Seguridad

La Guardia Civil crea reservas en toda España para reaccionar ante desórdenes públicos

Una orden de servicio suspende todos los cometidos, salvo los antiterroristas, para centrarse en el estado de alarma contra el coronavirus

Guardias civiles dan el alto a dos viandantes durante el estado de alarma.
photo_cameraGuardias civiles dan el alto a dos viandantes durante el estado de alarma.

La Guardia Civil vuelca todos sus esfuerzos en aplicar el estado de alarma decretado por el Gobierno de España ante la emergencia sanitaria por el coronavirus. Así lo establece la Orden de Servicio 19/2020 (Echo/Alfa) que este domingo 15 de marzo firmó el jefe del Mando de Operaciones, el teniente general Fernando Santafé Soler, y que ha podido consultar Confidencial Digital.

En el texto se establece que los servicios policiales han de orientar prioritariamente a cumplir las obligaciones del real decreto de alarma, limitando los servicios no imprescindibles.

De ahí que se llegue a indicar que “durante el período en vigor del estado de alarma decretado por el Gobierno, quedan en suspenso todos los cometidos contemplados en las diferentes órdenes de servicio en vigor que no contribuyan a la consecución de la misión de la presente orden de servicio o aquellas que se refieran al nivel 4 de protección de alerta antiterrorista”.

Mantener el orden público

Uno de los cometidos que se fijan en la orden 19/2020 es “mantener la seguridad ciudadana y el orden público en las posibles zonas afectadas, así como garantizar el normal funcionamiento de centros sanitarios, ya sean permanentes o habilitados temporalmente”.

En ese contexto, llama la atención una medida concreta. El jefe del Mando de Operaciones, en el documento enviado a todos los jefes de agrupaciones y de zonas territoriales, establece que “se debe asegurar la reacción inmediata con unidades de reserva (ARS y USECICs, principalmente) ante los casos de alteración del orden público que se produzcan, y para reforzar los servicios que así lo requieran”.

Pero, además, “a nivel compañía, también se identificará de entre el personal dedicado a servicios no prioritarios una reserva que pueda ser activada en cualquier momento, al objeto de reaccionar en apoyo del resto de unidades ante la ocurrencia de desórdenes públicos o cualquier otra contingencia. Todo el personal de las compañías, con independencia de su especialidad de destino, podrá formar parte de esta reserva, que únicamente se activará en caso necesario, sin que deba permanecer concentrada”.

Vigilancia en zonas urbanas

El jefe del Mando de Operaciones también pide a los mandos territoriales que den prioridad “a la vigilancia de zonas urbanas para garantizar las medidas aprobadas por el Gobierno”. En el ámbito territorial que le compete a la Guardia Civil, que es el ámbito más rural, no de grandes ciudades, “el esfuerzo principal se llevará a cabo principalmente en las zonas urbanas de las respectivas demarcaciones, así como en las vías de comunicación empleadas para suministros básicos”.

En ese sentido, se ordena incrementar “la vigilancia y protección de los establecimientos de servicios básicos, tales como centros sanitarios y hospitales, farmacias, supermercados, entidades bancarias y gasolineras, al objeto de evitar desórdenes públicos ante la posible afluencia masiva de personas a dichos lugares”.

Ya este fin de semana se vio a guardias civiles, así como policías nacionales y policías locales, tener que intervenir en las puertas de algunos supermercados por aglomeraciones y escenas de tensión.

Saqueos en fábricas y tiendas vacías

Además, y en línea también con esa previsión de tener agentes de reserva ante posibles desórdenes públicos, el jefe del Mando de Operaciones establece que las unidades de la Guardia Civil presten atención “a todos aquellos centros de producción y establecimientos que cesen su actividad económica durante esta fase, al objeto de evitar pillajes y saqueos, así como a las infraestructuras críticas que se determinen”.

Así se cumplirá uno de los objetivos que se marca la Guardia Civil, como es “custodiar los bienes de la población, especialmente los comercios, empresas e industrias clausuradas” por el real decreto.

Ya los Mossos d’Esquadra recibieron órdenes de patrullar por las zonas en confinamiento, como varios pueblos de Cataluña -antes del decreto de estado de alarma en toda España-, para evitar precisamente robos y saqueos.

Por otro lado, la Guardia Civil también impulsará el servicio de patrullas a pie en zonas urbanas, para que haya una presencia reforzada de guardias civiles en las calles.

Clave el sistema NRBQ

Como se ha indicado, los esfuerzos del Instituto Armado se van a volcar en cumplir el estado de alarma contra el coronavirus. Se suspenden otros cometidos, pero se han de mantener determinados servicios, aunque se modulan unos, se reducen otros, se potencian otros.

En lo que respecta a la seguridad estática, se le da prioridad a la vigilancia de infraestructuras críticas, de prisiones, de centrales nucleares y de acuartelamientos. “El resto de los servicios de seguridad que se presta en edificios públicos podría reducirse al mínimo imprescindible, intentando que ese servicio se preste solo durante las horas de apertura al público de la instalación”.

La vigilancia de puertos y aeropuertos se mantiene como prioritaria, pero al considerar que va a haber una menor actividad en ellos, se podrá disminuir el despliegue en determinadas circunstancias.

Gana importancia el sistema NRBQ, que ya se activó en Haro (La Rioja): “Se considera clave la operatividad del personal perteneciente a este sistema”, que tendría que actuar en focos de contagio del virus.

Por su parte, la Unidad de Policía Judicial se reduce “al mínimo imprescindible para reaccionar ante delitos contra las personas o que causen alarma social, así como aquellos relacionadas con ciberdelincuencia y fraudes relativos a material sanitario”.

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