Seguridad

Incidente en Alsasua: dos ollas sospechosas movilizan a los artificieros de la Guardia Civil

Un grupo de agentes acordonó la zona y utilizó un robot de desactivación de explosivos. Coincidió con el rebrote de kale borroka por la huelga de hambre de un preso de ETA

Agentes de la Guardia Civil y el robot desactivador del explosivos en Alsasua.
photo_camera Agentes de la Guardia Civil y el robot desactivador del explosivos en Alsasua.

Decenas de militantes de la izquierda abertzale disidente se manifestaron el sábado 6 de junio por las calles de Pamplona para apoyar a Patxi Ruiz, un terrorista de ETA preso que llevaba días en huelga de hambre para denunciar su situación en la cárcel de Murcia.

Esa misma mañana la Guardia Civil desplegaba un dispositivo 50 kilómetros al oeste de Pamplona, en Alsasua, municipio navarro en el que se produjo la agresión a dos agentes del cuerpo y a sus parejas que acabó con ocho radicales condenados a penas de cárcel.

¿Qué objetivo tenía el operativo de la Guardia Civil en este pueblo, feudo del nacionalismo vasco en Navarra, donde el pleno municipal se reparte entre Geroa Bai (10 concejales) y EH Bildu (tres)?

Según denunciaron algunos vecinos y plataformas locales de corte independentista, el motivo de la presencia de los agentes del cuerpo más odiado por la izquierda abertzale eran dos ollas situadas cerca de un contenedor en la calle Auzobide.

USECIC y un robot desactivador

Parte de los efectivos de la Guardia Civil desplegados pertenecían -según los uniformes que lucían- a las USECIC. Estas Unidades de Seguridad Ciudadana de Comandancia, creadas en algunas cabeceras de comandancia, están a medio camino entre los antidisturbios de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) y las patrullas de seguridad ciudadana comunes, y se encargan de funciones de seguridad ciudadana, orden público, controles antiterroristas y verificación de vehículos y personas.

Otros parecían agentes de seguridad ciudadana del Instituto Armado.

EZ02zyMXYAEyx9DEZ015_HWkAAH3aBEZ015SYWAAYzNHLEZ0y4QrWoAEKKpIEZ02zXxWkAAweHw

Fuentes consultadas por ECD explican que el puesto de la Guardia Civil en Alsasua recibió el aviso de la Policía Local del municipio, que a su vez había recibido una llamada de alerta de una vecina que había visto las ollas.

Tras acordonar la zona con vehículos patrulla, cordones y agentes, los artificieros de los Grupos de Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos y de naturaleza NRBQ (Gedex) de la Guardia Civil desplegaron un robot desactivador de explosivos, tal y como se puede ver en las imágenes tomadas por vecinos de Alsasua.

Sin título

EZ015EdXsAIH0FJ

Las dos ollas se encontraban en un saliente situado junto a un edificio de una planta, el rockódromo de Alsasua, junto a la acera de la calle Auzobide y al lado de unos contenedores de basura.

El robot de la Guardia Civil fue dirigido para comprobar si esas ollas contenían algún material peligroso, se entiende que explosivo. Después se terminaron acercando agentes de la Guardia Civil, algunos de uniforme y otros de paisano y con chalecos identificativos del cuerpo.

Al final se concluyó que no había presencia de explosivos, y que las ollas no suponían ningún peligro.

EZ02y36XsAAThtZ

EZ02yUwX0AULnRm

Agentes de la Guardia Civil y el robot desactivador del explosivos en Alsasua.

ECD se puso en contacto con la Comandancia de la Guardia Civil en Navarra, para conocer más detalles sobre este suceso. Un portavoz confirmó la existencia de ese despliegue, pero declinó dar más datos sobre el asunto.

“Alde Hemendik” contra la Guardia Civil

De los comentarios de algunos vecinos en redes sociales se infiere que no llegó a haber explosión ni el incidente pasó a mayores. Se desconoce el contenido de las dos ollas, pero de inmediato vecinos independentistas denunciaron que los guardias civiles estaban preparando otro “montaje”, que estaban haciendo “prácticas de laboratorio”, que habían “ocupado el pueblo” con sus vehículos Patrol...

Todas estas publicaciones iban acompañadas de la etiqueta #aldehemendik: la campañaAlde Hemendik (“Fuera de aquí”) de la izquierda abertzale radical trata de presionar a los guardias civiles en casas cuartel y en sus dispositivos en el País Vasco y en Navarra, tratándoles como “fuerzas de ocupación” del Estado español en la Euskal Herria de los independentistas vascos y pidiendo su expulsión con otros lemas como “utzi bakean” (“dejadnos en paz”).

Rebrote de la violencia callejera

¿Por qué dos ollas movilizaron a los desactivadores de explosivos de la Guardia Civil? Cabe señalar, como se ha indicado, que un sector especialmente radical dentro del mundo de la izquierda abertzale, aglutinado en torno al colectivo Amnistia ta Askatasuna, realizó en el mes de mayo decenas de actos de kale borroka en el País Vasco y Navarra: ataque a un autobús en Azpeitia (Guipúzcoa), quema de un cajero en Ea (Vizcaya), pintadas en el domicilio en Bilbao de la líder del PSE Idoia Mendia, pintadas en sedes de partidos (PSE y PNV, sobre todo)...

Todo ello en el marco de la campaña de apoyo a Patxi Ruiz, miembro de ETA que asesinó al concejal de Unión del Pueblo Navarro en Pamplona Tomás Caballero. Ruiz abandonó esta semana la huelga de hambre que mantenía para protestar contra lo que tilda de maltratos en la cárcel de Murcia en la que cumple condena.

De hecho, el mismo día de la falsa amenaza de bomba, la Guardia Civil había tenido que retirar una barricada situada en la autovía, en otro acto de protesta de los radicales abertzales.

Las ollas con explosivos

Además, hay que tener en cuenta que durante décadas ETA utilizó cacerolas, cazuelas y ollas exprés como ‘envase’ en el que colocar el material explosivo en sus atentados.

Sus comandos llenaban ollas de cloratita, amonal, pentrita, dinamita u otra sustancia explosiva, les colocaba un detonador y normalmente dejaban la o las ollas en un coche o furgoneta y hacían estallar el vehículo. Otras veces, en ataques de menor potencia, dejaban la cacerola, por ejemplo ante las puertas de unos juzgados, para que estallara.

También los terroristas de Resistencia Galega usaron ollas llenas de pólvora en sus ataques, así como termos. Varias explotaron y en algunos casos las Fuerzas de Seguridad detuvieron a miembros de la banda con ollas preparadas para este mismo objetivo.

El vídeo del día

El precio de la luz cae un 5,5% este viernes, hasta los 95,89 euros/MWh
Comentarios
Somos ECD
¿Quieres formar parte de ECD?