Seguridad

La Guardia Civil tiene desplegados en Cataluña a 400 agentes de los servicios de información

Ha reforzado el dispositivo puesto en marcha el pasado año para hacer frente a dos grandes retos: el terrorismo yihadista y el riesgo de un levantamiento civil por el independentismo

Guardia Civil y Mossos d'Esquadra se llevan al detenido en Ripoll por su presunta implicación en el atentado de Barcelona,
photo_cameraGuardia Civil y Mossos d'Esquadra se llevan al detenido en Ripoll por su presunta implicación en el atentado de Barcelona,

Cataluña vivió, durante el pasado 2017, uno de los años más convulsos de su historia, con los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils del 17 de agosto, el referéndum independentista del 1-O, y la posterior aplicación del artículo 155. En los primeros ocho meses de 2018, la situación parece haberse calmado pero, para la Guardia Civil, “la amenaza se mantiene vigente”.

Por ese motivo, tal y como confirman al Confidencial Digital mandos del Instituto Armado muy próximos a la Dirección General, el Cuerpo tiene desplegados, a día de hoy, a unos 400 agentes de los servicios de información. Unos agentes que realizan su trabajo sobre el terreno, de forma discreta, y “reportan directamente a Madrid”.

Más que hace un año

El despliegue de estos efectivos, de hecho, se ha incrementado con respecto al existente hace un año en Cataluña.

En julio de 2017, ECD informó del envío de 200 guardias civiles de los servicios de información del Instituto Armado. Un refuerzo que se produjo cuando el Govern de ‘Junts pel Sí’ amagó con convocar elecciones y referéndum ese verano.

Desde su llegada, a finales del primer trimestre de 2017, esos guardias civiles, desplazados debido a la situación política, se distribuyeron en las cuatro comandancias que el Cuerpo tiene en la comunidad catalana.

La labor de estos integrantes del Servicio de Información, explican las fuentes consultadas, fue “recabar datos” sobre todos aquellos que pretenden incumplir la Ley mediante la celebración del referéndum independentista”. Un trabajo que dio sus frutos: antes del 1-O, se realizaron importantes redadas contra imprentas que estaban elaborando las papeletas para la consulta.

Una vez aplicado el 155, y restablecida la normalidad en Cataluña, algunos de los agentes enviados regresaron a sus puestos de destino. No obstante, a día de hoy, “hay más agentes que hace un año”, alcanzando la cifra de 400 efectivos.

El procés y el yihadismo, principales amenazas

Esa ampliación del despliegue está, según las fuentes consultadas, “absolutamente justificada”. Entre otras cosas, explican, porque en Cataluña existen “dos grandes amenazas” a las que hay que hacer frente “con la mayor fuerza posible”. Son las siguientes:

-- El terrorismo yihadista. Los atentados perpetrados en Barcelona y Cambrils hace ahora un año confirmaron la tesis de los servicios de información que apuntaban a la región como uno de los principales objetivos del Estado Islámico.

La descomposición de la célula liderada por el imán de Ripoll no ha provocado que el Instituto Armado baje la guardia en la zona: “Se siguen investigando redes de captación, y se han realizado operaciones conjuntas con los Mossos en el último año”.

-- El proceso independentista. A pesar de la aplicación del artículo 155 y la aparente vuelta a la normalidad institucional en Cataluña, en la región “no ha cambiado nada”. Existe la amenaza de una vuelta a la ilegalidad.

Además, añaden, “ha aumentado la violencia”, debido a la aparición de grupos radicales como los Comités de Defensa de la República. Un fenómeno que no hace descartar, ni mucho menos, un “estallido civil” que, desde hace meses, tratan de evitar los servicios de información de la Guardia Civil.

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