Seguridad

Guardias civiles enviados a Cataluña adelantan más de 600 euros de hotel

Miembros del GRS de Zaragoza han tenido que pagar de su bolsillo la factura del establecimiento en el que se han alojado. Otros antidisturbios se quejan de no poder disfrutar de días libres

La Guardia Civil en el desfile 12 octubre 2018. Álvaro García Fuentes (@alvarogafu)
photo_cameraLa Guardia Civil en el desfile 12 octubre 2018. Álvaro García Fuentes (@alvarogafu)

El despliegue especial de policías nacionales y guardias civiles enviados desde otros puntos de España a Cataluña por las movilizaciones independentistas vuelve a provocar quejas de los agentes, como ya sucedió en el dispositivo del otoño de 2017.

Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) denuncian ahora que antidisturbios del GRS (Grupo de Reserva y Seguridad) número 5, con base en Zaragoza, han tenido que pagar de su propio bolsillo la factura del hotel de Cataluña en el que se han alojado en las últimas semanas.

“La Guardia Civil no les ha adelantado ningún dinero”, denuncian desde AUGC, y por ello ha habido agentes que han tenido que abonar hasta 616 euros. Otras facturas, por ejemplo, han ascendido a 393 euros, según los casos.

A trabajar de nuevo tras 60 días en Cataluña

Las protestas no sólo apuntan al retraso en el pago de las dietas de alojamiento que deben percibir los guardias civiles por estar comisionados fuera de su base. La Asociación Unificada de Guardias Civiles también se hace eco de quejas por agentes que, tras regresar de varias semanas, incluso dos meses, en Cataluña, no han tenido días libres.

Por ejemplo, guardias civiles del GRS de Sevilla regresaron este domingo desde Cataluña a la capital de Andalucía, en torno a las 19:00 tras levantarse a las 3:00. Pues bien, desde AUGC aseguran que “lejos de disfrutar de su merecido descanso, se encuentran con que al día siguiente y al otro se les vuelve a nombrar servicio para ser empleados como soldados que han de ensayar para un desfile en un acto de la Armada (Fuerzas Armadas) que se celebrará el jueves”.

Y eso después de que muchos de ellos hayan estado activados hasta casi 60 días ininterrumpidos, dos meses en Cataluña en los que “no han tenido ni un solo día libre ni han podido ver a sus familias, con servicios diarios de hasta catorce horas, incluyendo los traslados”.

En cuanto al GRS número 8, con sede en la isla de Tenerife, los guardias civiles regresaron a Cataluña el 14 de noviembre por la tarde “y al día siguiente los mandaron al sur de Tenerife a prestar servicio, sin permitirles ni un día de descanso”.

Algo similar habría sucedido con los efectivos del GRS número 7, de Pontevedra, con cuarenta días seguidos de servicio.

De Barcelona a Melilla

El cuadro de críticas se completa, por parte de AUGC, con los sucedido con el Grupo de Reserva y Seguridad número 4. Precisamente tiene su sede en Barcelona, pero hay personal de este grupo que ha estado 40 días en Melilla, vigilando el perímetro fronterizo con Marruecos.

En este caso, denuncian además que “deberían haber regresado este sábado pasado pero continúan allí sin saber cuándo regresarán y con sus vacaciones y permisos anulados”.

De ahí que esta asociación de guardias civiles denuncie un “despropósito organizativo” general con motivo de los traslados de antidisturbios en los últimos meses.

Y añaden que justo estos guardias civiles de Barcelona enviados a Melilla no van a recibir la compensación económica decidida para los participantes en el dispositivo especial en Cataluña: “Es una injusticia ya que están sufriendo también el alejamiento de sus familias y la anulación de sus vacaciones y todo tipo de permisos”, critica AUGC, que reclama que se les incluya en las compensaciones percibidas por el dispositivo en Cataluña. 

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