Seguridad

Guardias civiles celebran una medida que dificulta los suicidios: se van a instalar 5.200 armeros para guardar las pistolas

Lo habían solicitado asociaciones profesionales, para que los agentes no tengan que llevarse a casa el arma corta de dotación

La Dirección General de la Guardia Civil va a adquirir 5.200 armeros, hechos de acero, para que los agentes guarden en ellos sus pistolas de dotación de forma segura.

A través de la Jefatura de Asuntos Económicos, ha abierto una licitación con 503.600 euros de presupuesto para contratar el “suministro de un mínimo de 5.200 armeros para armas cortas, para diversas unidades de la Guardia Civil”.

La Guardia Civil contempla que cada armero le cueste 80 euros, más IVA. Se entregarán 2.600 en 2023 y otros 2.600 en el año 2024.

Ha establecido una serie de características mínimas que debe cumplir cada uno de los 2.600 armeros: puerta de acero de espesor de 6 mm o mayor, cuerpo de acero de espesor 2 mm o mayor, sistema de cierre mediante cerradura de seguridad de 3 o más puntos con 2 llaves, giro de bisagras interiores desmontable, con identificación numérica de cada armero, y con medidas exteriores de 150 mm (alto), 250 mm (ancho) y 300 mm (fondo) ±10%.

La Dirección General de la Guardia Civil justifica la idoneidad de esta compra, señalando que “los armeros que se pretenden adquirir son idóneos por sus características técnicas, dado que cumplen con las adecuadas medidas de seguridad, a fin de que puedan ser depositadas las armas, cuando no están siendo utilizadas por sus adjudicatarios”.

Además, argumenta que “para cumplir con el objetivo de dotar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de los medios técnicos, materiales e infraestructura idóneos para el desempeño de sus funciones, contemplados en el programa de gasto de seguridad ciudadana, es necesario que los componentes de la Guardia Civil se encuentren dotados del material auxiliar suficiente para conseguir la operatividad y eficacia del Servicio, garantizando la atención permanente y directa, y la respuesta inmediata al ciudadano”.

Entre dicho material “se encuentran los armeros para armas cortas, siendo necesaria su adquisición para la custodia del arma de dotación en la Guardia Civil”.

Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) celebran esta compra de armeros: “80 euros que pueden salvar vidas”.

Esta asociación profesional, la segunda con mayor representación en el Consejo de la Guardia Civil, destaca que “guardar la pistola reglamentaria y no tener que cargar siempre con ella es más que necesario”, e incluso que “puede ser vital en ocasiones”.

El número de suicidios en las Fuerzas de Seguridad, y concretamente en la Guardia Civil, es notablemente elevado. Muchos de estos suicidios se cometen disparándose con su propio arma de dotación.

“Hemos conocido cómo han procedido a quitarse la vida algunos compañeros y la lacra del suicidio hay que atajarla de todos los modos posibles: con armeros, con ayuda psicológica, con la externalización y refuerzo de psicólogos, normalizando los asuntos relativos a la salud mental para que no siga siendo un tema tabú dentro de la Guardia Civil”, reclama la asociación, que valora que “la compra de 5.200 armeros para guardar el arma corta reglamentaria es un paso para lograr los avances tan necesarios ante una cuestión de tal magnitud”.

 

La adquisición de armeros para todas las unidades del cuerpo es una de las peticiones más reiteradas de la Asociación Unificada de Guardias Civiles, que celebra que la Dirección General ha acogido de forma positiva esta idea y por eso ha lanzado esta compra.

Los pliegos del contrato no detallan a qué unidades se entregarán los 2.600 armeros. Desde AUGC piden se compren más armeros, para que todas las dependencias de la Guardia Civil en toda España dispongan del mismo: “A día de hoy ya debería ser una realidad que los agentes en cualquier destino pudieran guardar el arma asignada en un lugar habilitado dentro de los cuarteles”.

Los armeros en los cuarteles y puestos fomentan que los agentes dejen allí guardadas sus armas de dotación cuando acaban sus servicios. Así no se la llevan a casa, y no la tienen a mano en caso de sufrir crisis psicológicas que hagan que les pase por la cabeza la idea de quitarse la vida.

A ello se añade que los armeros también aumentarían la seguridad ante posibles robos. Es una situación que se ha dado: por ejemplo, en 2019 se produjo una intrusión en el puesto de la Guardia Civil en Láchar (provincia de Granada), y los ladrones robaron de las taquillas de los agentes cinco pistolas y 150 cartuchos de munición del calibre 9 mm.

Al día siguiente la Guardia Civil logró detener a un sospechoso del robo y recuperó las pistolas. Pero el suceso provocó que se lanzara una alerta, ya que las armas sustraídas podrían llegar a manos de terroristas u otros criminales con intención de cometer algún atentado o ataque armado.

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