Esto es la puta guerra, no os imagináis lo que hay aquí”: ese es el resumen crudo que este policía nacional antidisturbios hace de horas de auténtica guerrilla urbana por las calles del centro de Barcelona.

Los independentistas violentos y antisistema llevan días utilizando todo tipo de material para enfrentarse y atacar a policías nacionales y mossos d’Esquadra: pirotecnia, piedras, trozos de baldosas, bolas de acero...

Pero este viernes el salto de peligrosidad del material ha sido importante. Así lo indica el testimonio de ese policía de las UIP, que destaca que en esta noche de violencia los radicales les han atacado “con todo”.

“Nos han tirado lavadoras, hornos, picos, palas, hachas, de todo, tiran rodamientos, tornillos, nos han atacado hasta con motosierras, la puta locura”, señala este agente, conmocionado por el nivel de violencia y la extravagancia de las ‘armas’ usadas por los responsables de los disturbios, que muestran un importante grado de coordinación, se mueven perfectamente protegidos por pantallas de cartón o maderas, forman barricadas...

La variedad de elementos que les lanzaron sorprendió a los agentes, que además recibierno cócteles molotov y detectaron ataques, en el choque cuerpo a cuerpo, con artefactos con punta, como banderas que en realidad llevaba como palo una azada.

Policías heridos y pelotas de goma

La virulencia extrema de estos ataques fueron dejando un goteo constante de agentes heridos: muchos de ellos con huesos de manos y brazos rotos, así como otras contusiones, y casos graves como conmocionados por pedradas en la cabeza, de las que se salvaron gracias a los cascos.

De acuerdo con fuentes de la Policía Nacional consultadas por ECD, las Fuerzas de Seguridad pudieron contener apenas a los violentos gracias al uso de gases lacrimógenos, lanzando numerosos botes para obligarles a disperarse.

“Y han lanzado cientos, como 800 pelotas de goma”, por parte de la Policía Nacional, mientras que los Mossos, que tienen vetado ese material, dispararon numerosos proyectiles de foam, que el Departamento de Interior ha controlado en su utilización.

La necesidad de todos estos proyectiles fue tan grande que se vio a los antidisturbios tener que recargar y llevar cajas con más pelotas a los furgones para repartirlas entre los “bocacheros”, los agentes que manejan las escopetas lanzadoras de pelotas.

Por cierto, que una consigna que comenzó a circular en los canales de los Comités de Defensa de la República y otros colectivos independentistas radicales era tratar de ‘secar’ la reposición de estos proyectiles.

Al ver que policías nacionales y mossos estaban incluso recogiendo del suelo pelotas y proyectiles de foam usados, difundieron el mensaje de “recogerlos del suelo si podéis”, ya que se notaba que los agentes se estaban quedando sin suministro.