Seguridad

Una mujer, un coche y un viaje por carretera, las pistas que llevaron a la Policía a dar con el escondite secreto del etarra Troitiño en Londres

Antton Troitiño no estaba muy lejos. Ni en Francia, ni en Bélgica, ni tan siquiera en Sudamérica. El etarra se ocultaba en una modesta barriada de las afueras de Londres. La Policía llegó hasta él gracias a un complejo trabajo de la Comisaría General de Información.

La detención de Antonio Troitiño y de Ignacio Lerín la semana pasada en la capital británica culmina el ‘trabajo de hormiga’ de los anónimos agentes especializados en la lucha antiterrorista del Cuerpo Nacional de Policía.

Hasta hace unos días no tenían ninguna pista fehaciente del paradero de Troitiño, uno de los etarras más buscados y objetivo prioritario de las Fuerzas de Seguridad. Nunca se ha arrepentido ni ha mostrado signos de poner fin a la ‘lucha armada’. El Gobierno tuvo noticias en su día de que se encontraba en Venezuela, donde había dado el salto tras pasar un tiempo en Francia –leer noticia-, pero no tenían ningún dato reciente.

Sin embargo, el rostro de los máximos responsables de la Comisaría cambió cuando llegó una información precisa: un seguimiento a una persona concreta había llevado hasta un domicilio en las afueras de Londres. Y allí había una persona que guardaba bastante parecido físico con Antton Troitiño.

El etarra había tenido máxima precaución con las medidas de seguridad que tomaba y restringía al máximo sus movimientos en el exterior: apenas salía a la calle y cuando lo hacía pasaba totalmente desapercibido.

Pero Troitiño no tuvo en cuenta que los acompañantes de su vivienda sí podían ofrecer pistas a las Fuerzas de Seguridad. Efectivamente, fueron los despistes de quienes vivían con él los que permitieron a la Policía echarle el guante.

Según ha podido saber El Confidencial Digital, la clave para su detención fue el seguimiento practicado a una mujer navarra. Esta ciudadana salió de España, atravesó Francia de sur a norte y pasó a Reino Unido. Su destino final era la casa donde estaban ocultos los etarras Troitiño y Lerín. La Policía consiguió dar con ellos gracias los seguimientos practicados.

Estrecha colaboración CNI – Mi6

Las fuentes consultadas por ECD explican que la información intercambiada entre los servicios secretos español y británico también ha sido clave para la detención del fugado Troitiño.

Ambos servicios llevan colaborando estrechamente. Sobre ETA, el Mi6 avisó al avisó al Centro Nacional de Inteligencia de un primer contacto entre ETA y la BBC para publicar un comunicado. La pista fue correcta y el texto de la banda terrorista se publicó días después.

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